domingo, 23 de junio de 2013

CAPITULO 44



Beth llevaba ya cinco días con su hermano. Estaba ella y Alice prácticamente todo el día con el,en su cuarto tirados por el suelo y por la cama, leyéndole cómics a Max y viendo películas de guerra, para que Max se olvidara un poco de todo y sonriese. Parecía que él prácticamente ni se acordaba de lo que había pasado, y, aunque no pudiese moverse tan apenas y le costase hacer  la mayoría de las cosas, siempre estaba con la sonrisa en la cara. Beth, se quedaba todas las noches a dormir con él, quería recuperar el tiempo perdido y estar a su lado. Todas las noches hablaban de cualquier cosa, Beth le contaba historias y lo que había hecho cuando el no estaba. En una de esas noches, Max le preguntó:

-¿y Niall? la última vez que os vi, ni os hablabais.

En ese momento, la sonrisa que mantenía Beth en la cara se le borró. Niall. Lo echaba de menos. Apenas había hablado con el esos días, sólo se mandaban algún mensaje de buenas noches y de que tal estaba Max, pero nada más. Por el contrario, Alice y Harry no paraban de hablar por teléfono y mandarse sms.

-bien.- dijo ella, mirándolo a los ojos y rozándole su cabeza.- estamos ya juntos.

-¿y que pasa con la amiga esa de Niall que me contaste?¿Amanda era?- dijo él, agarrándole la mano.

Amanda. Zorra asquerosa. 

-oh, le vino a visitar en un momento que no debía.- dijo ella, intentando simular las ganas de insultarla que tenía.

-vamos una puta.- dijo Max, mirando a Beth a los ojos. Tenía una mirada divertida. Seguía siendo el mismo de siempre. Se rió.

-esa boca, spiderman.- dijo ella, alborotándole el pelo. Max intentó apartarle las manos de su cabeza, y Beth comenzó a agarrarle y a abrazarle fuerte. Max dejó de hacer resistencia.

-aunque sea un niño pequeño, un crío y todo eso que me dices,- comenzó a decir.- puedo imaginarme lo que está pasando con esa chica. Y sólo te pido que no acabes estirándole de los pelos por mucho que haga. Al final a cada  uno recoge lo que ha estado sembrando. 

Beth atrajo más hacia si a su hermano. Tenia razón. Era el mejor consejo que le habían dado en todo el verano, y justo tenía que ser un niño de doce años. 

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Los días en Whitetown transcurrían tranquilos. Todos estaban tranquilos. Todos, menos Niall. Echaba demasiado de menos a Beth, jamás había echado tanto de menos a una persona, pero tampoco quería hablar con ella, No quería molestarla, quería que estuviese con su hermano todo el tiempo posible. Mary y Liam estaban casi todo el tiempo con el, para que no estuviese tan solo. Por el contrario, Harry hablaba casi todo el tiempo con Alice, y salía bastante por el pueblo, y todas las veces se encontraba con Amanda. Al principio la veía un poco pesada, pero poco a poco le fue cayendo bien. Hablar con ella y reírse por su acento le hacía olvidar a veces lo mucho que aun así echaba de menos a Alice. No se lo había dicho a Niall, si le decía que hablaba con ella, Niall se cabrearía. Y Harry sólo buscaba mantener una conversación normal. Muchas veces Amanda, le animaba cuando veía a Harry un poco triste.

-Alice va a volver.- le decía ella, rozándole el hombro.- es sólo una semana. 

Harry le sonreía y la miraba. La verdad es que era guapa, y tenía una mirada muy expresiva. Todos se equivocaban: Amanda cuando quería podía ser buena persona. 

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Ya había pasado una semana y ya era hora de volver. Beth y Alice ya habían hecho las maletas y estaban de camino a la estación de trenes. Se había dado cuenta de que necesitaba esa semana con su hermano. Se habían despedido de todos y sobre todo de Max con una amplia sonrisa, evitando llorar. 

Cuando llegaron a la estación, el padre de Beth se quedó con ellas hasta que el tren llegase. Estaban sentados en uno de los bancos, cuando de repente oyó como alguien llamaba a Beth. Ella miraba a los lados, confundida. Le sonaba esa voz masculina, pero entre tanto barullo no podía diferenciarla bien.

-Elisabeth MCgregor.- dijo aquella voz.

Beth se giró de nuevo a la izquierda y no pudo creer lo que veía. Ahí estaba su hermano, en una silla de ruedas y con su madre. A Beth se le saltaron las lágrimas al verlo ahí. Atravesó la valla ignorando a los guardias y corrió a abrazarlo. 

-quería darte esto, pero se me había olvidado.- dijo Max, dándole una pequeña carta.- quiero que la leas cuando llegues a Whitetown.

Beth la cogió delicadamente y se la guardó.

-te quiero enano.

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El día había amanecido caluroso en Whitetown. Estaban los cinco en un pequeño terreno de la abuela de Alice, intentando arreglar la furgoneta de Louis que había averiado ayer al volver de Brigthon. 

-¿que mierdas haces Niall?- dijo Liam, mirando como Niall se encendía un cigarro con Zayn.

-fumar.- dijo él, encendiendo el mechero. 

-déjalo.- dijo Zayn, acudiendo en su defensa.- fumar reprime las ganas de comer. A lo mejor intenta hacer dieta.

Liam les miró a los dos e hizo una mueca. 

-ese tornillo no va ahí Louis.- dijo Harry, tumbado en el suelo, con las gafas de sol y mirando al móvil.

-y tu sabes donde va porque te lo ha dicho el teléfono.- dijo Louis, quitando el tornillo que le había dicho Harry. Niall se acercó al coche y se agachó a la rueda izquierda, donde estaba Louis. Empezaron a quitar juntos la rueda como podían, ya que Louis no paraba de decir tonterías y Niall de caerse al suelo a reírse y a aplaudir como una foca retrasada. 

De repente, Harry se levantó del suelo dando un brinco y Niall vio por debajo del coche como había una chica de puntillas besándolo. Era Alice. Ya estaban aquí. Niall se alzó la vista y vio a Beth a lo lejos, caminar pausadamente. 

Beth dejo de mirar al suelo y miró al frente y vio a Niall. llevaba una camiseta de tirantes que apenas le cubría nada y unos pantalones negros muy apretados. Tenía todo el pelo hacía abajo y la cara un poco manchada. Vio como Niall sonrió al verla y tiraba el cigarro que tenía en la mano izquierda. ¿Niall fumando? ¿desde cuándo?. Pero enseguida eso se le olvidó, sonrió como una tonta y Niall se levantó del suelo y comenzó a correr en dirección hacía ella. Beth comenzó a acelerar el paso hasta acabar corriendo también. Cuando se encontraban a escasos metros, Niall abrió los brazos, y cuando la tenía a su alcance, la agarró de la cintura, elevándola por los aires. Beth soltó un pequeño grito y empezó a reírse  Niall la descendió un poco y la acercó a la altura de su cara. Beth se apoyó en sus hombros.

-te e echado de menos.- dijo él sonriendo. 

-pues entonces deja de hacerlo.- dijo ella, acercándose a sus labios. Niall soltó una leve risa y la besó. Cómo había echado de menos aquellos labios tan calurosos. La dulzura con la que Beth le besaba, suave, como si fueran diamantes, zafiros. 

-siento no haberte hablado mucho esta semana, quería que te centrases en tu hermano y...

-eso ahora no importa.- dijo Beth, mientras dejaba de Niall la apoyase en el suelo otra vez.- lo que importa es que ya no me separo más de ti, ni aún cuando acabe el verano, yo seguiré aquí.

CAPITULO 43



Eran las seis y media y ya estaba por llegar el tren de camino a Londres. Harry y Niall las observaban desde una ventana en la parte de arriba del anden donde se podían ver todos los andenes. Ellas estaban esperando al tren abajo, hablando de sus cosas, riendo. Pero ninguno de los dos reía como ellas. Harry respiró hondo. 

-es sólo una semana. No dramatizemos. 

Niall giró lentamente la cabeza y miró a Harry. Trataba de aparentar no darle importancia al asunto, el era así. Pero se le veía en la mirada que no quería que se fuera, ni un segundo lejos de él.- además así podemos aprovechar y montarnos orgías. 

Niall soltó una leve risa y miró al suelo. 

-si, con Amanda y compañía.

-no Niall, no quiero pillar ninguna infección.

Niall y Harry comenzaron a reírse. Le gustaban a Niall estos momentos con Harry, cuando estaba un poco triste y Harry también lo estaba, sabía como animarle. 

el tren llegó al andén. Alice y Beth se levantaron del banco en el que estaban sentadas y se metieron rápidamente dentro del tren, desapareciendo de la vista de Harry y Niall. Se quedaron unos minutos, esperando a que el tren se pusiera en marcha dirección Londres. Cuando se marchó, Harry miró melancólico a su amigo y le dio un leve golpecito en la tripa, dándose la vuelta y caminando con las manos en los bolsillos. Niall miró por última vez al andén ya vacío, y se puso a la altura de su amigo.

-ahora deberíamos sentarnos en el sofá a ver peliculas pastelonas con un montón de pañuelos a llorar que en una semana no vamos a verlas.- dijo de pronto Harry, sonriendo de medio lado y marcando sus hoyuelos.- ¿no?

Niall empujó a su amigo con el hombro y se rió.

-no me seas maricón.

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-Beth, despierta.- dijo Alice, rozándole el pelo a su amiga. Beth abrió los ojos despacio, dejando que entrara poco a poco la luz a su retina. Elevó la mirada y sonrió a Alice. Ella ya estaba duchada, llevaba un vaquero con una camiseta de una mariposa y el pelo un poco húmedo.

-¿que hora es?- preguntó, estirándose por toda la cama. 

-las siete y media.

-¿qué...?- Beth se levantó rápidamente de la cama.- es verano y yo levantandome a esta horas. Genial.

Alice sonrió y sacudió la cabeza, revoloteando su pelo. Beth se vistió, se puso unos leggings negros con una camiseta blanca y unas botas negras. Bajaron a desayunar, y ahí estaba, su madre, su padre, la madre de Alice y Max. Max. Estaba totalmente cambiado. Tenía toda la cara chupada, había adelgazado muchísimo, tenía unas ojeras increíbles, el pelo alborotado y más largo y la piel muy pálida. Miraba su plato de desayuno con tristeza, y a las pastillas que tenía que tomarse con asco. Sin embargo, en cuanto vio a su hermana aparecer por la cocina, sacó una de las sonrisas más resplandecientes que jamás había visto. 


-Elisa.- dijo él, con voz entrecortada. A Beth le entraron ganas de ponerse a llorar. Sin embargo, sabía que tenía que mantener la calma, le sonrió como pudo y corrió a darle un abrazo.


-estas peor que cuando te caiste al barro.- dijo ella, animándole.


Max soltó una risilla y se acomodó entre los brazos de su hermana.


-cada año quiero superar mis límites. 


Beth sonrió como pudo y se giró a saludar a todos. Después se sentó al lado de Max y desayunaron todos juntos, intentando mirar a Max con normalidad, pero el no podía evitar sentirse diferente, al fin y al cabo, acababa de salir de un coma. 

viernes, 21 de junio de 2013

CAPITULO 42



-vamos Louis, no me jodas.- dijo Zayn, mirándo el estropicio que acaba de hacer en la cocina intentando preparar algo parecido a tortitas.

-tampoco están tan mal ¿no?- dijo él, sacándolas de la sartén.

-en cuanto venga Harry, si que estará mal.- dijo Liam sentado en la silla y apoyado en la mesa, con actitud desesperada.

-no porque no va a darse cuenta. ayudadme a recoger y a tirar esto a los cerdos.

-Louis, aquí no hay cerdos...- dijo Mary, mirándolo fijamente. Louis miró a todos con sartén en mano, nervioso.

-¿por que cuando quiero preparar amablemente algo me sale mal? ¿por que Jesucristo  ¿por que?- dijo, poniéndose en posición de rezar. Todos comenzaron a reírse a carcajadas, cuando se oyeron el ruido de las llaves.

-los problemas se acercan...- dijo Zayn, sentándose tranquilamente en la silla, expectante. 

Harry apareció en casa con la bolsa de los cartones de leche y los bollos que había ido a comprar después de ese tan maravilloso encuentro con Amanda. 

-he traído bollos para desay...- no pudo acabar la frase al ver lo que había montado Louis. Miró a todos y sobretodo clavó su mirada en Louis.- no es posibl...

-te prometo que mis intenciones eran plenamente bondadosas.- comenzó a decir, yendo a abrazar a Harry y a alborotarle todo el pelo.- pero es que con Eleanor no he llegado a las clases de cocina todavía.

-te has quedado en las del sexo.- soltó Mary, tan tranquila. Zayn y Liam miraron a Mary y comenzaron a reírse.  Louis los miró divertido y Harry respiró hondo.

-recoge todo esto o me quedo a Eleanor.- dijo Harry,intentando aparentar seriedad. Louis se separó de él y lo miró incrédulo.

-juegas sucio amigo.

-no, lo que esta sucio es esto.- dijo Liam, chocándole los cinco con Zayn.

-vosotros no me seáis cabrones y ayudadme.- dijo Louis, obligando a Zayn y Liam a levantarse.

-tu lo has ensuciado, tu lo recoges.- dijo Zayn, resistiéndose  Louis comenzó a decir varias tonterías y mientras Harry aprovechó para coger una bandeja y poner los bollos en un plato y leche fría en un vaso, como le gustaba a Alice. se fue de la cocina, dejando a los cuatro discutir y filosofar sobre quién tenía que recoger y subió las escaleras, hacia el cuarto de Alice. Abrió la puerta como pudo, procurando que no se cayera nada. Cuando entró, vio a Alice en ropa interior, llevaba un sujetador precioso de encaje rosa palo y un coulotte todo de encaje verde. Harry no pudo evitar sonreír al ver lo conjuntada que iba. Ella estaba despaldas a él mirándose en el espejo, preocupada. Harry dejó la bandeja en el escritorio sin que se enterara y se volvió a apoyar en el marco de la puerta.

-deja de mirarte con esa cara de asco.- dijo Harry, con los brazos cruzados. Alice dio un pequeño salto de sorpresa y se giró a mirarlo.

-ha... Harry.

corrió a coger un trozo de sábana para taparse. Harry sacudió la cabeza y se acercó a ella.

-por mi ni hace falta que te tapes.- dijo, cogiéndole la sábana y quitándosela poco a poco.- a mi no me molesta. 

Alice hizo un poco de resistencia para que no le quitara la sábana, pero la fuerza de Harry y el tenerlo tan cerca no ayudaban. La atrajo hacia si, y la agarró por el culo, besándola en la nuca. 

-podría ahora mismo quitarte el sujetador.

Esas palabras de Harry hicieron que la cara de Alice le cambiara por completo. Harry se la quedó mirando unos segundos y se rió.

-algún día lo haré, que lo sepas.

Alice se mordió el labio y se puso colorada perdida. Después, agarró un cojín y le pegó en el hombro. Harry corrió a por ella y la elevó por los aires agarrándola de la cintura. Alice no paraba de gritar y decir que le soltase, y Harry solo la agarraba más fuerte, haciéndola rabiar. 

De repente, apareció Beth en la habitación, iba en sujetador negro de encaje y pantalones vaqueros. Esto dejó a Harry y a Alice cortados.

-dejad las guarradas que estéis haciendo por un segundo, voy a coger el cargador del móvil.

Harry apoyó a Alice en el suelo y ambos comenzaron a carraspear y a reírse. Harry miró a Beth y vio como iba vestida.

-si queréis, podemos hacer un trío  la ropa ya os la habéis quitado, así que iremos más rápido.- dijo Harry y Alice se giró bruscamente con los ojos muy abiertos y le golpeó con el puño en el hombro. 

-que tal si te montas un trío con mi almohada y la de Alice. Son más activas.- le contestó Beth, mientras se agachaba a coger el cargador que estaba enchufado en el alargador de la mesilla de noche. Harry sonrió y se mojó los labios con la lengua. 

Beth salió de la habitación sonriente y bajó las escaleras dando pequeños saltos hasta el cuarto de Niall y Harry. 
cuando entró en el cuarto, estaba Niall acurrucado durmiendo entre las sábanas. Tenía la cara de niño pequeño. Beth sonrió y se retiró el pelo de la cara. Su teléfono sonó de repente y Beth se sobresalto, se encerró en el baño y lo cogió rápidamente. 

-¿mamá?- dijo Beth con un hilito de voz.- ... ¿ya?¿tan pronto?... por supuesto que quiero ir pero... ¿mañana? ¿entonces yo cuando...?... vale, ¿se lo digo a Alice?... vale... cuando llegue te llamo y que papá venga a buscarme... vale... adiós.

colgó el teléfono y se sentó en la taza del váter unos segundos. A su hermano lo llevaban ya a casa y quería que Beth estuviese con él. Estaba deseando ir, pero dejar ahora a Niall con la zorra de Amanda por ahí .. le daba miedo. Confiaba en Niall, pero no en Amanda. 

-quién era.- dijo Niall, apoyado en la puerta, sonriente.

Estaba tan sumergida en sus pensamientos que no se había dado ni cuenta de que se había despertado. Elevó la mirada para verlo mejor. Tenía el pelo alborotado y los ojos un poco aún cerrados, pero de un azul super brillantes. Iba sin camiseta, se le marcaban todos los músculos que tenía. A pesar de estar dormido, tenía una sonrisa perfecta. Sonrió al verle.

-mi madre.- comenzó a decir, mientras se levantaba y lo besaba en la mejilla.- hoy llevan a Max a casa y quieren que esté con ellos.

Niall no supo que responder. Estaba feliz de que fuese a ver a su hermano, pero no quería separarse de ella.

-y cuanto tiempo.- dijo, poniéndose un poco tenso.

-sólo una semana, tranquilo.- le dijo ella, dedicándole una amplia sonrisa. Niall se relajo un poco y Beth salió del baño.

-voy a mi cuarto a hacer la maleta por una semana. Alice vendrá conmigo.

Niall se dio la vuelta y la siguió.

-y porqué no puedo ir yo.

Beth se detuvo. despaldas a él.

-quiero estar con mi hermano. Y si vienes, no le prestaría toda la atención que necesita.- y dicho esto, Beth abandonó el cuarto, dejando a Niall sin habla, dejándolo solo, con ganas de llorar.

jueves, 20 de junio de 2013

CAPITULO 41



La casa estaba oscura. La madre de Alice se había ido a Londres para estar con jane y Robert, y no había nadie. Estaba fría, apenas se veía nada, solo los leves destellos de la luna que atravesaban las ventanas. Niall guió cuidadosamente a Beth hasta su cuarto, subiendo las escaleras de la mano, para no caerse. Cuando llegaron al segundo piso, Niall encendió la luz pequeña que estaba en el trinchante del pasillo. Miro a Beth y esta le sonrió. Niall le devolvió la sonrisa y se giró para abrir la puerta. La cama de Harry estaba llena de camisetas tiradas, mientras que la de Niall estaba perfectamente ordenada.

-lo que tengo que soportar día a día.- dijo Niall, resoplando. Beth lanzo una leve risita y se sentó en el borde de la cama de Niall. Niall la observaba desde el marco de la puerta. Tenía un aspecto vulnerable, tenía la cabeza gacha y no paraba de frotarse las manos. Niall se separó del lumbral de la puerta y se sentó a su lado. Beth alzó la mirada. Niall estaba sonriéndole, con esa sonrisa tan calurosa y sincera. Niall sacudió la cabeza y la rodeó con sus brazos. Beth se dejó de tocar las manos y se apoyó en el hombro de Niall, dejando que él le besara la nuca suavemente.

-hueles a brisa del mar.- murmuró Niall. Beth se rió.

-¿y eso como huele?

Niall se separó un poco de ella y la observó, incrédulo y sonriente. Beth arqueó una ceja.

-a ti.

Beth sonrió y clavó su mirada en los labios de Niall. Eran finos, dibujaban una fina línea orientada hacia arriba, con un color rosado que destacaban ante su piel pálida. Se aceró más hacia él, hasta que lo besó. Niall dejó que Beth tomara poco a poco el control de la situación, sabía que nunca había estado así con un chico y quería que se sintiese lo más cómoda posible. Beth comenzó a besarle con más intensidad, hasta empujarlo levemente hacia atrás, dejando que Niall se tumbara en la cama, agarrándola de la cintura. Beth estaba encima de él, y comenzó a besarlo por el cuello, dejando que Niall soltase algún leve sonido por su boca. Le ayudo a quitarse la camiseta y siguió besándole por el pecho, el estómago, hasta llegar a las caderas. Ante los besos de Beth, Niall sentía millones de escalofríos por todo el cuerpo, millones de sensaciones que le recorrían cada articulación, cada vena, cada parte insignificante de su cuerpo.

Beth agarró la hebilla del cinturón de Niall y la desabrochó. De repente Niall se levantó y le agarró las manos. Beth se sobresaltó y le miró a los ojos. Estaba ligeramente rojo, tenía la respiración acelerada.

-para.- dijo el con voz firme.

Beth abrió los ojos y le miró preocupada.

-si hoy quieres hacer algo, esto no. Déjame a mí.

Beth alejó sus manos de Niall y dejó que el la guiara. Se tumbó encima de ella y comenzó el a besarla, de una forma de la que nunca había visto a Niall nunca. La besaba con ansias, como si necesitara esos besos, como si llevase tiempo esperando a poder tomarla de alguna forma. Niall le desabrochó rápidamente la camisa de seda color celeste que Beth llevaba y la agarró de la cintura y la levantó levemente. Se podía ver en los brazos de Niall como se le marcaban todas las venas que recorrían su cuerpo. Comenzó a besarla por el pecho mientras Beth intentaba controlarse ante todo lo que le estaba haciendo sentir Niall con solo besos. Las manos de Niall se deslizaron por su tronco hasta llegar hasta llegar a la cremallera de los pantalones vaqueros de Beth. Niall comenzó a desabrocharle el pantalón a Beth, pero las manos le temblaban, estaba nervioso, y Beth se dio cuenta y se incorporó levemente, sujetándole las manos para que se calmase.

Niall miró a Beth, los ojos azules de ella tenían una expresión tranquila, mientras que él estaba cargado de nervios por no hacerle daño. Mirándose ambos a los ojos, desabrocharon juntos el botón y la cremallera de los pantalones de Beth. Niall se los deslizó lentamente por sus suaves piernas, y los tiró al suelo. La cara de Beth seguía estando calmada, y Niall le sonrió levemente y se acercó a sus labios para besarla. Volvieron a tumbarse en la cama, con Niall encima de Beth. Beth le rozaba con sus manos la espalda de Niall, mientras el soltaba algún leve gemido por su boca. Los labios de Beth se dirigieron hacia las orejas de Niall. Siempre le habían hecho gracia las orejas de Niall, eran un poco puntiagudas, parecían de un duende irlandés.

Las manos de Niall se deslizaron hacia las braguitas de encaje que Beth llevaba puestas, y dejó que sus dedos se deslizaran por dentro de ellas. Ante el tacto frio de los dedos de Niall, Beth se estremeció un poco.

Los dedos de Niall comenzaron a juguetear por su clítoris, mientras Beth se retorcía ante las sensaciones nuevas que estaba experimentando. Llegado el momento, los dedos de Niall comenzaron a meterse lentamente dentro de ella, haciendo que Beth se sobresaltara ante lo inesperado. Niall soltó una leve risilla entre su respiración entre cortada, y la besó en los labios.

Los dedos de Niall comenzaron a meterse aumentando la rapidez poco a poco. Beth sentía un torbellino de emociones dentro de ella, sentía que tenía que soltarlo todo, y cada vez Niall iba dándole más placer. Las sensaciones que Beth tenía en su cuerpo, el cosquilleo constante que tenía cada vez que Niall le tocaba, hicieron que Beth soltase todo con un leve gemido, a la vez que Niall la agarraba de las manos y dejaba que Beth le apretara fuerte, para poder soltar todo lo que había estado conteniendo en ese momento con Niall.

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-joder.- Harry había tirado todo el café por la encimera. Se había levantado a las nueve, quería prepararle el desayuno a Alice y llevárselo a la cama, ya que se despertaría a las 12, como siempre. Salió a la galería a ver si quedaba algún cartón de leche. Se había acabado toda. Tenía que salir. Miro el reloj. Las nueve y media. Le daba tiempo. Subió las escaleras cuidadosamente, procurando no hacer ruido. Abrió despacio la puerta de su cuarto. Estaban Niall y Beth durmiendo abrazados. Niall no llevaba camiseta y Beth llevaba un sujetador negro muy sexy. Harry sonrió de medio lado y sacudió la cabeza. Cogió la primera camiseta blanca que pilló tirada por su cama y unos vaqueros negros. Se fue al baño a lavarse la cara. Se mojó las manos y se las froto por toda la cara. Cogió la toalla roja y se secó la cara. Apoyó sus fuertes manos en el lavabo y se miró en el espejo. Sonrió y se fue al cuarto de Alice donde estaba durmiendo, abrió la puerta y se quedó apoyado en el marco de la puerta. La observaba dormir, muchas veces lo hacía, le gustaba verla así. Se acercó a el y la besó en la nuca. Acto seguido bajo las escaleras y se dirigió al centro del pueblo para comprar leche y algún bollo.

Hacia buen tiempo, ni mucho frio ni demasiado calor. Perfecto. Harry paseaba con las manos en los bolsillos, respirando hondamente el aire que le atravesaba los pulmones. Cuando llegó al pequeño supermercado entró y compró cinco cartones de leche. Al pagar, estaba la misma dependienta del otro día de la cual Alice se puso tan celosa. La dependienta se le quedó mirando y Harry sonrió.

-cuanto es.- dijo con una amplia sonrisa.

-di… diez libras.

Harry sacó la lengua y se humedeció los labios y le pagó y se marchó. En otra ocasión, se habría quedado a hablar con ella y lo más probable es que se acabara acostando con ella. Pero todo eso ya le daba igual. Solo tenía y solo quería a Alice. Era suya, de nadie más.
Al salir del supermercado, se tropezó con una chica de pelo marrón y con un perfume muy peculiar. ‘mierda’ pensó al ver quien era.

-Harry.-dijo ella, con un acento francés.

-hombre Amanda.- dijo Harry, y sonrió falsamente.

-cuanto tiempo ¿no?- Amanda se lanzó a darle dos besos. Harry procuró dárselos lo más apartado posible.

-sí, supongo.

-¿de dónde vienes?- dijo ella, pestañeando muy rápido. Harry agachó la mirada hacia la bolsa y después la miro a ella. Creo que parecía sin enterarse de donde había venido por la cara de idiota que seguía teniendo.

-¿estas con Alice, verdad? Me lo ha contado Matt.- Amanda se rio de una manera que a Harry le entraron ganas de estamparla con los cartones de leche.- hacéis muy buena pareja. Me alegro un montón.

‘falsa’ pensó Harry.

-oh, gracias Amanda.- dijo Harry, y le sonrió.- bueno, creo que debería irme, otro día hablamos más tranquil…

-¡hablemos hoy! Vámonos a tomar algo.- dijo ella, sonriendo y meneando su cabello.- no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.- tatareo ella.

-oh si por supuesto. Que ilusión me hace.- murmuro él. Amanda le agarró del brazo y lo llevó a un pequeño bar que había con unas sillas fuera y lo sentó. Harry puso los ojos en blanco y miró el reloj. Las diez y cuarto.

-bueno y… ¿te quedas todo el verano aquí?- dijo ella, apoyando sus brazos encima de la mesa.

-sí, bueno, hasta septiembre.- Harry la miró. Le estaba poniendo nerviosa la sonrisa de Amanda.- ¿y tú? ¿No, verdad?

Amanda soltó una carcajada. Harry dio un brinco en la silla.

-tonterías, aquí hasta septiembre.

Los ojos de Harry se abrieron como platos.

-genial entonces.- dijo el, sonriendo.- Amanda, me lo estoy pasando en grande contigo.- ‘Harry no mientas tanto, que se notará’. Pensó en su interior.- pero me temo que me tengo que ir.

-oh te acompaño.- dijo Amanda, levantándose de la silla.

-no.- dijo Harry, pegando un grito. Amanda le miró con esos ojos tan azules.- es que… voy a tomar un camino por unas montañas y hay piedras, y barro y todo eso que odiáis las chicas encontraros así que…

-oh, oh, que caballeroso por tu parte.- dijo ella, volviéndose a sentar.- me quedaré aquí.

-sí, mucho mejor.- Harry le sonrió nervioso y se dio la vuelta lo más rápido que pudo.

-¡Harry!- le volvió a llamar Amanda. Harry respiró profundamente y se giró, con la sonrisa más falsa que tenía.- nos vemos pronto.

Harry sonrió y asintió. Se despidió con la mano, meneándola una vez y se dio la vuelta y comenzó a andar rápido, casi corriendo.

Amanda se lo quedó mirando cómo se iba. Acto seguido cogió el teléfono y buscó en su agenda el número de Matt. Lo llamó.

-hola Matt.- dijo ella, con una voz seria.- ya he hecho el encuentro casual con Harry… oh claro que no sospecha nada… si va hacia casa… vale, luego hablamos.- Amanda colgó el teléfono y miró con incredulidad alrededor. Se levantó de la silla y se dirigió con aires de superioridad a casa de Matt, a descansar. 

lunes, 17 de junio de 2013

CAPITULO 40



Llegaron sobre las siete de la tarde a casa. Mary y Liam se habían ido a casa de Mary a descansar para luego salir esta noche, y mientras tanto los otros cuatro se habían ido a casa de Alice y Niall. Beth y Alice subieron a su cuarto, llevaban el pelo humedecido, y un poco agrietado debido a la mezcla de la sal marina y el agua. Se le notaban las partes del bañador en la ropa, aún los tenían mojados y se les había mojado la ropa también. dejaron las toallas en el lumbral de la ventana para que se secaran un poco al aire.

-Beth, necesito contarte algo.-dijo de pronto Alice. Beth se dio la vuelta y la miró sonriente. esperó a que su amiga procediera.- hoy... creía que Harry estaba dormido y le dije todo lo que sentía y... luego resulta que no estaba dormido y me escuchó y... 

-¿y qué?- dijo Beth cortándola.- no hay nada malo que Harry sepa lo que sientes por él. Conociendo a Harry estoy seguro que le habrá encantado. 

-ya pero... hay más.- dijo Alice, seria. Beth la miró con preocupación y Alice le contó todo lo que hizo con Harry la noche anterior. Al acabar, Beth tenia los ojos abiertos como platos, como si dos pinzas le sujetaran los párpados y la boca abierta. Alice se rió al ver su cara. Beth se comenzó a reír con ella.

-no tía  esto es serio.- dijo Alice manteniendo la risa.- ¿y si a mi falta de experiencia Harry me deja? ¿y si ahora quiere hacer más?

Beth se acercó a su amiga y le rozó el hombro 
cariñosamente.

-cielo, Harry te quiere. lo sabes.

-si pero... no entiendo porqué a ami y no a otras.

-explícate.

Alice suspiro y se dejó caer en la silla de su escritorio. tenia los ojos llorosos, llevaba pensando todo esto mucho tiempo y necesitaba soltarlo.

-el es guapo, simpático  agradable, sexy, amistoso, cae bien a todo el mundo, gracioso, puede tener a cualquier chica que quiera con solo sonreír y hablar con esa voz tan ronca pero que a la vez es muy sexy,- respiró hondo para intentar no llorar.- y yo que soy una chica normal, Dios Beth jamás he tenido una relación seria, tengo un pelo horrible y unas caderas que necesitan de cirugía estética y en seguida me pongo roja y Harry habla de temas que yo no soy capaz de hablar...- las lágrimas comenzaban a caer por sus mejillas. Beth corrió hacia ella y la abrazó fuerte. 

- Alice mírame - le ordeno Beth. Alice la miró. tenia los ojos azules más oscuros de lo normal.- ni necesitas cirugía estética  ni eres una chica normal. eres guapa, tienes unos ojos increíbles, si un poco tímida, pero eres de las mejores personas que he conocido, inteligente y muy natural. 

- Harry siempre ha ido con barbies rubias y de tetas operadas. parecían tan perfectas... Niall me las enseñaba.- decía Alice restregándose los ojos. 

-Harry iba con ellas para lo que iba. y tu eres diferente a ellas ¿por qué?- Beth se detuvo para escoger correctamente las palabras.- porque Harry necesita una chica que sepa frenarle los pies, que sepa calmarlo y darle algo que todas esas barbies jamás le han dado.

-¿y que mierdas le doy yo, Beth?

 Beth miró a su amiga. estaba roja de llorar y sus ojos verdes brillaban con mucha intensidad.

-amor Alice. eres la única que ha sabido darle eso.

Alice miró a Beth. llevaba el pelo revuelto pero aún así estaba guapísima. no sabía que contestarle. puede que tuviese razón, puede que no. sabia que Harry sentía algo diferente por ella, pero no entendía porque le había elegido a ella. 

-eres especial Alice.- dijo de pronto Beth.- eres para Harry. y no te preguntes el porqué, porque Harry te ha elegido sabiendo él el porqué. tú solo déjate llevar.

-tu lo tienes fácil... 

-no Alice,- dijo Beth rozándole una mejilla.- yo también dudé porque Niall me eligió a mi, siendo que en Londres tanto el como Harry son conocidos por la de tías que se llevan. 

Alice la miró a los ojos y sonrió. la expresión tensa en la cara de Beth se relajó al ver sonreír a su mejor amiga.

-te quiero.

Beth la miró con ternura y corrió a abrazarla, poniéndose a llorar. 

-yo también te quiero, Alice. 

las dos se abrazaron fuerte y a llorar de felicidad, mientras se decían tonterías y reían.
  
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-joder, sois unas lentas.- dijo Harry mientras veía bajar por las escaleras a Beth y Alice.

-la belleza es algo que requiere su tiempo.- dijo Beth, guiñándole un ojo. Harry sonrió y miró directamente a Alice. ella le miró y le sonrió tímidamente  articulando un 'hola' por las comisuras de sus labios.

llegaron a la playa, era ya por la noche y hoy la fiesta era en la playa. estaba lleno de jóvenes con botellas de alcohol tirados ya por los suelos.

-a mi estos críos así me dan pena,- dijo Mary, mientras caminaba de la mano con Liam.- con catorce años yo no sabía ni lo que era la regla aún.

Liam le miro y comenzó a reírse a carcajadas y acto seguido el resto. 

se posaron en la barra que habían improvisado en la arena simulando una bella playa paradisíaca con antorchas iluminando un camino y música electrónica que se oía por todo el pueblo. todas las chicas no paraban de mirar a Harry y Niall, eran los chicos más guapos que había y todas cuchicheaban sobre ellos. Niall se sentía un poco tenso, desde que estaba con Beth se le había olvidado como ligar con una chica y ahora tenia cierta vergüenza  pero Harry sonreía a todas naturalmente y se reía, creando grititos entre ellas. 

-Harry que no eres Brat Pitt.- le dijo Mary. Harry le miró y dejo  que sus hoyuelos aparecieran en sus mejillas.

-soy mejor. 

Harry agarró de la cintura a Alice y la besó apasionadamente en los labios, creando en ella una expresión de sorpresa. todas las crías los miraban con mala cara, y poco a poco se fueron alejando de Harry.

-una forma fácil de echar a mojabragas. 

todos se rieron y se dispersaron, para estar más a solas. 

-Alice esta preocupada porque no entiende porque Harry la eligió a ella y no a otras chicas.- le dijo Beth a Niall, mientras caminaban pausadamente de la mano por la orilla de la playa. la espuma de las olas le rozaban los pies suavemente. Niall sonrió y miró hacia abajo.

-pues que deje de preocuparse. yo a Harry jamás lo había visto tan feliz. 

Beth sonrió y se apoyo en el hombro de Niall mientras caminaban y se alejaban cada vez más de la multitud. 

- ¿eres virgen Niall?- dijo de repente Beth. acto seguido, se puso roja, no tenía ni idea de porque había preguntado eso. Niall se detuvo y la miro expectante. se podían ver en sus ojos una expresión divertida.

- si.- dijo, intentando no reírse. 

Beth hizo una mueca y le miró vacilante. 

-no me seas idiota y dime la verdad. 

Niall sonrió y suspiró lentamente, para relajarse. 

-no voy a pedirte que hagas nada siempre que tu no quieras.- dijo agarrándola de las manos.- lo entiendo. 

Beth lo miró y se mordió el labio. se acercó a Niall y lo besó dulcemente en los labios.

-quiero hacer algo Niall, esta noche. 

jueves, 13 de junio de 2013

CAPITULO 39

(ai pequeñas, vuelvo a estar con finales pero escribo cuando puedo, que lo sepáis. Me gustaría deciros dos cosas:
1. muchas gracias por leerme, ya tiene este blog 12.000 visitas y no me lo creo aksldkfjkd muchas gracias jope, sois increíbles :')
2. me gustaría que tuvieseis la oportunidad de poder incluir alguna de vuestras ideas, que estoy segura que serán geniales, a la novela, me ponéis un comentario y la idea más original le incluiré en el blog, a ver que os parece asdfghjk
oh, y las fotos del capitulo de hoy es que no sabía elegir una y he puesto las tres asdfghjkl espero que os guste<3 font="">





Se habían ido todos a la playa de Whitehouse. Necesitaban un día de relax al aire libre y la playa era el lugar idóneo. Hacia un sol espléndido, y una leve brisilla que te hacia más soportable el estar tumbada en la toalla a la intemperie. Liam, Niall y Harry se habían dedicado a jugar en la orilla y a bañarse, mientras las tres chicas se dedicaban a tomar el sol mientras Beth había puesto el altavoz de su iphone a 5SOS.

-joder Beth, al final me acabaran gustando y todo.-le dijo Mary poniéndose boca abajo.- ¿Cómo se llamaban?

-Luke, Ashton, Calum y Michael.-contestaron Alice y Beth a la vez. Se empezaron a reír las dos.-y Luke y Ashton son demasiado increíbles, oh y la sonrisa de Calum  y la inocencia de Michael.- comenzaron a gritar las dos y a gesticular como dos fans histéricas. Mary sacudió la cabeza y los chicos dejaron de jugar a la pelota para mirarlas por si había pasado algo grave.
-están hablando de 5SOS.-dijo Mary.

Los tres se rieron.

-tengo una pequeña competencia con esos chicos.-dijo Niall acercándose hacia Beth e inclinándose para ponerse a su lado.

-pues yo no tengo competencia,-comenzó a decir Harry.- estoy buenísimo, ¿no lo veis?
Alice sacudió la cabeza y le empujo con los brazos.

-tu a callar.

Harry se rio y la agarro de la cintura, besándola en la frente. Alice sintió un leve cosquilleo por todo el cuerpo.

-¿os metéis en el agua?-dijo Liam, lanzándole a pelota de plástico a la cabeza de Mary.

-serás idiota.-dijo ella levantándose y corriendo hacia Liam. Este hecho a correr en dirección a la orilla y cuando Mary estaba lo suficientemente cerca la agarro de la cintura y la zambulló, intentando esquivar las pataletas de Mary, al agua. Todos rieron y fueron a la orilla a ver como acababa la escena.

-¡Liam me dan asco l

as algas!-gritaba Mary agarrándose como un koala a él. Liam no paraba de reír.

-aquí no hay algas, mira.

En efecto, el agua estaba totalmente cristalina, y Mary se deslizo por el cuerpo de Liam hasta apoyar sus pies en la arena, formando un pequeño remolino. Miro a Liam y se mordió el labio, con una sonrisa.

De repente, Niall y Harry corrieron hacia la pareja, para empaparles de agua.

-dime que has visto los tatuajes que Harry lleva en el pecho.-dijo Alice, girándose velozmente hacia su amiga y mirándola nerviosa.-y dime que has visto lo bueno que está.

Beth se rio y miró a los cuatro. Estaban mojando a Mary y ella gritando como una histérica. Asintió con la cabeza.

-joder, es que aparte de ser como es conmigo, su dulzura, sus besos, su sonrisa, esta bueno.-dijo Alice, mientras gesticulaba ansiosa con las manos.-ya me estoy poniendo roja ¿a qué si?-acerco la cara a la de Beth y le señaló con sus dedos sus mejillas sonrojadas.

-si.-dijo Beth riendo.- y cuida que ahí viene tu chico tatuado.

-mierda.- soltó Alice, e intento tapar lo ruborizada que se había puesto. Tarde, Harry se había dado cuenta.

-dice Niall que o venís u os vamos a buscar nosotros.

-tu directamente ni me das la primera opción.- soltó Alice, mirándole a Harry intensamente a los ojos.

-exacto.-dijo Harry y acto seguido agarró a Alice como una princesa casi sin opción a que Alice pudiese defenderse. Beth los miro riendo, y se quedó en la orilla mirando como Harry y Alice peleaban como críos pequeños para que Harry no mojase a Alice.

Niall comenzó a acercarse a la orilla, con una sonrisa pícara. Beth le miro y comenzó a negar con la cabeza y a echarse para atrás, y a los pocos segundos, estaban los dos corriendo por la arena para que Niall no metiese a Beth en el agua. Corrieron por todo lo ancho de la playa y cuando había unas rocas que indicaban el final de la playa, Beth se vio obligada a detenerse.

-no porfa, no me metas, que hoy el pelo me ha quedado muy bien.-le decía Beth a Niall, mientras este se acercaba lentamente.

-si siempre te queda el pelo genial.-contestó el, ya a escasos centímetros de ella. La agarró de las manos y la atrajo hacia él, besándola en la nariz.

-por mucho que me hagas caricias no pienso ir al agua.

Niall sonrió y respiro profundamente y la besó en los labios lentamente. La agarró de la cintura y Beth se dobló un poco, ya que Niall era más alto que ella. Beth le agarró de las gomas de su bañador. De repente, Niall comenzó a bajar las manos hasta el culo de Beth y la garró de las piernas hasta subirla como si cogiera a un bebe. Beth soltó un grito y se agarró a su cuello con fuerza. Niall comenzó a correr en dirección al agua y cuando ya estaban suficientemente profundo como para tirar a Beth, la soltó, cayendo ella al agua y mojándose entera.

-¡Niall!- grito ella al salir del agua.

Niall comenzó a reírse de esa forma en la que Beth comenzaba a reírse también. Niall se abalanzo sobre ella y la beso.

-pero mira que eres idiota.-dijo ella, separándose de Niall.- vamos con todos.

Se agarraron de la mano y avanzaron contra las olas del mar hacia ellos. Cuando llegaron, estaban los cuatro hablando sin más.

-anda que te ha costado meterte al agua.- dijo Harry, mientras entrelazaba sus manos con las de Alice.

-si no llega a ser por Niall, ni me metía.

-lo que pasa es que el irlandés te ha engañado con una estampa romántica.-dijo Mary, sacando los colores a Niall.

Pasaron el resto de la mañana en la playa, bañándose y tomando el sol. Estaban pasando un día espléndido, habían llamado a la madre de Alice para que les trajese unos sándwiches, y poder quedarse el resto de la tarde ahí. A las seis, con el atardecer del sol de fondo, todos ya estaban en las toallas todos sentados, con los pelos revueltos y aun un poco mojados.

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En lo alto del acantilado podía verse toda la playa completa. Ahí se encontraban Amanda y Matt, observándoles.

-inocente Beth, se cree que su chico es tan mono como aparenta.-dijo Amanda, con un ligero tono de malicia.- ya me voy a encargar yo de que se dé cuenta.

Matt miró a Amanda y esta le devolvió la mirada.

-creo que sé una forma de fastidiar a Beth más… cruel.

Amanda sonrió con malicia y esperó a que Matt le contara el plan que tenía. Era perfecto, y era la única forma de fastidiar completamente a Beth.