Se vistió sencillo, unos pantalones vaqueros y una camiseta de tirantes bastante abierta de Estados Unidos de topman, su tienda favorita. Bajo las escaleras procurando hacer el menor ruido posible, cuando antes de salir vio el iphone de Harry cargándose en la cocina. De repente, sonó un mensaje. Niall miró a los lados por si estaba Harry, pero al no haber señales de vida, se aceró al teléfono y leyó el mensaje.
'¿quedamos hoy a las nueve como siempre amor? Amanda xx'
Niall miró el reloj: eran las nueve menos cuarto. Harry no se iba a despertar ahora. Decidió que sería hora de decirle cuatro cosas a Amanda. agarró rápidamente las llaves de casa y cerró la puerta de un portazo, dándole igual si despertaba a alguien o no.
Atravesó toda la calle corriendo, sofocado, poniendo toda su alma en ello. Cuando llegó a la plaza del pueblo, se detuvo y comenzó a resoplar, apoyando sus manos sobre las rodillas. Miró a los lados. Mierda, se le habían olvidado las gafas de sol y no veía bien. Se aceró un poco más al centro y ahí la vio: llevaba una falda de flores de color pastel y una camiseta blanca básica de seda. Esa era la falda que ella llevó cuando el y ella... Prefirió detener esos pensamientos. Se sacudió la cabeza y se dirigió hacía donde estaba ella. Amanda volteó la cabeza ligeramente y dejó que el perfume que llevaba puesto entrara por los orificios de Niall. Este se detuvo un momento, hasta que consiguió reaccionar. Ella sonrió al verle.
-porqué.- soltó Niall, sin más. Amanda le miró como si no supiese a que se refería.- porque lo haces. Que pretendes con Harry.
Amanda se dio la vuela y sonrió con malicia. después volvió la mirada a Niall, una mirada muy teatral y melancólica.
-sólo quiero que tenga alguien con quien hablar.
-y una mierda.
-Niall,- comenzó a decir ella, con voz pastelosa.-no sé porque estás asi conmigo. Yo no he hecho nada.
Niall soltó una carcajada. Se estab poniendo nervioso.
-estas haciendo daño intencionadamente a Alice, vas de amiga con Harry pero en realidad te importa una mierda, quieres joderme como sea, algo tramas seguro. Y me besaste sin yo dejarme.- Niall respiró hondo.- soy el que mejor te conoce.
-Niall, que tu aún sigas enamorado de mi no es mi problema. es más, ¿a que no le has dicho nada a Beth de nuestro beso?- tenía cierto tono de malicia. Niall sentía como si sus propios impulsos de hablar le ahogaban y le impedían hablar. Amanda suspiro, feliz.- me lo imaginaba. No te preocupes, al final se acabará sabiendo toda la verdad.
A Niall le entraron ganas de tirarla de la silla.
-no le he dicho nada porque no significó nada para mi.
-entonces si no significó nada para ti, no te importará que se lo diga.
Niall sintió como su corazón se le aceleraba.
-ni le dirijas la palabra.- levantó el dedo indice, señalándola.- solo he venido aquí para pedirte que dejes lo que estés haciendo con Harry, que te vayas a Francia y que desaparezcas de mi vida para siempre.
-el primer amor nunca se olvida.- dijo ella, cortante.
-creía que tu eras mi primer amor, hasta que apareció Beth.
La mirada de Amanda se desencajó por completo. Se le veía la cara un poco más pálida de lo normal. Lo que Niall le acababa de decir le había dolido. Por un momento, Niall se sintió culpable, y quiso arrepentirse de lo que le había dicho, pero sabía que en parte no podía, así que se dio media vuelta y fue a la panadería a comprarle ensaimadas, las favoritas de Beth y a pedirle perdón. Tenía que centrarse en ella, sólo existía ella, nadie más.
Cuando llegó a casa, cerró la puerta cauteloso y se quedó inmóvil durante unos segundos. Tenía todavía la cara desencajada de Amanda. No escuchó ningún ruido, por lo que todos continuaban durmiendo. dejó la bandeja de las ensaimadas en la cocina y las abrió, colocándolas en un plato, preparando un poco de café y cogió un trozo de papel, y escribió un par de palabras. Las necesarias y las suficientes.
Subió las escaleras con cuidado para que no se cayese nada y dejó el desayuno encima de la mesilla de la cama de Beth. Acto seguido ella abrió los ojos. Por las mañanas, Beth tenía los ojos más claros todavía, cosa que Niall adoraba.
-buenos días.- dijo él, con tono amable. Beth miró a la mesilla y vio la bandeja con el desayuno. Vio la carta y la cogió En ella ponía :'lo siento, te quiero'. Beth miró a Niall: era la carta más breve de disculpas que había recibido en su vida, pero sin embargo, la más sincera.
Volvió a mirar a Niall, intentando aparentar estar picada. Agarró una ensaimada y se la llevó a la boca. Estaba buenísima.
-esta bien,- comenzó a decir, con la boca llena.- te perdono, pero porque las ensaimadas están buenas.
Niall soltó una leve carcajada y se acercó para besarla.
-además, hay alguien que dentro de una semana cumple años, habrá que celebrar algo.
Beth miró a Niall con diversión. Iba a cumplir dieciocho, que ganas tenía.
-yo con estar con vosotros, me basta.
-no, no,- espetó el.- Mary y yo ya hemos pensado algo, y sólo te digo que será algo a lo grande, algo inolvidable.
Beth miró a Niall tiernamente. Nunca nadie se había preocupado tanto como él de ella. Se sentía segura a su lado, protegida.
-te quiero.- le dijo ella. Niall se aceró a ella y comenzó a besarle el cuello, hasta llegar a los labios.
-yo te quiero muchísimo más.- Niall juntó de nuevo sus carnosos labios con los de Beth, impidiendo que ella hablase. Se tumbó encima de ella y la comenzó a besar con pasión, como ella a él. A los pocos segundos, Niall ya estaba sin camiseta,y Beth en ropa interior.Continuaron besándose,dejando que el amor y la pasión los llevase a donde quisiese.





