miércoles, 6 de marzo de 2013

CAPITULO 24


Alice estaba a punto de un ataque de histeria. Llevaba media hora sacando y probándose conjuntos y con ninguno se veía lo suficientemente guapa, sexy, sencilla, arreglada, natural o simplemente a gusto consigo misma. Por cómo era Harry, si te ponías salgo muy sexy podías acabar en el baño del mismo restaurante haciendo de todo menos algo normal, y si te ponías algo demasiado casual, saltaría con algún comentario de esos irónicos que la gracia están en el culo. Al final opto por unos pantalones largos de color rosa chicle, y una camisa de seda blanca con botones en el centro se le transparentaba un poco el sujetador y se puso uno negro de encaje. En los pies se puso unas sandalias blancas agarradas hasta el tobillo. Se maquillo de una manera poco llamativa: se puso la raya de arriba que subía un poco pero a simple vista agrandaba el ojo, se puso rímel y colorete rosado, por si se sonrojaba, no se le notase mucho. Se puso un gloss natural que no era empalagoso, pues sabía que en dos minutos ese gloss iba a desaparecer de sus labios. Se dejo el pelo suelto y se agarro el mechón de pelo que le caía con una horquilla, para que no le molestase. Bajo las escaleras, estaban en la cocina Niall y Beth, preparando su pizza. Seguramente Niall se comería toda y tendrían que hacer otra. Sonrió.

-¡Alice!-Beth la miro y se acerco a ella- estas preciosa. Me encantan los pantalones.

Niall, que estaba pendiente del horno, la miro de reojo.

-ese sujetador…-comenzó a decir.

-queda genial-le interrumpió Beth-apuesto a que si yo me lo pusiese no pondrías ninguna pega-Beth le miro y le giño el ojo. Niall las miro a las dos. La verdad es que su prima estaba guapísima, bueno, es que lo era. Volvió a captar su atención a la pizza sacudiendo la cabeza.

-bueno, supongo que Harry estará fuera-dijo Alice con una amplia sonrisa-me voy. Deseadme suerte-Alice abrazo a su amiga.

-todo irá bien-Beth se lo dijo al oído mientras la abrazaba. Alice se soltó  y se despidió de Niall y salió por la puerta. Cuando salió, allí estaba Harry, apoyado en la farola que iluminaba la calle ya oscurecida. Iba especialmente guapo, llevaba una camiseta básica blanca, y una americana azul eléctrica pero un poco más oscura, con un pañuelo de topos blancos en el bolsillo izquierdo. Seguía llevando ese colgante que siempre tenia y que a Alice tanto le gustaba. En la parte de abajo llevaba unos vaqueros oscuros bien ceñidos, de esos que se caían un poco. En los pies llevaba unos zapatos bastante formales marrón oscuro de terciopelo. Cuando Harry alzo la mirada, sus ojos verdes se iluminaron. Sonrió pero sin abrir los labios y los orificios de su nariz se hincharon un poco. Iba preciosa. Se impulsó de la farola y se acerco a Alice. La agarro de la cintura y le dijo al oído:

-te sobra la camisa.

Alice, al oír como susurraba eso con su voz ronca se puso nerviosa. Cuando Harry le hacía eso, su tripa soltaba, más que mariposas, un zoológico descontrolado. Harry se separo de ella y la miro. Le encantaba verla así de nerviosa. Le agarro la mano y fueron dando un tranquilo paseo hasta un pequeño restaurante que estaba a las afueras de Whitetown. Estaba iluminada con un montón de luces antiguas y tenía una enredadera que ocupaba toda la pared. Su construcción era de ladrillo antiguo. Alice jamás había visto este restaurante antes, y eso que venía todos los veranos.

-lo acaban de acabar de construir-le dijo Harry, como si le leyera el pensamiento-pensé que te gustaría venir aquí.

-no podrías haber escogido mejor sitio-le dijo Alice, mirándole a los ojos. Harry le sonrió y se acerco a ella, besándola dulcemente en los labios. Entraron al restaurante, y una señora mayor se les acerco, y Harry les indico que tenían una reserva. La señora miro en la lista y asintió alegremente con la cabeza, llevándoles hasta el fondo del restaurante, salieron a la terraza. Cuando salieron, se encontraron con el mar, iluminado por el reflejo de la luna.

-es precioso Harry, me encanta-dijo Alice mientras se sentaba en frente de el-no tenias porqué.

-claro que tenia, tu primo tiene que ver que no voy a jugar contigo-Harry le agarro las manos a Alice por encima de la mesa.

-si-Alice se rió-en estos momentos al que te tienes que ganar es a Niall.

Harry se rio, humedeciéndose el labio superior con su lengua. Alice suspiro profundamente.

-he pensado que…-comenzó a decir Harry.

-¿tu? ¿Pensar?-Alice no le dio tiempo a que Harry acabara la frase. Este se rió.

-ya ves, puedo sorprender mucho-le guiño el ojo- había pensado que esta noche, podría irse Niall a dormir con Beth y tu conmigo.

Alice, al oír eso, notó como su cuerpo se tensaba. Nunca había dormido antes con un chico, y aquella idea le asustaba un poco. A saber que hacían, temía que Harry pudiese hacer cualquier cosa. Opto por decirle la verdad.

-Harry… nunca he dormido con un chico… es más, creo que novios serios no he tenido nunca. Rollos mucho, pero que me inviten a cenar… nunca.

Los ojos de Harry se iluminaron, su verde se intensificó y se mordió el labio inferior. Se incorporó en la silla, acercándose un poco a Alice.

-yo tampoco he dormido antes con una chica.

Alice se lo quedo mirando. ¿Se estaba quedando con ella? Vio como Harry sacudía la cabeza y se echaba para atrás.

-no en serio Harry, nunca he dormido con ningún chico que no sea Niall.

-Alice- Harry se toco sus rizos y se recoloco el pelo hacia un lado-no voy a obligarte a nada.

Al oír eso, esas palabras tan sinceras, a Alice le entraron ganas de mandar la mesa a la mierda y besarlo ahí mismo. Opto por controlarse.

-está bien, lo haré- pudo ver como las comisuras de Harry se extendían hacia arriba, con sonrisa victoriosa. El resto de la cena se mantuvo muy amena, pidieron de primero una ensalada la cual a Harry no le gusto nada y opto por tirarla por la barandilla para que los peces se lo comieran y sin que la señora del restaurante les vieran. De segundo tomaron una carne la cual a Alice no le gusto nada e intentaba dársela a  Harry, pero él la obligaba a que se lo comiera. Reían constantemente y a la hora de pedir la cuenta, fue Harry quien pagó. Se levantaron y se despidieron de la señora, volviendo dando un lento paseo. Debían ser las doce de la noche, y caminaban solos por la calle, Harry la tenia agarrada de la cintura, y Alice estaba apoyada en su pecho, podía notar como inspiraba y espiraba. Llegaron hasta casa hablando, jugueteando con las manos y con algún que otro beso delicado. Cuando entraron en la casa se quedaron un momento en el hall.

-¡ya estamos aquí!-grito Harry-cualquier cosa que estéis haciendo intima dejad de hacerlo, porque vamos a avanzar.

Niall salió del salón, con la camiseta un poco arrugada.

-no me seas inmaduro Hazza- Niall se intentó colocar la camiseta blanca como pudo. Harry arqueó una ceja y se rio. A Alice se le escapo una sonrisa pícara.

-hoy duermes con Beth. Nosotros nos vamos a dormir, estamos muy cansados-dijo Harry mientras agarraba a Alice de la mano.

-sí, sobre todo cansados-dijo Niall riéndose y viendo como Harry y Alice subían las escaleras rápidamente entre risas. Se giro y volvió a mirar a Beth. Estaba en el sofá sonriéndole. Niall se le acerco y se sentó a su lado, agarrándola por los hombros.

-¿por dónde íbamos?-le dijo mientras se le acercaba hacia sus labios y los volvía a besar de una forma delicada.  De repente, Beth se separó de él.

-Niall-dijo seria. Niall se incorporó- tengo que decirte algo antes de nada.

2 comentarios:

  1. Jopeeeee, siempre me dejas con la intriga, ME ENCANTA este capítulo, sigue escribiendo¡

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    1. gracias pequeña! en cuanto acabe los exámenes subiré tantos como pueda! <3

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