lunes, 4 de marzo de 2013

CAPITULO 23


La casa de Mary era un pequeño adosado de dos plantas. Tenía lo básico: salón, cocina, dos baños y dos habitaciones. Los padres de Mary se habían ido el fin de semana a visitar a su abuela, que se encontraba enferma. Cuando entraron a la casa, Mary le cogió la mano a Liam y le condujo por las escaleras a su cuarto. La puerta de su habitación estaba cerrada.

-¿estás segura?-lo último que Liam quería era hacerle daño.  Mary le miro a los ojos. Adoraba esos ojos color miel que tenia, eran muy expresivos. Le beso delicadamente en los labios.

-más que eso.

Entraron en la habitación: era muy acogedora, tenía una cama de matrimonio, una mesilla de madera pintada de blanca al fondo de la habitación con una silla de despacho blanca. A la izquierda había un armario empotrado de madera y a la derecha un corcho con un montón de fotos. A Liam no le dio tiempo a ver apenas alguna cara conocida porque Mary le giro la cabeza delicadamente y le hizo que la mirara a los ojos. La mirada de Mary era una de las cosas que siempre le habían enamorado. Sus ojos eran marrón oscuro, pero a Liam le parecían preciosos. Le comenzó a tocar el pelo y a perderse en sus perfectos rizos mientras comenzaba a besarla delicadamente. Quería hacerlo despacio, quería que Mary lo recordara de la manera más especial posible. Sus lenguas jugueteaban a la par. Sentía calor, mucho. Como si Mary le hubiese leído el pensamiento le desabrocho la camisa a cuadros que llevaba y le dirigió hacia su cama. Liam la deposito delicadamente, y se coloco encima de ella.

-Mary-pronuncio su nombre entre beso y beso.

-dime amor- ella se separo un poco para sonreírle.

-te quiero.

Al oír esas palabras salir de su boca, la sonrisa de Mary desapareció de su rostro y la remplazo por unos besos ardientes. Apretaba cada vez más los labios contra los suyos. Liam le quito la camiseta a Mary y comenzó a desabrocharle en sujetador negro de encaje. Le parecía muy sexy. Pudo notar como la piel de Mary se tensaba.

-si quieres que pare, dímelo.

-continua.

Liam le sonrió y Mary le desabrocho el cinturón torpemente. Liam comenzó a tocar con sus manos su abdomen y a dibujar círculos mientras comenzaba a besarle el cuello. Notaba como la  respiración de Mary se aceleraba. Le chupo la oreja de una forma muy romántica y esto provoco que Mary soltara un leve gemido.

-no pares, por favor-le decía Mary con la respiración entrecortada.

Liam le quito los leggins negros que llevaba. Ahora estaban ambos con las partes de debajo de sus ropas interiores. Se observaron durante un segundo. Mary se mordió el labio y fue directa hacia su cuello. Comenzó a besarle esa mancha de nacimiento que tenia y que tanto le gustaba. Ahora era Liam el que tenía la respiración entrecortada. Ella bajo las manos lentamente por la espalda de Liam, pudiendo notar todos y cada uno de su perfecta espalda, dejando caer el dedo índice por en medio de la columna vertebral y quitando  esos bóxers de Batman. Liam y su lado de niño pequeño.

-nunca maduraras-dijo Mary entre risas. El la miro y se rio. Luego la beso durante un rato.

Bajo el sus manos por la cintura hasta llegar a una zona peligrosa que hizo que la respiración de Mary se acelerase. Liam se detuvo un segundo y Mary, mediante un gruñido leve, le dijo que siguiera. El sonrió y la beso en la nariz, provocando un sinfín de cosquilleos por todo el cuerpo de Mary. Ahora ambos no tenían ropa, y Mary comenzó a notar como el cuerpo de Liam hacia presión contra el suyo. La respiración de ambos se aceleraba, Mary sentía dolor, pero no le preocupaba, se sentía segura a su lado. Liam entrelazo sus manos contra las de Mary y su respiración se acelero. La había hecho suya.

Liam se dejo caer a un lado y delicadamente tapo a Mary con las sabanas rosas clarito de su habitación. Mary le miro. No podía creer lo mucho que le quería.

-te quiero Liam- Mary le sonrió y Liam, se le acerco y la beso lentamente en la frente, bajando por la nariz, hasta llegar a sus carnosos labios.

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-¿Qué creéis que estarán haciendo?-dijo Alice irrumpiendo el silencio en el salón.

-calla Alice, quiero ver la peli-Beth se encontraba en el otro sillón apoyada sobre el pecho de Niall.

-pero si es una mierda. Las películas románticas son horribles, son muy irreales-Alice meneo la cabeza. Harry le paso el brazo alrededor de ella y la acerco para sí.

-perfecta descripción-la beso en la frente.

-¡es verdad!-Alice miro a Harry y sonrió-yo prefiero una historia de amor más realista.

-¿Cómo la nuestra?-Harry le levanto una ceja. Alice se ruborizó.

-¿lo es...?

-quiero ver la puta película-Niall irrumpió en la conversación.

-ogh, Nialler por dios-Harry se separo de Alice y se levanto del sofá-voy a fuera, a la galería de la cocina.

-te acompaño-dijo enseguida Alice, levantándose como un torbellino.

Beth golpeo con su cabeza en el pecho de Niall y esto hizo que la mirase.

-déjales. Ambos se gustan. Harry sería incapaz de hacerle daño.

Niall la miro y sonrió. Le gustaba verla en esa faceta de chica madura.

-lo sé… pero conociendo a Harry con las chicas… y mi prima tan inocente….-le rozo el pelo delicadamente con las manos.

-ya, pero piensa que Harry sabe que sois primos, si Alice no le gustara de verdad no se arriesgaría- Beth se incorporo lentamente- además… si ellos se van de cena podre disfrutar un poco de tu compañía-le guiño un ojos. Niall le sonrió y le beso dulcemente en los labios.

-no te me pongas así que no voy a poder esperar a la noche.

-que estamos en un espacio público, un poco de saber estar-Harry se había puesto en medio de Niall y Beth. Ambos dos se separaron y rieron. Alice que se encontraba apoyada en el marco de la pared avanzo hacia Harry.

-anda Harry, vete a duchar, que si no, no me voy a cenar contigo.

-pues ahora, por mandarme a la ducha, te vienes conmigo-Harry la agarro de las muñecas.

-no amor, tienes la suficiente edad para ducharte tu solito-Alice le beso en la mejilla y le giño el ojo. Harry la miro con picardía y le dijo algo que le hizo reír y que Niall no pudo escuchar. Después vio como Harry subía las escaleras y como Alice le observaba con atención. Jamás había visto a su prima con esa sonrisa de tonta. Sonrió y se giro a mirar a Beth, que lo estaba mirando y negando con la cabeza. Se ruborizo y apretó a Beth contra su pecho y espero a que la película acabase mientras le tocaba y le hacía masajes lentamente por su suave pelo.

2 comentarios:

  1. Aiiish, me ha encantado! Tengo muchas ganas de que subas el siguiente.Escribes genial!

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