En el lugar más inesperado y con la persona menos esperada, puedes encontrar todo aquello que tanto necesitabas para completar tu felicidad.
jueves, 11 de julio de 2013
CAPITULO 50
La música sonaba fuerte. Todo el mundo saltaba al compás de la música. Había alcohol,por supuesto. Todos los adolescentes creen que es necesario para pasárselo bien. Llevaban ya metidos en ese local, todos bailando, al unísono. No había dramas, todo era perfecto. El que peor iba de todos era Harry, el cual había decidido salir a tomar el fresco, para no caer redondo en mitad del local y que la fiesta se le acabase ahí. Respiró profundamente y recogió todo el aire del exterior que pudo en sus pulmones. Se dejó apoyar en la pared y apoyó su cabeza en aquella pared de ladrillos. Su cabeza le daba mil vueltas, se sentía mareado, pero bien. Sonrió para si mismo y cerró los ojos.
-hola Harry.- le saludó una voz muy femenina. Harry abrió los ojos lentamente. Era Amanda. Sonrió al verla. Los pantalones vaqueros cortos con esa camiseta preta le sentaban muy bien.
-¿no entras?- preguntó el, dejando de apoyarse en el muro. sintió un leve mareo.
-te estaba buscando.- murmuró ella, acercándose un poco más a el.- quería decirte algo.
Harry sonrió y dejo que ella se acercase.
-tu dirás.- dijo como pudo. Ella sonrió delicadamente.
-me he dado cuenta que me gusta alguien.- al oír eso Harry sonrió. Se alegraba por ella.- y quiero que ese alguien este conmigo.-hizo una pequeña pausa para que Harry recogiese bien la información.- Pero hay un problema.
La sonrisa de Harry se le borró del rostro.
-cu-cual.- dijo, un poco más mareado de lo normal. Amanda sacó una pequeña botella de vodka y se la ofreció, sonriente. Harry dudó por unos momentos, pero finalmente aceptó. Bebió un largo trago.
- está con alguien.-dijo Amanda finalmente.- Y creo que esa persona que me gusta, estaría mejor conmigo.
Harry asintió levemente, sin saber muy bien a lo que se refería. Le dolía la cabeza y quería irse a casa. Pero entonces, ocurrió. En un abrir y cerrar de ojos, Estaba enrollándose con Amanda. Notaba como los labios de Amanda se movían con rapidez y los de él apenas oponían resistencia. Lo que Harry no tenía ni idea era que no estaban solos, que Alice llevaba ahí un buen rato. Cuando Harry fue capaz de reaccionar, apartó a Amanda con toda su fuerza, casi perdiendo ella el equilibrio. 'mierda, joder.' pensó.
-ni te me acerques, puta.- le dijo el muy enervado, señalándola con el dedo indice. Harry salió de ese callejón como pudo, tropezándose con todo y sintiendo como la cabeza le daba más vueltas de lo normal mientras oía a lo lejos la risa de Amanda.
Por el contrario, Amanda entró dentro del local. Estaba dispuesta a por la siguiente pareja. Niall y Beth. Los buscó por todo el local, moviéndose entre la multitud, mientras todos le miraban con desprecio. Pero a ella le daba igual, iba con la sonrisa dibujada en el rostro y con un sólo propósito Cuando los encontró, estaban en una esquina, como no, enrollándose. Rozó el hombro de Niall. Este se sobresalto. Beth abrió los ojos como platos al verla ahí. ¿cómo había entrado?
-¿quieres hacerme el favor de largarte?- gritó Beth de tal manera que hizo que todo el mundo se enterase de que iba a haber pelea, hasta el punto que disminuyeron el volumen de la música. Liam y Mary se acercaron hasta dónde estaban ellos, por si tenían que acudir en rescate de alguno. Amanda sonrió malvadamente.
-que bien estas con tu chico,¿eh?- dijo ella, elevando el tono de voz.- estoy segura que te es al cien por cien fiel.
Niall notó como le bajaba la tensión del cuerpo y su cara se le desencajaba. No se imaginaba que podía ser tan capulla.
-Amanda no...- dijo Niall, temblando. Beth miró a Niall. Liam y Mary miraron a Niall y a Amanda, muy asustados. Beth tenía ganas de llorar.
-¿qué pasa...?- decía Beth, con una voz muy débil.
-oh, ¿no lo sabes?- le preguntó intencionadamente Amanda, con voz pastelosa. Beth no sabía si negar o asentir. Optó por quedarse como estaba. Sentía como las lágrimas le iban a descender en breves. Amanda sonrió al ver la situación.
-los labios de tu novio este año saben mucho mejor que el año pasado.- le dijo Amanda, remarcando cada palabra, cada vocal, para que Beth se enterase bien. Las lágrimas comenzaron a descender a una velocidad increíble por las mejillas de Beth. Niall la fue a agarrar de la mano,pero esta le rechazó bruscamente y decidió salir corriendo de ahí. Jamás se había sentido tan ridícula. Niall vio como ella abandonaba el local y, antes de correr tras ella, se giró a Amanda por última vez.
-no sé como pude quererte. No eres más que un monstruo creado para hacer daño a los demás simplemente porque tu no has sido capaz de encontrar su propia felicidad.- le dijo señalándola, mientras sus ojos se ponían llorosos. Corrió tras Beth, desapareciendo del local. Había un silencio sepulcral en la sala.
-estás enferma.- comenzó a decir Mary, también comenzando a llorar.- sabía que eras mala persona, pero no que eras tan zorra.
Liam abrazó a Mary, y tuvieron que salir de ahí. La sonrisa que Amanda había tenido en la cara se le empezó a borrar cuando notó todas las miradas de rechazo y desprecio por parte de todas las personas que estaban ahí, incluida la de Matt. Por primera vez en su vida se sentía insegura, con ganas de gritar y perder su compostura.
*****************************************
Alice había huido hacia casa corriendo a una velocidad pasmosa. No se lo podía creer, le temblaba todo, no tenía ni ganas de ver a Harry, nunca más. Jamás había querido a un chico tanto como a Harry, no se lo esperaba de él. Cuando llegó a casa subió las escaleras como pudo, llorando desconsoladamente e intentando no perder el equilibrio. Sentía un dolor muy fuerte e indescriptible en el pecho. Cuando llegó a su cuarto, abrió el pomo de la puerta temblando, y se tumbó en la cama, rompiendo a llorar aún con más fuerza, completamente desconsolada. No paraba de preguntarse porqué. Porque lo había hecho, porque ella. Por primera vez en su vida deseó estar muerta.
Harry, después de caerse varias veces por la calle de lo mareado que iba, y de haber seguido a Alice hasta casa, se detuvo en frente de esta. Dudó un momento en entrar o no, seguramente Alice se pondría muy furiosa y no querría ni verle. Normal. Pero el no quería eso, se había dado cuenta del tipo de persona que era Amanda, lo que más le partía por dentro era no haberle dicho nada a Alice, el miedo a que ella se enfadase aunque él no sintiese nada por ella. Se mantuvo firme y entró en casa. Estaba oscura, y fría, más de lo normal. Escuchó unos sollozos intensos desde la planta superior de la casa. Harry sentía dolor al saber que todos esos lloros iban por él.
Subió las escaleras lentamente, la cabeza ya no le dolía por estar ebrio, si no por todo lo que había pasado. Cuando llegó a la puerta, se detuvo un momento, escuchándola llorar. A Harry le entraron ganas de llorar, pero las lágrimas no le iban a solucionar nada.
-Alice.- susurró Harry finalmente su nombre.
-¡vete!- le grito ella, llena de dolor. Harry suspiro profundamente y se llevó las manos a la cabeza, desesperado.
-Alice déjame pasar.
-no.
Harry dio un puñetazo a la pared. Alice se sobresalto.
-Alice.- le dijo Harry, con una voz muy seria.- por favor.
Alice dudó por un momento, pero sabía que Harry acabaría entrando. Se quedó callada, quitándose las lágrimas de su rostro. A los pocos segundos, Harry abrió la puerta de la habitación. Ambos se miraron unos segundos, y Harry comenzó a acercarse.
-ahí está bien.- dijo Alice, separándose a medida que Harry se acercaba. Se detuvo.
-ha sido ella quién me ha besado, Alice.
-pero tu te has dejado.
-iba ebrio.
-eso no es excusa para saber que lo que no tienes que
hacer.
Harry suspiro y procuró no llorar. Las lágrimas descendían por el rostro de Alice.
-si, hablaba con Amanda,- comenzó a decir Harry.- empezamos a hablar cuando tu te fuiste con Beth a ver a Max. Cuando estaba mal, cuando te echaba de menos,- Harry remarcó esa frase.- ella me hacía sentirme mejor.
-¿cómo?- inquirió ella.- ¿acostándoos? ¿enrollándoos?
-hablando Alice.- le espetó él,cortante.- no soy tan capuyo como crees Alice. Y aún menos con las chicas que me enamoro.
Alice soltó un breve bufido.
-¿y de cuantas te has enamorado?- el tono de Alice era de enfado esta vez.- ¿a cuantas tías le has dicho te quiero? no soy idiota.
-en realidad,- dijo Harry, acercándose.- sólo a una.
Alice se detuvo, dejó de respirar unos segundos y lo miró atentamente. Tenía los ojos vidriosos y le temblaba el pulso.
-no me lo creo.
-Alice joder,- Harry comenzó a elevar el tono de voz.- sabes que sería incapaz de hacerte daño, que si te pierdo no sé que mierdas haría.
-tarde Harry, acabas de perderme.- Alice intentó salir de la habitación, pero Harry le agarró de las muñecas con fuerza. Le estaba haciendo daño.
-porqué no me crees.- el tono de Harry era parecido a desesperación. En el fondo, había algo que hacía que Alice le creyese. Dejó que hubiese unos segundos de silencio. Miró a Harry. No, no quería perderle.
-porque te quiero demasiado como para creer que serías capaz de hacerme algo así.
Las palabras de Alice le dolieron, pero estaban cargadas de verdad.
-aunque haya besado a muchas chicas y me haya acostado con otras tantas, sólo ha habido una que ha sido capaz de producir algo en mi.
Alice se estaba acercando cada vez más a él, como si fuera un imán que le atrajese con una fuerza brutal imposible de esquivar.
-algo,- prosiguió Harry.- que no quiero dejar de sentir.
Entonces Alice dejó que Harry completara el espacio que faltaba entre sus labios. La beso por fin. Si, la había besado muchas veces, y todas eran especiales, pero esta vez, la besó de una manera más diferente y especial. La besó como si tuviese miedo a perderla, en realidad, había estado a punto de hacerlo, por lo que la deseaba más que nunca. Sus labios se movían conjuntamente, mezclados con las lágrimas que descendían del rostro de Alice. La intensidad de los besos fue más allá, y Harry la agarró en brazos y la subió, comenzando a besarle el cuello. Alice soltaba leves gemidos, y Harry la tiró a la cama. Alice le miró,en otro momento quizá hubiese tenido miedo, pero esta vez solo deseaba que Harry continuase, que no parase de besarla. Harry se quitó la camiseta bruscamente y se tumbó encima de ella, comenzando a besarla. Ambos dos se besaban apasionadamente, moviendo sus cuerpos a la par. Alice rodeó a Harry con los brazos y Harry comenzó a desabrocharle los botones de la camisa azul celeste y a besarle el tórax por encima del sujetador. Alice sentía como su cuerpo se aceleraba cada vez más rápidamente, con solo notar los labios de Harry en su delicada piel. Los besos se intensificaban, y a los pocos minutos ya estaban ambos en ropa interior. Los besos de Alice por el cuello, como le rozaban sus delicados dedos por toda la espalda, erizando toda la piel de Harry, hacían que sintiese una desesperación por descargar todo lo lo que se le estaba a cumulando. Se había acostado con muchas chicas, pero lo que estaba sintiendo ahora mismo con Alice con sólo el roce de sus labios, o con el hecho de estar en la misma sala que ella, hacia que su corazón acelerase y que su mente se nublase. Alice podía notar esa especie de desesperación que tenía Harry por soltarlo todo, y esta vez, Alice no tenía miedo. Por un segundo, Harry dejó de besarla y la miró, clavando sus ojos verdes en los de Alice. Pudo notar en su mirada una desesperación por hacerla suya. Alice se mordió el labio y se acercó a su oído susurrándole un 'sigue' muy convencido. Entonces Harry comenzó a besarla en los labios mientras se desprendía de la ropa interior de ambos, dejándolos completamente desnudos. Alice buscó las manos de Harry, y después de que este se colocara el condón, se las prestó encantado. Comenzó a penetrar en ella, mientras ella soltaba algún gemido de dolor. Harry iba despacio, sabía que era su primera vez, pero necesitaba descargarse, la quería demasiado. Alice apretaba la mano de Harry con fuerza, mientras el se movía con más intensidad. De repente, Alice poco a poco dejó de sentir dolor en ella, y comenzó a sentir una mezcla de placer en su interior. Los rizos de Harry estaban empapados de sudor y la respiración de ambos se entrecortaba a medida que iban más rápido. Tanto Alice como Harry comenzaron a sentir como un cosquilleo brutal les recorría todo el cuerpo, como notaban que iban a soltar toda esa tensión acumulada y, casi a la par, dejaron que aquella tensión que tenían guardada, saliese poco a poco.
CAPITULO 49
Ya sólo quedaba un día para el cumpleaños de Beth. Había pasado una semana desde lo de Harry y si que era cierto que veía menos a Amanda, pero seguía viéndola. Alice seguía tan inocente y sin enterarse de nada, y Niall y Beth estaban ya cansados de encubrir a Harry cuando salía. Aunque no hiciese nada con Amanda, creía conveniente que Alice debía saberlo. Mientras tanto, Mary, Niall y Alice estaban preparando una fiesta a Beth sorpresa por su cumpleaños: Mary había traído a todos sus amigos de Brighton, amigos en común con Beth y Alice, y Alice había convencido a la Madre de Beth para que viniesen con Max, que estaban seguros que para Beth sería el mejor regalo de todos.
Por fin era ya diecisiete de agosto. Hoy era el cumpleaños de Beth. Habían dormido Alice y ella juntas. Quería pasar su última noche como menor de edad con su mejor amiga. Habían estado casi toda la noche despiertas, recordando como se conocieron a los cinco años, todas las veces que Beth había sacado de apuros a Alice y todas las veces que Alice le había ayudado a aprobar esos exámenes que Beth veía por suspendidos.
Aunque Beth continuaba dormida, Alice se había despertado con los demás. Habían pensado despertarla todos juntos, colocándose al rededor de su cama y cantándole el cumpleaños feliz,pero Louis había pensado que era mejor despertarla con cacerolas.
-será más original, y así se acordará siempre del despertar de sus dieciocho.- decía el. Todos parecieron estar de acuerdo y así lo hicieron.
Cuando subieron subieron todos a la habitación de Beth y Alice, se colocaron en un medio circulo: Mary, Liam, Harry, Zayn, Louis, Alice y Niall. se miraron entre todos y Louis levantó sus cacerolas y comenzó a agitarlas entusiasmado. Todos le siguieron. Beth pegó un pequeño brinco de la cama antes de abrir los ojos. Cuando los abrió, vio a todos al rededor, los cuales comenzaron a cantarle el cumpleaños feliz. Beth se empezó a reír y se escondió debajo de las sábanas. Zayn empezó a juguetear con ella, quitándoselas.
-gracias chicos.- dijo ella, con todos los pelos revueltos y con cara de sueño.- gracias, de verdad.- esbozó una amplia sonrisa sincera. Louis se tiró encima de ella y comenzó a abrazarla, después se unió Harry y finalmente todos, formando una especie de hamburguesa humana.
-bueno que,- comenzó a decir Mary mientras salía como podía de aquella hamburguesa.- ¿bajamos a desayunar?
-si joder que estoy muerto de hambre. - dijo Niall enseguida. Todos comenzaron a reírse y Harry se aceró a Niall para revolverle todo el pelo.
-nos ha salido un leprechaun hambriento.
El desayuno esta vez lo habían traído Louis y Zayn de Brighton, dónde había una mayor variación de bollos. Hacía un día espléndido por lo que decidieron bajar a la playa que estaba al lado de los acantilados y a la cual nadie solía ir. Fueron con la furgoneta de Louis, se trajeron la comida y pasaron allí unas cuantas horas. Se trajeron la comida allí y unos regalos para darle a Beth:le habían comprado ropa, mayoritariamente, y Alice le había regalado una caja con un montón de recuerdos de ellas que habían vivido hasta ahora. A Beth se le saltaron las lágrimas.
Cuando subieron de la playa, le dijeron a Beth que se iban a ir a cenar todos juntos, pero en realidad le llevaban a donde habían preparado la sorpresa.
Se vistieron mas o menos arreglados todos, sin vestir con trajes de gala, pero para una 'supuesta cena de cumpleaños'.
Se montaron todos en la furgoneta, cuando de repente, Niall sacó un pañuelo de su bolsillo y, acercándose al rostro de Beth, se lo colocó en sus ojos y le susurró al oído.
-hasta que no lleguemos, no te lo quites.
Beth se mordió el labio inferior y buscó como pudo las manos de Niall para agarrárselas Beth sentía un hormigueo constante en su estómago. Había descartado ya totalmente la idea de que iban a cenar. Después de que llevaran diez minutos en la furgoneta de Louis, se detuvo. Notó como aparcaba y como se abrían las puertas. No veía nada. La mano de Niall la guió para salir del coche.
-cuida con el escalón.- le susurró al oído.
Anduvieron unos cincuenta metros, cuando noto como entraban en el interior de algo. Niall le quitó el pañuelo, todo estaba muy oscuro, sin embargo, podía sentir respiraciones en el ambiente y que no estaban solos. Había gente escondida entre aquella oscuridad tan densa. Sonrió y notó como sus mejillas comenzaban a arder. 'no puede ser.' pensó para sí. De repente, las luces se encendieron de golpe. Todas esas respiraciones que Beth había sentido cobraban caras. Todas esas caras corearon al unísono '¡sorpresa!' Ahí estaban todos los amigos de Mary que también eran amigos de Beth, Eleanor y Perrie, gente del pueblo con la que había hablado algunas veces y... su hermano. Iba en silla de ruedas, seguía teniendo la expresión débil. Beth corrió a abrazarlo.
-felicidades hermana.-le dijo el, con un hilito de voz.- ahora ya podrán meterte en la cárcel cuando me acoses.
Beth rió y le abrazó.
-eres idiota. Pero te quiero.
Niall se acercó hacía dónde estaban Max, Beth y la madre de Beth.
-hola señora McGregor.- dijo él, casi susurrando.
-así que este es el novio oficial de mi hija,- le saludó Jane, con una sonrisa en la cara.
-si bueno,podría decirse que...- Niall estaba poniéndose rojo. Beth le miró y comenzó a reírse con su hermano.
-bueno que,-comenzó a gritar Harry de repente, mientras todos le escuchaban.- que comience la fiesta.
Cuando subieron de la playa, le dijeron a Beth que se iban a ir a cenar todos juntos, pero en realidad le llevaban a donde habían preparado la sorpresa.
Se vistieron mas o menos arreglados todos, sin vestir con trajes de gala, pero para una 'supuesta cena de cumpleaños'.
Se montaron todos en la furgoneta, cuando de repente, Niall sacó un pañuelo de su bolsillo y, acercándose al rostro de Beth, se lo colocó en sus ojos y le susurró al oído.
-hasta que no lleguemos, no te lo quites.
Beth se mordió el labio inferior y buscó como pudo las manos de Niall para agarrárselas Beth sentía un hormigueo constante en su estómago. Había descartado ya totalmente la idea de que iban a cenar. Después de que llevaran diez minutos en la furgoneta de Louis, se detuvo. Notó como aparcaba y como se abrían las puertas. No veía nada. La mano de Niall la guió para salir del coche.
-cuida con el escalón.- le susurró al oído.
Anduvieron unos cincuenta metros, cuando noto como entraban en el interior de algo. Niall le quitó el pañuelo, todo estaba muy oscuro, sin embargo, podía sentir respiraciones en el ambiente y que no estaban solos. Había gente escondida entre aquella oscuridad tan densa. Sonrió y notó como sus mejillas comenzaban a arder. 'no puede ser.' pensó para sí. De repente, las luces se encendieron de golpe. Todas esas respiraciones que Beth había sentido cobraban caras. Todas esas caras corearon al unísono '¡sorpresa!' Ahí estaban todos los amigos de Mary que también eran amigos de Beth, Eleanor y Perrie, gente del pueblo con la que había hablado algunas veces y... su hermano. Iba en silla de ruedas, seguía teniendo la expresión débil. Beth corrió a abrazarlo.
-felicidades hermana.-le dijo el, con un hilito de voz.- ahora ya podrán meterte en la cárcel cuando me acoses.
Beth rió y le abrazó.
-eres idiota. Pero te quiero.
Niall se acercó hacía dónde estaban Max, Beth y la madre de Beth.
-hola señora McGregor.- dijo él, casi susurrando.
-así que este es el novio oficial de mi hija,- le saludó Jane, con una sonrisa en la cara.
-si bueno,podría decirse que...- Niall estaba poniéndose rojo. Beth le miró y comenzó a reírse con su hermano.
-bueno que,-comenzó a gritar Harry de repente, mientras todos le escuchaban.- que comience la fiesta.
lunes, 8 de julio de 2013
CAPITULO 48
Se vistió sencillo, unos pantalones vaqueros y una camiseta de tirantes bastante abierta de Estados Unidos de topman, su tienda favorita. Bajo las escaleras procurando hacer el menor ruido posible, cuando antes de salir vio el iphone de Harry cargándose en la cocina. De repente, sonó un mensaje. Niall miró a los lados por si estaba Harry, pero al no haber señales de vida, se aceró al teléfono y leyó el mensaje.
'¿quedamos hoy a las nueve como siempre amor? Amanda xx'
Niall miró el reloj: eran las nueve menos cuarto. Harry no se iba a despertar ahora. Decidió que sería hora de decirle cuatro cosas a Amanda. agarró rápidamente las llaves de casa y cerró la puerta de un portazo, dándole igual si despertaba a alguien o no.
Atravesó toda la calle corriendo, sofocado, poniendo toda su alma en ello. Cuando llegó a la plaza del pueblo, se detuvo y comenzó a resoplar, apoyando sus manos sobre las rodillas. Miró a los lados. Mierda, se le habían olvidado las gafas de sol y no veía bien. Se aceró un poco más al centro y ahí la vio: llevaba una falda de flores de color pastel y una camiseta blanca básica de seda. Esa era la falda que ella llevó cuando el y ella... Prefirió detener esos pensamientos. Se sacudió la cabeza y se dirigió hacía donde estaba ella. Amanda volteó la cabeza ligeramente y dejó que el perfume que llevaba puesto entrara por los orificios de Niall. Este se detuvo un momento, hasta que consiguió reaccionar. Ella sonrió al verle.
-porqué.- soltó Niall, sin más. Amanda le miró como si no supiese a que se refería.- porque lo haces. Que pretendes con Harry.
Amanda se dio la vuela y sonrió con malicia. después volvió la mirada a Niall, una mirada muy teatral y melancólica.
-sólo quiero que tenga alguien con quien hablar.
-y una mierda.
-Niall,- comenzó a decir ella, con voz pastelosa.-no sé porque estás asi conmigo. Yo no he hecho nada.
Niall soltó una carcajada. Se estab poniendo nervioso.
-estas haciendo daño intencionadamente a Alice, vas de amiga con Harry pero en realidad te importa una mierda, quieres joderme como sea, algo tramas seguro. Y me besaste sin yo dejarme.- Niall respiró hondo.- soy el que mejor te conoce.
-Niall, que tu aún sigas enamorado de mi no es mi problema. es más, ¿a que no le has dicho nada a Beth de nuestro beso?- tenía cierto tono de malicia. Niall sentía como si sus propios impulsos de hablar le ahogaban y le impedían hablar. Amanda suspiro, feliz.- me lo imaginaba. No te preocupes, al final se acabará sabiendo toda la verdad.
A Niall le entraron ganas de tirarla de la silla.
-no le he dicho nada porque no significó nada para mi.
-entonces si no significó nada para ti, no te importará que se lo diga.
Niall sintió como su corazón se le aceleraba.
-ni le dirijas la palabra.- levantó el dedo indice, señalándola.- solo he venido aquí para pedirte que dejes lo que estés haciendo con Harry, que te vayas a Francia y que desaparezcas de mi vida para siempre.
-el primer amor nunca se olvida.- dijo ella, cortante.
-creía que tu eras mi primer amor, hasta que apareció Beth.
La mirada de Amanda se desencajó por completo. Se le veía la cara un poco más pálida de lo normal. Lo que Niall le acababa de decir le había dolido. Por un momento, Niall se sintió culpable, y quiso arrepentirse de lo que le había dicho, pero sabía que en parte no podía, así que se dio media vuelta y fue a la panadería a comprarle ensaimadas, las favoritas de Beth y a pedirle perdón. Tenía que centrarse en ella, sólo existía ella, nadie más.
Cuando llegó a casa, cerró la puerta cauteloso y se quedó inmóvil durante unos segundos. Tenía todavía la cara desencajada de Amanda. No escuchó ningún ruido, por lo que todos continuaban durmiendo. dejó la bandeja de las ensaimadas en la cocina y las abrió, colocándolas en un plato, preparando un poco de café y cogió un trozo de papel, y escribió un par de palabras. Las necesarias y las suficientes.
Subió las escaleras con cuidado para que no se cayese nada y dejó el desayuno encima de la mesilla de la cama de Beth. Acto seguido ella abrió los ojos. Por las mañanas, Beth tenía los ojos más claros todavía, cosa que Niall adoraba.
-buenos días.- dijo él, con tono amable. Beth miró a la mesilla y vio la bandeja con el desayuno. Vio la carta y la cogió En ella ponía :'lo siento, te quiero'. Beth miró a Niall: era la carta más breve de disculpas que había recibido en su vida, pero sin embargo, la más sincera.
Volvió a mirar a Niall, intentando aparentar estar picada. Agarró una ensaimada y se la llevó a la boca. Estaba buenísima.
-esta bien,- comenzó a decir, con la boca llena.- te perdono, pero porque las ensaimadas están buenas.
Niall soltó una leve carcajada y se acercó para besarla.
-además, hay alguien que dentro de una semana cumple años, habrá que celebrar algo.
Beth miró a Niall con diversión. Iba a cumplir dieciocho, que ganas tenía.
-yo con estar con vosotros, me basta.
-no, no,- espetó el.- Mary y yo ya hemos pensado algo, y sólo te digo que será algo a lo grande, algo inolvidable.
Beth miró a Niall tiernamente. Nunca nadie se había preocupado tanto como él de ella. Se sentía segura a su lado, protegida.
-te quiero.- le dijo ella. Niall se aceró a ella y comenzó a besarle el cuello, hasta llegar a los labios.
-yo te quiero muchísimo más.- Niall juntó de nuevo sus carnosos labios con los de Beth, impidiendo que ella hablase. Se tumbó encima de ella y la comenzó a besar con pasión, como ella a él. A los pocos segundos, Niall ya estaba sin camiseta,y Beth en ropa interior.Continuaron besándose,dejando que el amor y la pasión los llevase a donde quisiese.
CAPITULO 47
(hola babies! ya estoy de vuelta de las tierras de nuestros novios aksdjfksdj si queréis saber que tal me fue, tenéis mi ask ask.fm/isabeljuarez2 o mi twitter @itssoniallhoran <3 :="" a="" bastante="" cap="" dije="" el="" emocionante="" extenso="" font="" gracias="" independiente="" leerme="" muchas="" nbsp="" os="" pero="" por="" prefiero="" que="" quiero="" se="" ser="" subir="" subirlo="" tres="" tulo="" va="" y="">3>
Alice miraba confusa a Harry. Harry miraba a Alice y a Niall y Beth. Niall y Beth preferían no mirar a nadie, sus miradas delatarían la situación. Harry sentía por primera vez como no controlaba una situación, sentía que estaba retrasando lo inevitable, tarde o temprano se acabaría enterando Alice.
-a la cajera.-sus palabras salieron solas.¿por qué cojones no había dicho la verdad?- ya sabes que esta enamoradisima de mi.- muy bien Harry, sigue mintiendo. Sin embargo, la mirada y los gestos de Alice parecieron relajarse. Sonrió levemente.
-anda, vamos a dormir.- dijo Alice, moviendo los brazos. Harry la siguió, hasta desaparecer por completo de la cocina. Niall alzó la vista y miró a Beth. Ella le miró también, con los labios haciendo presión.
-Harry acaba de arruinar su relación ahora mismo.- dijo Beth, mientras continuaba comiendo las patatas. Niall le cogió un par.
-y lo peor será cuando se entere que nosotros también lo sabíamos.- Niall se recolocó en el asiento. Beth suspiró y se apoyó delicadamente en su hombro.
-¿deberíamos decirle algo?
-no.- espetó Niall, serio.- es Harry quién tiene que enfrentarse a la verdad y a la reacción de Alice.
-Alice no sabrá como reaccionar. Simplemente llorará, estoy segura.- Beth soltó un suspiro, preocupada.
-le advertí a Harry que no le hiciese daño a Alice,- comenzó a decir Niall.- y es lo único que está haciendo.
-no todo es sufrimiento en su relación, Niall.- contradijo Beth.
-Beth,- Niall miró a los ojos a Beth. Su azul estaba intensificado.- Harry nunca ha tenido una novia como ahora está con Alice. Esto se le acabará yendo de las manos.
-Niall no.- Beth no estaba deacuerdo.- Alice por fin se siente querida por alguien, Harry, aunque no lo conozca mucho, se que está feliz con Alice. Sólo había que verlos la semana que no estabamos aquí.
Niall sintió una pequeña puñalada en el corazón.
-¿y como estaban?- preguntó Niall, un poco molesto.
-Harry no dejaba de llamarla, se mandaban siempre mensajes, la distancia no era una excusa para no seguir hablando. En esos momentos les envidiaba.
La mirada de Niall se oscureció. El no había hablado mucho con ella con la excusa de que quería que se centrase en su hermano. Eso eran, excusas. Excusas baratas.
-Elisabeth, yo...
-ver a mi hermano tan débil, Niall,- Beth no dejaba hablar a Niall.- te necesitaba. Necesitaba alguien que me dijera que todo saldría bien.
-Beth,- Niall la agarró de la mandíbula, para que no hablase.- quería que aprovechases todo el tiempo posible al lado de tu hermano. Se que debería haberte llamado o algo, pero pensé...
-no quiero que te excuses ahora Niall.- Beth apartó bruscamente las manos de Niall de su cara.- me voy a dormir, no me apetece seguir, estoy cansada.
Beth se levantó del banco, tirando la bolsa de las patatas al suelo. Niall intentó ir tras ella, pero Beth se esfumó más rápido. El volvió a sentarse, dejando caer todo su peso sobre el banco y respiró profundamente. Se sentía idiota, sentía que había fallado a Beth y eso le partía por dentro. La queria, la quería muchísimo y no quería perderla nunca.
miércoles, 26 de junio de 2013
CAPITULO 46
(hola pequeñitas! me temo que hasta un tiempo no podré escribir, estaré en Londres y en Irlanda, y necesito despejarme porque se me estaba acabando la imaginación y no quería defraudaros. muchisimas gracias a todas por leerme, si queréis algo soy @itssoniallhoran en twitter :) os quiero! <3 font="">3>
-os he visto hoy.- dijo Matt, mientras escuchaba llegar a Amanda a casa.- cuéntame que ha pasado en ese encontronazo inesperado.
Amanda dejó su pequeño bolso de Prada en el trinchante y se retiró el pelo con delicadeza.
-nos han interrumpido, por fin lo tenía.
Matt sonrió y se acercó más a ella.
-¿y Niall?
Amanda soltó una leve risilla pícara.
-tiempo al tiempo garçon,-miró por la ventana.- tiempo al tiempo.
****************************************
Eran ya las doce de la noche. Harry estaba en la cocina recogiendo. No podía dormir, y se dedicaba a recoger la cocina. Lavaba los platos lentamente, los secaba y los metía en los armarios, como si fuese un robot. Meneó su pelo como pudo para no mancharse de jabón. Apoyó sus manos sobre el fregadero soltando el plato y dejándolo que se sumergiera en el agua con jabón. Volvió a sacudir su melena rizada y volteó la cabeza. Vio a Beth. ¿cuánto tiempo llevaba allí?
Beth se aceró hacia donde estaba Harry y le rozó la espalda. Este se dio la vuelta y salió a la galería, sentándose en el banco de madera que había.
-aquí hablábamos antes todas las noches Alice y yo.
Beth, que estaba apoyada en la puerta de la galería, se sentó a su lado.
-lo sé.
Harry se giró para mirarla, sorprendido. Después asintió.
-sois mejores amigas, era lo mínimo que podía contarte.- alargó los brazos y sonrió, entrecerrando los ojos.- supongo que lo sabrás todo siempre al detalle.
Beth se puso un poco nerviosa y asintió con la cabeza. Harry suspiró y se dejó resbalarse sobre el banco.
-tienes que confiar en mi, Beth.- comenzó a decir Harry, sin mirarla.- y Amanda puede ser una hija de puta, pero conmigo solo busca hablar.
-no lo entiendes, Harry.- dijo ella, mirándole.- tu lo ves desde el punto falso de Amanda, yo... veo como es.
-no la conoces.
-ni tú tampoco.- espetó Harry, volviéndose para mirarla.- a veces la gente necesita una segunda oportunidad.
Beth miró a Harry con más detenimiento. Este mostraba una sonrisa sincera, calmada, con sus hoyuelos bien marcados. Sus ojos verdes estaban iluminados y su pelo rizado revoloteado. sonrió y agachó la cabeza.
-además,- continuó hablando Harry con su voz ronca.- Alice me dijo una vez que le gustaba como cantaba y...
-¿Harry?¿Beth?- Niall estaba detrás de ellos. Harry y Beth se giraron, sobresaltados.- ¿qué hacéis a estas horas?
-filosofar.- murmuró Harry.
-oh, pues me uno.
Beth y Harry se miraron entre los dos, nerviosos. Niall, el cual llevaba una bolsa de patatas, la abrió y comenzó a comérsela mientras les miraba.
-he trabado amistad con Amanda.- soltó Harry, tan tranquilo. Niall se atragantó con las patatas y comenzó a toser. Beth agarró la bolsa de patatas y comenzó a comer ella, nerviosa perdida.
-tranquilo, sólo hemos hablado un par de veces.- decía Harry, mostrando una tranquilidad pasmosa.
-o más...- murmuró Beth.
-¿pero por qué con ella?- dijo Niall, incorporándose de la silla donde estaba sentado.- ¿no podía ser la cajera del minimercado?
-joder ya vale.- contestó vacilante Harry.- ya soy mayor para hablar con quien me de la gana. Y si quiero hablar con Amanda, hablo con Amanda. Como que me la quiero tirar.
-¿tirarse a quien?- apareció de repente Alice por detrás con el pijama, y el pelo revuelto. Niall y Beth se miraron entre ellos con cierto nerviosismo, y luego miraron a Harry, el cual este les estaba mirando, sin saber que decir.
CAPITULO 45
Cuando llegaron a casa, Harry les deleitó con una cena que había preparado: pollo al horno con un poco de puré de patata hecho por él. Podía no sonar muy apetitoso, pero había de reconocer que la comida estaba exquisita y que él era un excelente cocinero. Liam y Mary le habían ayudado a preparar la mesa en el salón, con velas, todo muy romántico. Estaban los ocho juntos, riendo, hablando sobre como estaba Max, poniendo rojo a Niall y escuchando los chistes malos de Louis y las sobradas de Harry. Cuando la velada finalizó, todos se fueron a sus respectivas casas y Niall durmió con Beth y Harry con Alice. Los segundos apenas durmieron, se pegaron toda la noche haciendo el idiota y Harry haciendo ver que le metía mano para ponerla nerviosa.
Al día siguiente, Beth se levantó pronto para ir a dar una vuelta con Mary, desayunó lo más rápido que pudo, se duchó y se vistió con un vestido sencillo que le llegaba por encima de las rodillas. Mary la esperaba en la esquina de la calle de su casa, y cuando la vio, acudió a saludarla.
-ese vestido te lo regale yo.- dijo Mary, sonriente.- y que zorra eres, te queda demasiado bien.
Beth sonrió tímidamente y agachó la mirada. Se pusieron en camino, andaban agarradas del brazo y cotilleando sobre todo. Bajaron calle abajo hasta llegar a la zona más céntrica del pueblo, donde estaba el minimercado, la panadería y el bar donde se reunían todos los viejos a lamentarse sobre la vida. A Mary le ponían nerviosa porque siempre le miraban el culo.
-algún día les soltare una ostia.- decía ella.
Continuaron avanzando y entraron en el minimercado a la zona de los libros. Beth comenzó a leer todos los títulos para comprarse alguno, le apetecía muchísimo poder leer este verano algo. De repente vio como había un par de libros de 5SOS. Beth comenzó a sonreír y cogió el libro y se lo llevó a Mary, que estaba ella mirando las revistas de moda. Le puso el libro en la cara y comenzó a sonreír exageradamente. Mary puso cara desconcertante y agarró el libro. Lo ojeó por encima y luego miró a Beth. Seguía sonriendo como una idiota.
-así me das miedo.- dijo Mary, devolviéndole el libro.
-Ashton.- dijo Beth.
-¿cuál es de todos?
Beth le señaló con el dedo indice. Era un chico de pelo rubio y ondulado, con un mechón que le cubría toda la frente, unos ojos muy expresivos y una sonrisa con los mismos hoyuelos de Harry. Aceptable.
-si mi relación con Niall falla, me casaré con Ashton.
Mary no pudo evitar echarse a reír a carcajadas. Sacudió la cabeza y se dirigió a la caja a pagarle el libro. Beth comenzó a perseguirla intentando que los libros no se cayesen de sus estantes.
-que haces, que haces.- decía Beth intentando agarrarla de las muñecas.- que mierdas haces.
-pagar.- contestó Mary, sacando veinte libras de su monedero.
-ah, no.- le negaba Beth.
La cajera sonreía al ver la situación. Aceptó el dinero de Mary y le devolvió el cambio. Cuando salieron de la tienda, Beth iba a soltarle la típica charla de que no tenía que habérselo comprado, que se sentía culpable, que si lo iba a devolver, pero ambas se quedaron de piedra al ver en frente suyo, sentados en la terraza del bar, a Harry y a Amanda, hablando tan cariñosamente.
-anda mira tu amiga.- dijo Mary, con tono de bordería y cierto asco.
Beth observó la cara de desagrado que llevaba Mary y se acercó a donde estaban, interrumpiendo la conversación que tenían.
-tu que mierdas haces.
Harry alzó la vista y la sonrisa que tenía dibujada en su rostro desapareció por completo al ver a Mary y a Beth. Por el contrario, Amanda parecía disfrutar de la situación.
-Mary, Beth, os... os estáis confundiendo.- decía dubitativo.
-lo que te va a confundir es una ostia.- dijo Mary, haciendo el amago de levantar el brazo. Harry se levantó de la silla y se encaró con Mary.
-esas borderías.
Mary se acercó más a él, cada vez más cabreada.
-pues Liam bien que las aguanta.
-va chicos, calmaos.- intentó separar Beth. Amanda soltó una leve risa y se retiró el pelo para atrás.- tu, ni respires.
-¡¿qué me calme?!- gritaba Mary. Todos los viejos se giraron a mirarla. Mary intentó calmarse. Bajo su tono de voz.- como voy a calmarme si ahora Harry va de super amigo con la inmigrante esta.
-te relajas guapa, que no soy ninguna inmigrante.- dijo Amanda, mirándola vacilante.
-¿eres inglesa?- comenzó a decir Mary, alterada de nuevo.- ¿no, verdad?
Amanda se volvió a sentar, intentando dar pena.
-vámonos a hablar a un sitio más tranquilo.- dijo Harry, agarrando del brazo a Mary y a Beth. Amanda comenzó a levantarse de la silla, pero Harry se lo impidió.- no Amanda, mañana te veo a ti.
-y una mierda.- dijo Mary, interrumpiendo a Harry. Este le apretó del brazo más fuerte y la miró serio, muy serio. Comenzaron a andar rápido, hasta girar la esquina, Mary empotró a Harry contra el muro.
-no lo entiendo Harry.- comenzó a decir.- sabes que Niall la odia, sabes que Beth la ahorcaría, y sobretodo sabes que si esto lo descubre Alice, lo que tenéis se acaba.
Harry, que había estado mirando al suelo y con las manos en los bolsillos, al oír esto último se tensó.
-no dramatices.- dijo Harry, como si no le diese importancia.- Alice no sería capaz de dejarme.
-si lo sería Harry.- dijo de repente Beth.- si ve que le haces daño, por mucho que te quiera, te deja. Ley de vida.
Harry miró a los ojos a Beth. Los tenía de un color verde apagado, y la mirada, desafiante.
-Amanda no es quién creéis,- comenzó a decir, en su defensa.- puede ser agradable su compañía.
-¿agradable?¿ella?- Mary elevaba el tono de voz inconscientemente - si Niall es tu mejor amigo, sabrás mejor que nadie el daño que es capaz de causar.- Mary agarró del brazo a Beth.- vayámonos.
Beth se dejó llevar, no sin antes mantener el último contacto visual con Harry, y mientras él la miraba, se podía ver en su mirada cierta preocupación. Se giró y camino rápido al lado de su amiga. No paraba de resoplar y balbucear sobre lo inútil que era Harry a veces.
-deberíamos decírselo a Alice.
-no.- espetó Beth, sobresaltada. Mary miró confusa a su amiga.- si se entera, mata a Harry, a nosotras y a Amanda.
-y si se entera que lo sabíamos y que no le dijimos nada, contrata a un sicario.
Beth se detuvo por un momento a pensar que era lo mejor. La mirada que le había echado Harry en el último momento... si, esta noche hablaría con el para asentarle como sea la cabeza.
-como Amanda haga algo a Harry... Harry le parte el corazón a Alice y a mi se me parte el corazón de verla así.
Mary miró a su amiga compasiva.
-lo pasarías peor que si le hiciera Amanda algo a Niall, ¿no?
Beth miró a su amiga con melancolía.
-exacto.
Mary rodeó a Beth con los brazos y dejó que ella se apoyase en su hombro mientras caminaban.
-Harry puede ser todo lo gilipollas que quieras, pero no creo que sea capaz de dejar escapar a Alice.
domingo, 23 de junio de 2013
CAPITULO 44
Beth llevaba ya cinco días con su hermano. Estaba ella y Alice prácticamente todo el día con el,en su cuarto tirados por el suelo y por la cama, leyéndole cómics a Max y viendo películas de guerra, para que Max se olvidara un poco de todo y sonriese. Parecía que él prácticamente ni se acordaba de lo que había pasado, y, aunque no pudiese moverse tan apenas y le costase hacer la mayoría de las cosas, siempre estaba con la sonrisa en la cara. Beth, se quedaba todas las noches a dormir con él, quería recuperar el tiempo perdido y estar a su lado. Todas las noches hablaban de cualquier cosa, Beth le contaba historias y lo que había hecho cuando el no estaba. En una de esas noches, Max le preguntó:
-¿y Niall? la última vez que os vi, ni os hablabais.
En ese momento, la sonrisa que mantenía Beth en la cara se le borró. Niall. Lo echaba de menos. Apenas había hablado con el esos días, sólo se mandaban algún mensaje de buenas noches y de que tal estaba Max, pero nada más. Por el contrario, Alice y Harry no paraban de hablar por teléfono y mandarse sms.
-bien.- dijo ella, mirándolo a los ojos y rozándole su cabeza.- estamos ya juntos.
-¿y que pasa con la amiga esa de Niall que me contaste?¿Amanda era?- dijo él, agarrándole la mano.
Amanda. Zorra asquerosa.
-oh, le vino a visitar en un momento que no debía.- dijo ella, intentando simular las ganas de insultarla que tenía.
-vamos una puta.- dijo Max, mirando a Beth a los ojos. Tenía una mirada divertida. Seguía siendo el mismo de siempre. Se rió.
-esa boca, spiderman.- dijo ella, alborotándole el pelo. Max intentó apartarle las manos de su cabeza, y Beth comenzó a agarrarle y a abrazarle fuerte. Max dejó de hacer resistencia.
-aunque sea un niño pequeño, un crío y todo eso que me dices,- comenzó a decir.- puedo imaginarme lo que está pasando con esa chica. Y sólo te pido que no acabes estirándole de los pelos por mucho que haga. Al final a cada uno recoge lo que ha estado sembrando.
Beth atrajo más hacia si a su hermano. Tenia razón. Era el mejor consejo que le habían dado en todo el verano, y justo tenía que ser un niño de doce años.
***************************************
Los días en Whitetown transcurrían tranquilos. Todos estaban tranquilos. Todos, menos Niall. Echaba demasiado de menos a Beth, jamás había echado tanto de menos a una persona, pero tampoco quería hablar con ella, No quería molestarla, quería que estuviese con su hermano todo el tiempo posible. Mary y Liam estaban casi todo el tiempo con el, para que no estuviese tan solo. Por el contrario, Harry hablaba casi todo el tiempo con Alice, y salía bastante por el pueblo, y todas las veces se encontraba con Amanda. Al principio la veía un poco pesada, pero poco a poco le fue cayendo bien. Hablar con ella y reírse por su acento le hacía olvidar a veces lo mucho que aun así echaba de menos a Alice. No se lo había dicho a Niall, si le decía que hablaba con ella, Niall se cabrearía. Y Harry sólo buscaba mantener una conversación normal. Muchas veces Amanda, le animaba cuando veía a Harry un poco triste.
-Alice va a volver.- le decía ella, rozándole el hombro.- es sólo una semana.
Harry le sonreía y la miraba. La verdad es que era guapa, y tenía una mirada muy expresiva. Todos se equivocaban: Amanda cuando quería podía ser buena persona.
*******************************************
Ya había pasado una semana y ya era hora de volver. Beth y Alice ya habían hecho las maletas y estaban de camino a la estación de trenes. Se había dado cuenta de que necesitaba esa semana con su hermano. Se habían despedido de todos y sobre todo de Max con una amplia sonrisa, evitando llorar.
Cuando llegaron a la estación, el padre de Beth se quedó con ellas hasta que el tren llegase. Estaban sentados en uno de los bancos, cuando de repente oyó como alguien llamaba a Beth. Ella miraba a los lados, confundida. Le sonaba esa voz masculina, pero entre tanto barullo no podía diferenciarla bien.
-Elisabeth MCgregor.- dijo aquella voz.
Beth se giró de nuevo a la izquierda y no pudo creer lo que veía. Ahí estaba su hermano, en una silla de ruedas y con su madre. A Beth se le saltaron las lágrimas al verlo ahí. Atravesó la valla ignorando a los guardias y corrió a abrazarlo.
-quería darte esto, pero se me había olvidado.- dijo Max, dándole una pequeña carta.- quiero que la leas cuando llegues a Whitetown.
Beth la cogió delicadamente y se la guardó.
-te quiero enano.
****************************************
El día había amanecido caluroso en Whitetown. Estaban los cinco en un pequeño terreno de la abuela de Alice, intentando arreglar la furgoneta de Louis que había averiado ayer al volver de Brigthon.
-¿que mierdas haces Niall?- dijo Liam, mirando como Niall se encendía un cigarro con Zayn.
-fumar.- dijo él, encendiendo el mechero.
-déjalo.- dijo Zayn, acudiendo en su defensa.- fumar reprime las ganas de comer. A lo mejor intenta hacer dieta.
Liam les miró a los dos e hizo una mueca.
-ese tornillo no va ahí Louis.- dijo Harry, tumbado en el suelo, con las gafas de sol y mirando al móvil.
-y tu sabes donde va porque te lo ha dicho el teléfono.- dijo Louis, quitando el tornillo que le había dicho Harry. Niall se acercó al coche y se agachó a la rueda izquierda, donde estaba Louis. Empezaron a quitar juntos la rueda como podían, ya que Louis no paraba de decir tonterías y Niall de caerse al suelo a reírse y a aplaudir como una foca retrasada.
De repente, Harry se levantó del suelo dando un brinco y Niall vio por debajo del coche como había una chica de puntillas besándolo. Era Alice. Ya estaban aquí. Niall se alzó la vista y vio a Beth a lo lejos, caminar pausadamente.
Beth dejo de mirar al suelo y miró al frente y vio a Niall. llevaba una camiseta de tirantes que apenas le cubría nada y unos pantalones negros muy apretados. Tenía todo el pelo hacía abajo y la cara un poco manchada. Vio como Niall sonrió al verla y tiraba el cigarro que tenía en la mano izquierda. ¿Niall fumando? ¿desde cuándo?. Pero enseguida eso se le olvidó, sonrió como una tonta y Niall se levantó del suelo y comenzó a correr en dirección hacía ella. Beth comenzó a acelerar el paso hasta acabar corriendo también. Cuando se encontraban a escasos metros, Niall abrió los brazos, y cuando la tenía a su alcance, la agarró de la cintura, elevándola por los aires. Beth soltó un pequeño grito y empezó a reírse Niall la descendió un poco y la acercó a la altura de su cara. Beth se apoyó en sus hombros.
-te e echado de menos.- dijo él sonriendo.
-pues entonces deja de hacerlo.- dijo ella, acercándose a sus labios. Niall soltó una leve risa y la besó. Cómo había echado de menos aquellos labios tan calurosos. La dulzura con la que Beth le besaba, suave, como si fueran diamantes, zafiros.
-siento no haberte hablado mucho esta semana, quería que te centrases en tu hermano y...
-eso ahora no importa.- dijo Beth, mientras dejaba de Niall la apoyase en el suelo otra vez.- lo que importa es que ya no me separo más de ti, ni aún cuando acabe el verano, yo seguiré aquí.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






