Beth llevaba ya cinco días con su hermano. Estaba ella y Alice prácticamente todo el día con el,en su cuarto tirados por el suelo y por la cama, leyéndole cómics a Max y viendo películas de guerra, para que Max se olvidara un poco de todo y sonriese. Parecía que él prácticamente ni se acordaba de lo que había pasado, y, aunque no pudiese moverse tan apenas y le costase hacer la mayoría de las cosas, siempre estaba con la sonrisa en la cara. Beth, se quedaba todas las noches a dormir con él, quería recuperar el tiempo perdido y estar a su lado. Todas las noches hablaban de cualquier cosa, Beth le contaba historias y lo que había hecho cuando el no estaba. En una de esas noches, Max le preguntó:
-¿y Niall? la última vez que os vi, ni os hablabais.
En ese momento, la sonrisa que mantenía Beth en la cara se le borró. Niall. Lo echaba de menos. Apenas había hablado con el esos días, sólo se mandaban algún mensaje de buenas noches y de que tal estaba Max, pero nada más. Por el contrario, Alice y Harry no paraban de hablar por teléfono y mandarse sms.
-bien.- dijo ella, mirándolo a los ojos y rozándole su cabeza.- estamos ya juntos.
-¿y que pasa con la amiga esa de Niall que me contaste?¿Amanda era?- dijo él, agarrándole la mano.
Amanda. Zorra asquerosa.
-oh, le vino a visitar en un momento que no debía.- dijo ella, intentando simular las ganas de insultarla que tenía.
-vamos una puta.- dijo Max, mirando a Beth a los ojos. Tenía una mirada divertida. Seguía siendo el mismo de siempre. Se rió.
-esa boca, spiderman.- dijo ella, alborotándole el pelo. Max intentó apartarle las manos de su cabeza, y Beth comenzó a agarrarle y a abrazarle fuerte. Max dejó de hacer resistencia.
-aunque sea un niño pequeño, un crío y todo eso que me dices,- comenzó a decir.- puedo imaginarme lo que está pasando con esa chica. Y sólo te pido que no acabes estirándole de los pelos por mucho que haga. Al final a cada uno recoge lo que ha estado sembrando.
Beth atrajo más hacia si a su hermano. Tenia razón. Era el mejor consejo que le habían dado en todo el verano, y justo tenía que ser un niño de doce años.
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Los días en Whitetown transcurrían tranquilos. Todos estaban tranquilos. Todos, menos Niall. Echaba demasiado de menos a Beth, jamás había echado tanto de menos a una persona, pero tampoco quería hablar con ella, No quería molestarla, quería que estuviese con su hermano todo el tiempo posible. Mary y Liam estaban casi todo el tiempo con el, para que no estuviese tan solo. Por el contrario, Harry hablaba casi todo el tiempo con Alice, y salía bastante por el pueblo, y todas las veces se encontraba con Amanda. Al principio la veía un poco pesada, pero poco a poco le fue cayendo bien. Hablar con ella y reírse por su acento le hacía olvidar a veces lo mucho que aun así echaba de menos a Alice. No se lo había dicho a Niall, si le decía que hablaba con ella, Niall se cabrearía. Y Harry sólo buscaba mantener una conversación normal. Muchas veces Amanda, le animaba cuando veía a Harry un poco triste.
-Alice va a volver.- le decía ella, rozándole el hombro.- es sólo una semana.
Harry le sonreía y la miraba. La verdad es que era guapa, y tenía una mirada muy expresiva. Todos se equivocaban: Amanda cuando quería podía ser buena persona.
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Ya había pasado una semana y ya era hora de volver. Beth y Alice ya habían hecho las maletas y estaban de camino a la estación de trenes. Se había dado cuenta de que necesitaba esa semana con su hermano. Se habían despedido de todos y sobre todo de Max con una amplia sonrisa, evitando llorar.
Cuando llegaron a la estación, el padre de Beth se quedó con ellas hasta que el tren llegase. Estaban sentados en uno de los bancos, cuando de repente oyó como alguien llamaba a Beth. Ella miraba a los lados, confundida. Le sonaba esa voz masculina, pero entre tanto barullo no podía diferenciarla bien.
-Elisabeth MCgregor.- dijo aquella voz.
Beth se giró de nuevo a la izquierda y no pudo creer lo que veía. Ahí estaba su hermano, en una silla de ruedas y con su madre. A Beth se le saltaron las lágrimas al verlo ahí. Atravesó la valla ignorando a los guardias y corrió a abrazarlo.
-quería darte esto, pero se me había olvidado.- dijo Max, dándole una pequeña carta.- quiero que la leas cuando llegues a Whitetown.
Beth la cogió delicadamente y se la guardó.
-te quiero enano.
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El día había amanecido caluroso en Whitetown. Estaban los cinco en un pequeño terreno de la abuela de Alice, intentando arreglar la furgoneta de Louis que había averiado ayer al volver de Brigthon.
-¿que mierdas haces Niall?- dijo Liam, mirando como Niall se encendía un cigarro con Zayn.
-fumar.- dijo él, encendiendo el mechero.
-déjalo.- dijo Zayn, acudiendo en su defensa.- fumar reprime las ganas de comer. A lo mejor intenta hacer dieta.
Liam les miró a los dos e hizo una mueca.
-ese tornillo no va ahí Louis.- dijo Harry, tumbado en el suelo, con las gafas de sol y mirando al móvil.
-y tu sabes donde va porque te lo ha dicho el teléfono.- dijo Louis, quitando el tornillo que le había dicho Harry. Niall se acercó al coche y se agachó a la rueda izquierda, donde estaba Louis. Empezaron a quitar juntos la rueda como podían, ya que Louis no paraba de decir tonterías y Niall de caerse al suelo a reírse y a aplaudir como una foca retrasada.
De repente, Harry se levantó del suelo dando un brinco y Niall vio por debajo del coche como había una chica de puntillas besándolo. Era Alice. Ya estaban aquí. Niall se alzó la vista y vio a Beth a lo lejos, caminar pausadamente.
Beth dejo de mirar al suelo y miró al frente y vio a Niall. llevaba una camiseta de tirantes que apenas le cubría nada y unos pantalones negros muy apretados. Tenía todo el pelo hacía abajo y la cara un poco manchada. Vio como Niall sonrió al verla y tiraba el cigarro que tenía en la mano izquierda. ¿Niall fumando? ¿desde cuándo?. Pero enseguida eso se le olvidó, sonrió como una tonta y Niall se levantó del suelo y comenzó a correr en dirección hacía ella. Beth comenzó a acelerar el paso hasta acabar corriendo también. Cuando se encontraban a escasos metros, Niall abrió los brazos, y cuando la tenía a su alcance, la agarró de la cintura, elevándola por los aires. Beth soltó un pequeño grito y empezó a reírse Niall la descendió un poco y la acercó a la altura de su cara. Beth se apoyó en sus hombros.
-te e echado de menos.- dijo él sonriendo.
-pues entonces deja de hacerlo.- dijo ella, acercándose a sus labios. Niall soltó una leve risa y la besó. Cómo había echado de menos aquellos labios tan calurosos. La dulzura con la que Beth le besaba, suave, como si fueran diamantes, zafiros.
-siento no haberte hablado mucho esta semana, quería que te centrases en tu hermano y...
-eso ahora no importa.- dijo Beth, mientras dejaba de Niall la apoyase en el suelo otra vez.- lo que importa es que ya no me separo más de ti, ni aún cuando acabe el verano, yo seguiré aquí.






