Alice estaba a punto de un ataque de histeria. Llevaba media
hora sacando y probándose conjuntos y con ninguno se veía lo suficientemente
guapa, sexy, sencilla, arreglada, natural o simplemente a gusto consigo misma.
Por cómo era Harry, si te ponías salgo muy sexy podías acabar en el baño del
mismo restaurante haciendo de todo menos algo normal, y si te ponías algo
demasiado casual, saltaría con algún comentario de esos irónicos que la gracia
están en el culo. Al final opto por unos pantalones largos de color rosa chicle,
y una camisa de seda blanca con botones en el centro se le transparentaba un
poco el sujetador y se puso uno negro de encaje. En los pies se puso unas
sandalias blancas agarradas hasta el tobillo. Se maquillo de una manera poco
llamativa: se puso la raya de arriba que subía un poco pero a simple vista
agrandaba el ojo, se puso rímel y colorete rosado, por si se sonrojaba, no se
le notase mucho. Se puso un gloss natural que no era empalagoso, pues sabía que
en dos minutos ese gloss iba a desaparecer de sus labios. Se dejo el pelo
suelto y se agarro el mechón de pelo que le caía con una horquilla, para que no
le molestase. Bajo las escaleras, estaban en la cocina Niall y Beth, preparando
su pizza. Seguramente Niall se comería toda y tendrían que hacer otra. Sonrió.
-¡Alice!-Beth la miro y se acerco a ella- estas preciosa. Me
encantan los pantalones.
Niall, que estaba pendiente del horno, la miro de reojo.
-ese sujetador…-comenzó a decir.
-queda genial-le interrumpió Beth-apuesto a que si yo me lo
pusiese no pondrías ninguna pega-Beth le miro y le giño el ojo. Niall las miro
a las dos. La verdad es que su prima estaba guapísima, bueno, es que lo era.
Volvió a captar su atención a la pizza sacudiendo la cabeza.
-bueno, supongo que Harry estará fuera-dijo Alice con una
amplia sonrisa-me voy. Deseadme suerte-Alice abrazo a su amiga.
-todo irá bien-Beth se lo dijo al oído mientras la abrazaba.
Alice se soltó y se despidió de Niall y
salió por la puerta. Cuando salió, allí estaba Harry, apoyado en la farola que
iluminaba la calle ya oscurecida. Iba especialmente guapo, llevaba una camiseta
básica blanca, y una americana azul eléctrica pero un poco más oscura, con un
pañuelo de topos blancos en el bolsillo izquierdo. Seguía llevando ese colgante
que siempre tenia y que a Alice tanto le gustaba. En la parte de abajo llevaba
unos vaqueros oscuros bien ceñidos, de esos que se caían un poco. En los pies
llevaba unos zapatos bastante formales marrón oscuro de terciopelo. Cuando
Harry alzo la mirada, sus ojos verdes se iluminaron. Sonrió pero sin abrir los
labios y los orificios de su nariz se hincharon un poco. Iba preciosa. Se impulsó
de la farola y se acerco a Alice. La agarro de la cintura y le dijo al oído:
-te sobra la camisa.
Alice, al oír como susurraba eso con su voz ronca se puso
nerviosa. Cuando Harry le hacía eso, su tripa soltaba, más que mariposas, un
zoológico descontrolado. Harry se separo de ella y la miro. Le encantaba verla así
de nerviosa. Le agarro la mano y fueron dando un tranquilo paseo hasta un
pequeño restaurante que estaba a las afueras de Whitetown. Estaba iluminada con
un montón de luces antiguas y tenía una enredadera que ocupaba toda la pared.
Su construcción era de ladrillo antiguo. Alice jamás había visto este
restaurante antes, y eso que venía todos los veranos.
-lo acaban de acabar de construir-le dijo Harry, como si le
leyera el pensamiento-pensé que te gustaría venir aquí.
-no podrías haber escogido mejor sitio-le dijo Alice,
mirándole a los ojos. Harry le sonrió y se acerco a ella, besándola dulcemente
en los labios. Entraron al restaurante, y una señora mayor se les acerco, y
Harry les indico que tenían una reserva. La señora miro en la lista y asintió
alegremente con la cabeza, llevándoles hasta el fondo del restaurante, salieron
a la terraza. Cuando salieron, se encontraron con el mar, iluminado por el
reflejo de la luna.
-es precioso Harry, me encanta-dijo Alice mientras se
sentaba en frente de el-no tenias porqué.
-claro que tenia, tu primo tiene que ver que no voy a jugar
contigo-Harry le agarro las manos a Alice por encima de la mesa.
-si-Alice se rió-en estos momentos al que te tienes que
ganar es a Niall.
Harry se rio, humedeciéndose el labio superior con su
lengua. Alice suspiro profundamente.
-he pensado que…-comenzó a decir Harry.
-¿tu? ¿Pensar?-Alice no le dio tiempo a que Harry acabara la
frase. Este se rió.
-ya ves, puedo sorprender mucho-le guiño el ojo- había
pensado que esta noche, podría irse Niall a dormir con Beth y tu conmigo.
Alice, al oír eso, notó como su cuerpo se tensaba. Nunca
había dormido antes con un chico, y aquella idea le asustaba un poco. A saber
que hacían, temía que Harry pudiese hacer cualquier cosa. Opto por decirle la
verdad.
-Harry… nunca he dormido con un chico… es más, creo que
novios serios no he tenido nunca. Rollos mucho, pero que me inviten a cenar…
nunca.
Los ojos de Harry se iluminaron, su verde se intensificó y
se mordió el labio inferior. Se incorporó en la silla, acercándose un poco a Alice.
-yo tampoco he dormido antes con una chica.
Alice se lo quedo mirando. ¿Se estaba quedando con ella? Vio
como Harry sacudía la cabeza y se echaba para atrás.
-no en serio Harry, nunca he dormido con ningún chico que no
sea Niall.
-Alice- Harry se toco sus rizos y se recoloco el pelo hacia
un lado-no voy a obligarte a nada.
Al oír eso, esas palabras tan sinceras, a Alice le entraron
ganas de mandar la mesa a la mierda y besarlo ahí mismo. Opto por controlarse.
-está bien, lo haré- pudo ver como las comisuras de Harry se
extendían hacia arriba, con sonrisa victoriosa. El resto de la cena se mantuvo
muy amena, pidieron de primero una ensalada la cual a Harry no le gusto nada y
opto por tirarla por la barandilla para que los peces se lo comieran y sin que
la señora del restaurante les vieran. De segundo tomaron una carne la cual a Alice
no le gusto nada e intentaba dársela a
Harry, pero él la obligaba a que se lo comiera. Reían constantemente y a
la hora de pedir la cuenta, fue Harry quien pagó. Se levantaron y se
despidieron de la señora, volviendo dando un lento paseo. Debían ser las doce
de la noche, y caminaban solos por la calle, Harry la tenia agarrada de la
cintura, y Alice estaba apoyada en su pecho, podía notar como inspiraba y
espiraba. Llegaron hasta casa hablando, jugueteando con las manos y con algún
que otro beso delicado. Cuando entraron en la casa se quedaron un momento en el
hall.
-¡ya estamos aquí!-grito Harry-cualquier cosa que estéis
haciendo intima dejad de hacerlo, porque vamos a avanzar.
Niall salió del salón, con la camiseta un poco arrugada.
-no me seas inmaduro Hazza- Niall se intentó colocar la
camiseta blanca como pudo. Harry arqueó una ceja y se rio. A Alice se le escapo
una sonrisa pícara.
-hoy duermes con Beth. Nosotros nos vamos a dormir, estamos
muy cansados-dijo Harry mientras agarraba a Alice de la mano.
-sí, sobre todo cansados-dijo Niall riéndose y viendo como Harry
y Alice subían las escaleras rápidamente entre risas. Se giro y volvió a mirar
a Beth. Estaba en el sofá sonriéndole. Niall se le acerco y se sentó a su lado,
agarrándola por los hombros.
-¿por dónde íbamos?-le dijo mientras se le acercaba hacia
sus labios y los volvía a besar de una forma delicada. De repente, Beth se separó de él.
-Niall-dijo seria. Niall se incorporó- tengo que decirte
algo antes de nada.
Jopeeeee, siempre me dejas con la intriga, ME ENCANTA este capítulo, sigue escribiendo¡
ResponderEliminargracias pequeña! en cuanto acabe los exámenes subiré tantos como pueda! <3
Eliminar