jueves, 6 de junio de 2013

CAPITULO 38




Niall llevaba despierto algunas horas. No se había movido de la cama, ya que Beth estaba apoyada en su pecho. 
Llevaba observándola como dormía plácidamente, como su respiración era lenta y de vez en cuando movía sus dulces dedos por su pecho. Le rozaba el pelo cuidadosamente y sonreía cuando soltaba algún ruidito por su boca. Se sentía muy culpable por lo que había pasado ayer, por haberse quedado gilipollas y no evitar aquel beso. Aunque Amanda le confundiera –no dejaba de ser su primer amor- sentía por Beth algo muy diferente, sentía algo que le gustaba más que lo que sentía cuando estaba con Amanda. Aunque a veces Beth fuera tan celosa, no le importaba, eso era que tenía miedo a perderle. Ambos tenían el mismo miedo a perderse. La besó en la nuca delicadamente.

-estaba despierta.-dijo de repente Beth abriendo los ojos.- pero es que me encanta que me toques el pelo.

Niall no pudo evitar soltar una pequeña risilla.

-puedo tocarte el pelo siempre que quieras.

-pues sigue.

Niall sacudió la cabeza sonriente y continuó.

-¿Cómo estás?- volvió a hablar Beth.- me dijo Liam que estabas muy mareado.

Niall dejo de tocarle el pelo. Cada vez que recordaba aquella noche no paraba de pensar en aquel beso erróneo con Amanda.

-si… em… ya estoy mejor.

Beth giró la cabeza y lo observó durante un segundo, clavando su mirada en la suya. Cada vez le gustaban más los ojos de Niall. Sonrió.

-me alegro entonces.

Niall le sonrió distraído y aparto la mirada e ella.

-voy a bajar a preparar algo de desayunar. ¿Vienes?- dijo Niall, cambiando de tema. Beth se levantó de su pecho y sonrió.

-claro que sí.

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Nada más llegar a casa sobre la una de la mañana, Harry se había quedado dormido en seguida rodeando a Alice con sus brazos. Y Alice había dormido muy cómodamente. De repente, Alice abrió un ojo, ya que oyó el ruido de las escaleras chirriando. Debían ser Niall y Beth. Se restregó los ojos y miró a Harry. Parecía otra persona muy diferente. Parecía muy vulnerable así, como si fuera un niño pequeño. Su boca formada una delgada línea carnosa y Alice se encontraba tan cerca de él, que podía notar su respiración y sus latidos del corazón. La imagen de chico duro y pervertido que tenía cuando estaba despierto, la perdía toda al verle dormir.

Alice le rozó una mejilla y lo besó delicadamente en la mejilla.

-seguramente no me oirás, ya que estas durmiendo como un niño pequeño.-comenzó a decir Alice. Necesitaba soltar todo lo que llevaba dentro.- todavía me pregunto porque decidiste estar conmigo siendo que parezco una cría y sin experiencia. Tampoco soy lo más perfecto que hay, tengo unas caderas horribles y soy demasiado tímida. Y además me gustabas desde hace mogollón. No sé qué mosca te pico, pero me alegro de que te picara. Jamás había sentido esto por nadie, me pones nerviosa todavía cuando te acercas a mí y cuando me sonríes de esa manera. Y oh, cuando me agarras de la cintura, siento como si todo mi cuerpo fuese a explotar. Por eso me alegro que esa mosca te picara, porque te quiero. Y menos mal que duermes porque esto a la cara no te lo digo ni de coña.

Alice miro a Harry durante un momento. Seguía sin inmutarse. Respiro profundamente y se relajó. Pero de repente, Harry abrió los ojos y sonrió de una manera muy pícara.

-la picadura de esas moscas es permanente.- comenzó a decir, sonriente.- y no hay ningún método para eliminar el veneno tan dulce que me inyectó.

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-¡liaaaaaaaaaaaaaaaaaaaam!-gritaba Mary por toda su casa.- ¡se me ha caído media librería!

Liam, que estaba en la cocina preparando el desayuno, corrió a socorrerla. Cuando llegó a la habitación, se la encontró tirada en el suelo, muerta de la risa.

-¿Qué has hecho?- le dijo Liam, agachándose a recoger.

-eso me pregunto yo.- dijo Mary, ayudándole.- mis libros tienen vida.

Liam rio y le ayudo a recoger. Cuando acabaron, Liam le empujó suavemente en el hombro.

-a ver si tienes más cuidado querida, soy tu novio, no tu médico.

-uhm, pues que doctor más guapo tengo.- dijo Mary, guiñándole un ojo. Liam se puso colorado y sacudió la cabeza. Ambos dos bajaron a la cocina de la casa de Mary y se pusieron a desayunar. Después de eso, se fueron ambos a la ducha y salieron de camino a casa de Niall y Alice, paseando tranquilamente de la mano.

-queda una semana y media para el cumpleaños de Beth.- comenzó a decir Mary.- deberíamos prepararle algo.

-algo en el muelle que hay en la playa. En el local ese que hay tan chulo.- dijo Liam.

-y lo ideal sería que Amanda no se enterara.

-cariño, Amanda persigue a Niall.

-acosa a Niall.- rectifico Mary. Liam rio.

-acosa a Niall.- repitió Liam.- se enterara dónde está.

-te lo prometo, si la veo que se vuelve a acercar a Niall o le dice algo a Beth, la estampo y sabes que me da igual.

-Mary, eres muy chula.- le dijo Liam.- no quiero que entres tú en problemas.

-es que esto acabará en un problema bastante grave. O alguien lo corta o alguien acabará mal. Amanda es una enferma mental.

Liam soltó una carcajada.

-y tu pareces que vienes de un barrio de esos chungos.

Mary se rio y lo empujo.

-no, yo no vengo, yo voy a cualquier lado a donde tu vallas.

-qué bonito te ha quedado eso.

-lo sé, y ahora bésame, que así todo queda muy de película americana.

Liam se rio y se detuvo, y, sin ningún tipo de problema, acató las normas de Mary. 

miércoles, 5 de junio de 2013

CAPITULO 37


-Harry debe estar desvirgándola, llevan ya como una media hora por ahí.-dijo Mary, empezando su segundo vaso de la noche.

-muy directa, Mary. Me encantas.-dijo Niall sarcásticamente.

-oh vamos Harry, algún día Alice tendrá que quitarse esa corona de ángel.- le contestó Mary.

-callad, los dos.-dijo Beth, mientras miraba a Amanda como no dejaba de mirar a Niall. Niall miro a Beth y se dio cuenta que estaba mirando a Amanda y que Amanda lo estaba mirando a él. Se acercó a Beth por la espalda y la agarró de la cintura. Besándola en el cuello.

-te vuelvo a decir que yo solo quiero estar contigo esta noche.-le dijo en el oído. Beth sonrió y se dio la vuelta, poniéndose en frente suyo. Entonces lo atrajo hacia ella agarrando su corbata y lo besó. Niall dejó que Beth controlara la situación, se notaba que llevaba mucho dentro y necesitaba soltarlo. Y qué mejor que desahogarse a besos con él. Niall vio de reojo que Amanda había desaparecido. Se separó de Beth y vio como Liam y Mary estaban besándose y como Beth le miraba, extrañada.

-¿todo bien?

Niall asintió y noto un leve mareo
.
-¿esa de ahí no es Kate? Es amiga tuya y de Alice, ¿verdad?

-oh si,-dijo Beth girándose.-voy a saludarla, y tu sal fuera, y toma el aire.

Niall salió fuera lo más rápido que pudo y se apoyó en la pared. Esa situación le estaba poniendo nervioso. Quería a Beth, pero Amanda le confundía.

-¿estás bien?

Era Amanda. Mierda. Niall se recolocó y se apoyó en la pared, aparentando estar bien. Asintió.

-pues no lo parece.-dijo ella, apoyándose a su lado.- es como tú y Beth hubieseis discutido.

-Beth y yo estamos mejor que nunca.-soltó el, en su defensa.

-se nota.-dijo Amanda, acercándose a Niall. Este se apartó.- moun amor… no vas a resistirte.

-mira, Amanda,-comenzó a decir Niall, evitando mirándola.- déjame en paz ya, todo ha acabado. Cero. Fin. Pasado pisado.

Amanda se rio y arqueo una ceja, agarrando a Niall por la corbata y jugueteando con ella.

-Beth no es más que una chica para olvidarme, en el fondo sabes que aún no me has olvidado. Y ya he vuelto, podemos estar juntos.

-me costó olvidarte, pero el problema es que ahora he encontrado a alguien que de verdad me hace feliz.
Amanda volvió a reír y dijo algo en francés que Niall no entendió. Tenía que reconocer que aún conservaba esa sonrisa tan preciosa. Amanda lo miró a los ojos, dejando que sus ojos azules como el mar invadieran los de Niall, casi como si lo hipnotizara. Amanda comenzó a acercarse a él, Niall estaba como perdido en sus pensamientos y apenas obtuvo resistencia, y Amanda completó la escasa distancia que quedaba entre ellos. De repente, alguien agarró a nial del cuello de la camisa y lo separó bruscamente, Niall sacudió la cabeza y volvió de ese trance en el que se había quedado.

-cada puta, a su esquina.-dijo Mary.

-tu primero.-dijo Amanda, molesta.

Liam, quien había separado a Niall, lo rodeo con su brazo izquierdo.

-vete Amanda, solo traes problemas.

Amanda los miro a los tres, con absoluto desprecio, y guiño a Niall.

-esto no acaba aquí.-comenzó a decir, mientras se humedecía los labios.-Niall debe ser mío.

-estás enferma.-concluyó Mary.

Niall se restregó los ojos y comenzó a andar, pasando olímpicamente de lo que Amanda le decía. Liam y Mary lo siguieron, y lo detuvieron en seco. Los ojos de Niall estaban llorosos y se notaba que se había quedado destrozado.

-no diremos nada, tranquilo-comenzó a decir Liam.- pero líbrate ya de ella, por el bien tuyo y de Beth.
Niall levantó la vista y una lágrima se deslizó por su mejilla.

-de veras que lo he intentado, Liam. Es mirarla a ella y recordar el pasado.

-el pasado, pasado esta, Niall. –Mary se acercó a él y le rozó las mejillas.- puede que en un pasado Amanda fuera buena persona, pero ahora no lo es, y está jodiendo tu relación. Tu actual relación.

-dime Niall,-dijo Liam, interrumpiéndola.- ¿quieres a Beth?

-quererla es poco.- dijo automáticamente.

-pues ese amor que siente por Beth, debe ir siempre delante de todo el pasado.-sonrió Mary.

-ya sabes que Amanda nunca fue buena persona,-dijo Liam.- a mí me pareció siempre una pija repelente y consentida.

Niall y Mary rieron.

-¿creéis que debería decirle algo a Beth?

-eso está en tus manos, Niall.-comenzó a decir Mary.- aún es pronto, pero igual en un futuro debería saberlo.

Niall sonrió y se retiró la lágrima que le había caído antes. Se metió las manos en los bolsillos.

-gracias chicos,-dijo, con la mirada un poco más iluminada.-decidle a Beth que el ambiente me agobiaba y que me he ido a casa a dormir. Necesito pasear y pensar.

Liam y Mary asintieron, dejaron que Niall se diese la vuelta y comenzase a caminar. Mary entrelazó su brazo con los de Liam y se apoyó en su hombro.

-eres increíble.

Liam suspiro y la besó en la frente.

-te quiero.


Mary sonrió, y se mordió el labio. Se acercó a Liam y lo besó, lo besó como si pareciese que nunca iba a haber mañana. 

CAPITULO 36



Nada más haber comprado aquellos vestidos, se habían ido de vuelta a Whitehouse para prepararse con tiempo para la noche. Se habían encerrado en el cuarto de Beth y Alice y se habían depilado con cera a la perfección, se habían hecho las cejas entre ellas, habían montado todo un salón de peluquería en toda regla. Habían escuchado el cd que Beth había recopilado de canciones de 5sos. Se habían hecho muchas pruebas en el pelo, de maquillaje. Querían estar guapísimas. Los chicos no paraban de inquietarse, ya que ellas les habían dicho que sus vestidos les iban a ‘sorprender’. Cuando llegaron las nueve y media de la noche, los chicos ya estaban con un traje bien arreglados y peinados, ya que la tradición dictaba que el primer día de las fiestas había que vestir muy elegante. De repente se empezaron a oír risas desde arriba de las escaleras.

-iros al salón,-comenzó a gritar Mary.-si os asomáis os corto los huevos.

Los chicos rieron y se sentaron en el sofá. De repente empezaron a oír el sonido de unos tacones bajar. Liam podía oír la risa de Mary a la vez que bajaba. De repente, apareció con un vestido precioso.

(No sé cómo describirlo, asique mejor os dejo una foto para que lo podáis imaginar mejor)

-dios mío Mary…-intentó articular palabra Liam, pero no podía.-eres preciosa.

Mary sonrió y agachó la mirada, mordiéndose el labio.

-¡ahora bajo yo!-se oyó gritar a Alice.- ¡rezad para que no me meta la ostia del siglo!

Harry rio y sacudió la cabeza al oírla. ‘es idiota’ pensó con una sonrisa de oreja a oreja. De repente, bajo Alice, rezando el padre nuestro en alto, mientras todos reían. Cuando llegó a la planta baja, se oyó un grito de victoria. Harry corrió al marco, quería ser el primero en verla. Cuando la vio recolocarse el pelo, con sus movimientos torpes y tímidos, pudo sentí un hormigueo casi molesto, nuevo para él. Había ido con muchas chicas a muchas fiestas, y siempre llevaban modelitos explosivos, pero la sencillez y la elegancia que presentaba hoy Alice, superaba a todas las anteriores. 


-tu hoy no te separas de mí,-comenzó a decir Harry, acercándose a ella.-no me gustaría intervenir en ninguna pelea con algún gilipollas que intentase algo contigo.

-tengo más cabeza que tú, Harry.-dijo Alice, sonriendo.-y no pienso ir con ningún chico que no seas tú.
Harry se rio, carraspeando. Cuando Harry se ponía así, el corazón de Alice se aceleraba a niveles increíbles.

Niall no paraba de morderse las uñas. Quería que Beth bajase ya. Quería verla, todas iban preciosas, increíbles, pero seguro que ella iba increíble. De repente, casi como un susurro pareció en el salón, tímidamente.

-Hola.

Niall a poco se atraganta con su saliva. No se creía lo guapa que iba, jamás se había imaginado que podía ser tan guapa. En fin, siempre la había visto preciosa, pero esta vez estaba que parecía otra chica.


-dejadme de mirar tanto. Me ponéis nerviosa.

-estas preciosa, Beth.-dijo Liam, sonriéndola.

Beth sonrió y miró a Niall. Niall la observaba de arriba abajo, tímidamente. Casi se le podían ver las mejillas rosadas.

-¿piensas quedarte así toda la noche o me dirás algo algún día?-le dijo Beth a Niall.

-yo… esto…. Vas pre..preciosa.-pudo decir por fin. Sacudió la cabeza y sonrió, acercándose a ella y besándola en la frente.-vámonos ya.

Todos asintieron y fueron de camino al pabellón. Louis le había mandado un mensaje a Harry que llegaría más tarde, ya que Eleanor sufría un problema mujeriego con las medias, según ponía.

Cuando llegaron, el ambiente estaba bastante animado: había adolescentes, desde los dieciséis hasta los veintiuno, niños pequeños con sus padres y algún que otra persona mayor sentada en las sillas. Los chicos fueron a por algo de beber, mientras las tres se dedicaban a criticar todos y cada uno de los vestidos. De repente entró Amanada, con ese vestido blanco que le se habría cogido Beth.

-no es por nada, pero…. Le va un poco prieto.-dijo Mary, mirándola con cara de asco.

-no Mary, le queda perfecto.

-ni se te ocurra rayarte, Beth.-comenzó a decirle Alice.-vas preciosa, eres preciosa y Niall piensa que tú eres preciosa. Tu sólo disfruta y…

-acompáñame.-le dijo de repente Harry al odio con esa voz ronca, cortándole la frase. Alice pestañeo rápidamente, intentando controlarse, y se dio la vuelta y lo siguió.

Estaban en el centro del pabellón y Harry se aceró a ella y la agarró fuertemente de la cintura. Alice se dejó llevar, estos prontos que tenía Harry, poco a poco se acostumbraba a ellos y le gustaban cada vez más. Empezaba a sonar música movida y Harry se pegó a Alice para bailar junto a ella. Alice le seguía, no muy segura de que hacer. Odiaba bailar, y aun mas con un tío, pero Harry era… simplemente era Harry.
-no sabes lo que me encantaría hacerte mía.-le dijo Harry al oído. Alice noto como su cuerpo se congelaba. Era todo demasiado directo. Agradeció que las luces estuvieran apagadas porque se estaba poniendo roja como un tomate.-salgamos fuera, tengo calor.

Harry la agarró de la mano y la llevo hacia el callejón que daba a la parte de atrás. Cuando salieron, había un par de parejas enrollándose y un par de grupos fumando. Harry los miro a todos y avanzó a la parte más oscura del callejón.

-Harry, a donde vamos.-quiso saber Alice. Harry se detuvo y alise podía mirarlo bien a los ojos. Los tenia un poco rojos, había bebido algo, se le notaba. Ya entendia su comportamiento.

Harry la miró y la sonrió, dejando ver sus hoyuelos. Se aceró a ella y comenzó a besarla salvajemente. Al principio Alice se encontraba un poco tensa. ‘relájate nena. No voy a hacerte nada malo’ le dijo para tranquilizarla. Entonces Alice se relajó, y dejó llevarse por Harry. La apretaba cada vez más contra él, y la agarró de las nalgas. Al principio Alice se sobresaltó, pero luego se relajó y ella deslizó sus dulces manos por la espalda musculosa de Harry, y le sacó la camisa de su pantalón y metió sus manos en el interior, haciéndole un leve masaje. La suave piel de Harry se erizó y decidió por su cuenta dar un paso más: metió sus manos por debajo del vestido, atravesando las medias hasta llegar a la costura superficial de sus bragas. Alice se detuvo, pero Harry no retiró las manos.

-tranquila amor. No va a pasar nada.

Alice lo miró, y noto en la mirada de Harry una mezcla de desesperación por tocarla y de amor. Decidió no pensar, como siempre decía su primo ‘las tías tenéis que dejaros llevar’ y asa lo hizo. Alice se lanzó a Harry y dejó que este metiera sus manos enormes por dentro de la costura. Al principio jugueteó por fuera, simplemente para que Alice llegase al estado que Harry pretendía que llegase. Alice intentaba controlarse, intentaba no soltar ningún leve gemido, pero con aquellas manos mezclado con sus labios carnosos le eran imposible. Harry, de repente se detuvo y se separó de ella, sonriéndole de una manera pícara. Alice se mordió el labio y Harry comenzó a meter sus dedos dentro de ella. Al principio Alice notaba un cosquilleo leve por su cuerpo, sin apenas dolor. Harry comenzó a meterle los dedos con más intensidad y a más profundidad, aumentando gradualmente. Alice notaba como cada vez sentía más calor, como su corazón se aceleraba y como ese cosquilleo inicial aumentaba. Jamás había sentido tanto placer, notaba como un montón de sensaciones en su interior, sus leves gemidos cada ve iban aumentando y Harry sonreía al verla así. Podía oír la respiración de Harry como se aceleraba. Los besos de Harry cada vez eran más intensos, el cosquilleo aumentaba y Alice sentía que iba a explotar. Y así fue, ante tanto acumulo de sensaciones maravillosas, explotó. 

lunes, 3 de junio de 2013

CAPITULO 35




Beth por fin después de tanto tiempo se sentía completamente feliz. Había dormido doce horas y aún se sentía cansada. Cuando bajó abajo con todos los pelos revueltos y la camiseta del concierto de lady gaga el concierto de Londres que le llegaba hasta por encima de las rodillas.

No escuchó apenas ruido, solo una voz ronca que se reía y hablaba por teléfono. Harry.

-si… ayer se puso bien…. Eres idiota papá…. Supongo…. ¿mañana ya?-Harry miró a Beth apoyada en el marco de la puerta de la cocina. Le sonrió y le saludo con la mano. Ella le devolvió la sonrisa.-… te dejo papá, hablamos luego.-colgó.

-buenos días, Harry.-dijo ella, con tono sonriente.

-buenos días, Beth.-dijo el, acercándose hacia ella para darle un beso en la mejilla.- se te ve ya mejor.
Beth se rio y sintió un escalofrío al notar los labios de Harry en su frente.

-solo falta que Amanda se vaya por donde ha venido y mi verano volverá a ser perfecto.
Harry soltó una carcajada y se fue a la cafetera a preparar café.

-¿café?

-no, mejor cappuccino. Alice me ha dicho que lo haces muy bien.-Harry se giró y le miro con los ojos abiertos, aguantándose la risa.-e… el cappuccino, me refería…

-sé a lo que te refieres, Beth, tranquila.-dijo Harry, a punto de reírse. Beth se mordió el labio. Siempre que estaba a solas con Harry le pasaban estas cosas.

Beth se colocó al lado de Harry y se puso a hacer tostadas a la sartén, mientras Harry le daba alguna indicación. Era un excelente cocinero.  Cunado prepararon el desayuno, se sentaron y se pusieron a desayunar los dos.
-¿sabes dónde están los demás?-preguntó Beth, dando un bocado a la tostada. Estaba caliente.

-no, -contestó Harry, echándose azúcar en el café-acabo de despertarme. Creo que somos los únicos inquilinos.

Beth de repente se sintió incomoda.

-oh, genial entonces… -miró por la ventana. Hacia un día espléndido para esta noche- yo creo que hoy iré a Brighton a ver si miró algún vestido con las chicas.

-buena opción.-le dijo Harry, mientras la miraba impaciente con esos ojos verdes tan penetrantes.

El resto del desayuno transcurrió con normalidad, hablaron de cualquier tontería y luego se fueron a ducharse. Cuando Beth se acabó de secar el peo y bajó abajo, ya estaban Niall y Alice. Niall se acercó a besarla en los labios.

-cómo estás- le dijo al oído. Beth sonrió como una estúpida.

-genial.

Niall sonrió y se separó de ella, poniéndose al lado de Harry y cruzando los brazos.

-¿Qué te parece si vamos a Brighton ahora, Alice?-dijo Beth, terminando de bajar los últimos escalones.

-¡perfecto!- le contestó ella-podemos llamar a Mary, el próximo tren hacia Brighton sale en una hora.

Beth asintió y no se detuvo más. Ambas se despidieron de sus respectivas parejas y salieron por la puerta, mientras Harry y Niall las miraban marcharse, riéndose.

-creo que me he enamorado de tu prima.-dijo Harry, sin ni siquiera mirar a su amigo, estaba demasiado embobado mirando a Alice.

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-es la primera vez que un viaje a Brighton se me hace tan largo.-dijo Mary nada más bajar del tren.

Las tres caminaron decididas por las calles, bajaron la calle principal de Brighton, la que va cuesta abajo hasta la playa. A mitad de trayecto entraron en topshop y Beth y Alice empezaron a ponerse histéricas, no sabían que llevarse. Mary les sugirió ir a zara para ponerse de acuerdo y volver. En zara, Mary se puso histérica porque quería llevarse todo.

-qué tal si vamos a topshop para que te decidas mientras tanto.- dijo Alice, en tono burlesco.

Mary la miró con desprecio y luego se rio. Volvieron a topshop, cuando de repente, Alice estaba mirando 
un vestido rojo cotito muy veraniego, cuando vio al otro lado de la percha a Amanda con Matt. Corrió hacia donde estaban Beth y Mary, nerviosa perdida, y ambas tres fueron a hurtadillas a espiarla.

-como coja ese vestido la estampo.-dijo Beth.

-quiere marcar, para Niall, fijo.-dijo Alice, mirándola. Beth se giró para mirar a su mejor  amiga con desprecio.

-eso Alice, tu ayuda.-le dijo Mary, empujándola.

Amanda estaba indecisa entre dos vestidos. Estaba decidida a ir a por Niall esa noche y sabía perfectamente como tenía que ir vestida. Optó por cogerse el vestido blanco estrecho que le marcaba sus curvas con unos zapatos negros, con plataforma.

-¡será zorra!-chilló Beth.-ese vestido me lo quería coger yo. Era el más bonito.

-tranquilízate,-comenzó a decir Mary, seguro que hay más bonitos.

-¿seguro?-dijo Beth cogiendo un vestido de terciopelo morado que parecía que estaba sacado de un baúl de viejas. Alice no pudo soltar una carcajada.

-ahora Niall la verá a ella y se volverá a enamorar y yo me quedaré comiendo helado de chocolate para toda mi vida. Genial. –dijo Beth mientras avanzaba hacia la puerta para salir. Amanda ya se había ido, ya no podía verlas. Alice y Mary corrieron tras ella.

-espera Beth-dijo Alice- tengo una idea.

Beth se detuvo y la miró, expectante.

-Perrie y Eleanor viven aquí, sabrán cual es la mejor tienda de vestidos.

-buena observación, Horan.-dijo Mary, dándole una palmadita en el hombro.

Beth sonrió y llamó a Perrie. Ambas dos estaban encantadas con la idea y en quince minutos ya estaban con ellas, andando hacia una tienda que estaba cerca de la orilla de la playa.

-lo irónico de esta tienda es que es la típica de la que nunca te fijas, pero si te molestas en entrar, tiene los mejores vestidos.-dijo Eleanor, explicando con una sonrisa de oreja a oreja.- Aquí encontraremos algo perfecto para las tres.

-y a Amanda, que se la tire Matt, porque Niall, es solo de Beth.-dijo Perrie seria. Luego no pudo evitar soltar una carcajada y todas se rieron con ella.

Cuando entraron a la tienda estaba llena de vestidos de noche, de tarde, para salir a tomar algo, había vestidos preciosos.

-gracias chicas.-dijo Beth, más relajada.-por ayudarme.

Eleanor y Perrie le sonrieron y le rozaron el hombro. Salió la dependienta, una señora mayor, de unos cincuenta años y fue a saludar a Eleanor y a Perrie. Ellas le explicaron el problema.

-bien, necesitamos tres vestidos preciosos y uno en especial para la señorita rubia ¿no?-dijo, sonriéndole a Beth. Esta se sonrojo y se encogió de hombros.

La señora las observo durante unos segundos, imaginando algunos conjuntos.


-perfecto, ya sé que tres vestidos escoger.- entró en la trastienda y a los cinco minutos apareció con tres vestidos. Las tres abrieron los ojos como platos. Estaban ante los vestidos más bonitos que jamás habían visto. 

martes, 28 de mayo de 2013

CAPITULO 34

Añadir leyenda


Beth ya estaba cruzando el pasillo del hospital corriendo, junto a todos detrás suyo. La llamada de su madre sobre las tres y cuatro la había despertado de golpe. El pasillo le parecía larguísimo, notaba las lágrimas en sus ojos, como los focos del pasillo del hospital se apagaban y se encendían a su antojo, creando un ambiente más siniestro. Cuando llego a la habitación de su hermano, no pudo evitar abrir la puerta de golpe, ya con la primera lagrima caer por sus rosadas mejillas.
Vio cómo su hermano movía los dedos de su mano lentamente, como sus parpados le temblaban, y como estaba el médico y la enfermera del turno nocturno observando sus movimientos. Los padres de Beth se encontraban en la esquina de la habitación, expectantes. Beth corrió a abrazarles.
Entraron el resto y Alice no pudo evitar emocionarse, para ella Max era como su primo. Harry la agarraba de la mano y Louis se dirigió a donde estaba Beth para agarrarla de los hombres.
-como está.- quiso saber él. Beth, respirando profundamente, miró a su hermano.
-consciente.
El medico les indico a sus padres que tenían que llevárselo para hacer unas pruebas, y como un suspiro, Max desapareció de la habitación.  En ese momento entraron Zayn, Eleanor y Perrie, que habían ido a aparcar la furgoneta.
-¿A dónde lo llevan?-pregunto preocupada Eleanor.
-a hacer unas pruebas, supongo que para ver porque se ha despertado y si su cerebro funciona bien.- le contestó Zayn, detrás de ella.
-nosotros nos vamos a tomar un café abajo. Podéis quedaros aquí esperándole.-dijo el padre de Beth mientras se dirigía a la puerta con su mujer.- sed buenos.
Todos le dijeron adiós y cuando cerraron la puerta tras sí, se hizo el silencio. Todos se miraba entre ellos, sentían emoción, alivio, satisfacción pero a la vez miedo por lo que podía pasarle a Max.
-¿y si no se acuerda de nosotros cuando nos vea?-dijo Mary, rompiendo el hielo.
-le obligamos a ver videos de su infancia en donde aparecemos todos para que nos vuelva a coger cariño.- dijo Louis, sonriendo.
-entonces le cogerá cariño a unos pixeles, tío.-le dijo Niall, mirando por la ventana. Se había puesto a llover. Mierda.
-o igual hace que no nos recuerda y dice que el solo recuerda ser hijo de angelina Jolie y ya tiene su vida hecha, yo lo haría.- dijo Harry, apretando un poco a Alice contra sí.
-si claro Harry, y luego David Cameron se inventa que en realidad eras tú su hijo bastardo.-le contestó Alice, golpeándole con el codo suavemente en la tripa.
-¿y qué tal si nos recuerda a todos?-dijo Zayn.- sería lo más lógico y lo que pasará, seguramente.
-doctor Malik ha hablado.-le dijo Perrie, irónicamente. Zayn sonrió y la besó en el cuello, sintiendo Perrie un escalofrío por todo su cuerpo.
Pasó una hora y media y Max seguía sin subir a la habitación. Casi todos se habían quedado dormidos tirados por el suelo, menos Eleanor y Niall.
-¿cómo está Beth? Quiero decir,-dijo Eleanor después de una larga conversación sobre cómo se hacían correctamente los brownies.- ¿la tratas bien?
Niall miró a Eleanor y sonrió tímidamente. Llevaba Eleanor ya un año con Louis, y ya la consideraba como su hermana.
-bien,-comenzó a decir el, mirando a Beth dormir apoyada en Louis. Sonrió- la quiero, Eleanor. No sabría qué hacer si la pierdo, en serio.
Eleanor soltó una pequeña risilla.
-te entiendo, es como que solo cuando estás con ella te sientes completo, solo cuando la miras sientes que todo es perfecto y que solo con oír su voz, todo se te pasa. Me pasa lo mismo con Louis, y eso es amor.
Niall se había quedado sin palabras, había descrito como se sentía perfectamente.
-este año estáis Liam, Harry y tú enamorados perdidos.-dijo Eleanor, apoyándose en el hombro de Niall.-sabía yo que algún día os pasaría.
-a Liam se le veía venir con Mary.-dijo Niall, riéndose.-pero lo de Harry y mi hermana… no me lo esperaba.
-nadie se lo esperaba.-dijo ella rozándole el brazo derecho a Niall.- y por eso, se ve que es amor verdadero.
Niall se apoyó en la cabeza de Eleanor y olió su perfume. J’adore de dior.
-ni se te ocurra a ti y a Harry dejarlas. Sólo conseguiríais haceros daño a vosotros mismos.
En ese momento, entraron los padres de Beth y vieron a Eleanor y Niall despiertos. Les indicaron que salieran para hablar.
-Max está bien, ahora solo tiene que recuperarse. Lo acaban de subir a planta.-dijo jane, con una cara de alivio y felicidad inmensa. Eleanor y Niall respiraron aliviados. Se despidieron de los padres de Beth y entraron a la habitación a despertar a todos. Antes de que Eleanor despertar a Louis, miró a Niall y le guiñó el ojo.

-ten presente lo que te he dicho. 

lunes, 27 de mayo de 2013

CAPITULO 33

Hola princesas! Siento si he tardado, pero he estado de exámenes y esta semana también tendré, pero subiré tantos como pueda<3 font="">,y por si no lo sabíais, este finde fui a TMHtour y pude ver en persona a nuestros nenes! Asdfghjk gracias por leerme cada día, sois increíbles<3 font=""> 



La luna era llena aquella noche. Brillaba de un banco intenso, iluminaba y se dejaba reflejar en el agua del mar. Niall y Beth paseaban tranquilamente a la orilla, dejando que las olas pequeñas que rompían en sus pies les mojaran. Estaban de la mano, hablando de cualquier cosa que el destino les indicara. Ya habían cenado, sentado ambos encima de una toalla azul celeste que Niall sujetaba en el brazo derecho.
-Beth.- dijo de repente Niall, cortando la conversación. Beth se giró para observarlo. Sus ojos azules la miraban nervioso, podía notarlo. Le encantaba cuando Niall la miraba nervioso, sus mejillas se sonrojaban y a Beth le entraban ganas de achucharlos.
-Nialler.- contesto ella, con una leve sonrisa.
-quiero hacerte una proposición.
-tú dirás.
Niall se detuvo en seco y la agarró de las dos manos, mirándolas. Luego alzó la vista hacia ella. Beth no paraba de sonreír, expectante.
-bueno, mejor dos cosas.
Beth asintió. Intentaba simular su nerviosismo, se le veía nervioso pero ansioso, y n ose le ocurría nada de lo que podía ser.
-la primera es…- Niall se acercó un poco hacia ella.- sé mi pareja en el inicio de las fiestas de mañana.
Beth abrió los ojos y la boca, y sonrió ampliamente.
-eso no tenías ni que preguntarlo, sabes que yo iría contigo hasta el infinito.
Niall le sonrió, nervioso y aliviado.
-quería asegurarme. Para que vieras que no había otra que no seas tú.
Beth se acercó a él y lo besó levemente en la mejilla.
-¿y cuál es a segunda?-quiso saber ella.
Niall volvió a alzar la vista hacia ella. Esta vez ella se encontraba seria, sus ojos azules se iluminaban, veía a Beth feliz. Le encantaba verla y sobre todo, hacerla feliz.
-prométeme que esto no será un simple amor de verano. Prométeme que cuando ambos volvamos a Londres todo será como siempre, que siempre estarás a mi lado, Beth, prométemelo.
El corazón de Beth comenzó a acelerarse. Sentía un cosquilleo horrible pero satisfactorio en su estómago. Sentía como su sangre corría más rápido por las venas, como la adrenalina le aumentaba, como si estuviera descendiendo de una montaña rusa de cien metros de altura. No, lo que sentía ahora era mucho mejor que eso. Quería escoger las palabras adecuadas.
-te lo prometo.
Niall suspiró aliviado al fin. No aguantaba más, la agarró de la cintura y la atrajo hacia él, besándola como nunca antes había besado a una chica.
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-Harry como vuelvas a agarrarme de la cintura sin darme cuenta y echarme para atrás, me enfadaré.-decía Alice riéndose e intentado apartarse de Harry. Harry sonreía de medio lado.
-que te juegas a que no aguantas ni un minuto enfadada conmigo.
Alice le miró. Los ojos verdes de ambos estaban llenos de sensaciones de felicidad, placer, amor y diversión. Alice le miró pícaramente y se dio la vuelta, simulando estar indignada. Harry miró a los lados. Estaban por la parte baja del acantilado, no había nadie a estas horas, simplemente ellos, el viento, el ruido de las olas romper y las paredes del acantilado a sus espaldas.
Se acercó a ella lentamente, Alice pudo notarlo y cruzó los brazos, evitando mirarle. El la agarró de la cintura y pasó sus manos por delante de ella, posándolas en la cadera. Alice sintió un escalofrió de placer por todo su cuerpo. Harry se acercó a su cuello y la comenzó a besar suavemente, como si se tratara de una figura de hielo, con miedo a romperla. Alice notaba sus rizos por todo su cuello, notaba como su piel se erizaba. Sonrió un poco y cerró los ojos, pero enseguida los abrió, pues estaba ‘enfadada’. Harry sonrió, enseñando sus hoyuelos y soltando el aire por la nariz, llegando hasta las orejas de Alice, y ella sin poder evitarlo, se retorció por el escalofrío que sentía. Se intentó girar un poco, como si le rechazara. Harry negó con la cabeza, sonriendo. ‘ya sé cómo desenfadarla’ pensó para sí. Se armó de valor, respiró profundamente y soltó las dos palabras lentamente, como si fuera un suspiro que se tenía que llevar el viento.
-te quiero.
Alice se detuvo en seco. Su corazón dio un vuelco. Un vuelco de felicidad. Nunca había tenido novio, apenas había besado a un chico, siempre le había gustado Harry en el fondo. Jamás se había imaginado con él en esta situación. Cerró los ojos por un momento, y le vino a la mente un montón de imágenes y recuerdos de cuando era pequeña, como el casi le ignoraba. Sonrió y abrió los ojos. Harry estaba en frente suyo, observándola sonreír. Él también sonreía, tenía una de las sonrisas más sinceras del mundo. Por un momento, Alice se sintió la mujer más especial del mundo.
Harry se aceró a ella, y la agarró de la cintura, dejándose ella.
-¿sigues ‘enfadada’ conmigo?- quiso saber el.
-eso depende de cómo acabes esto.- ella se acercó un poco a él, esperando que él se terminara de acercar los milímetros que le separaban. Y así lo hizo, se acercó, lentamente y la besó, no de una forma salvaje, sino de una forma lenta.
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La habitación del hospital estaba oscura. Solo había una luz, la de emergencia, que iluminaba de una forma naranja el lugar. Max estaba quieto, dormido, inconsciente, ido. Jane estaba despierta. Eran las tres de la mañana, pero ella no podía concebir correctamente el sueño desde hace días. Se dedicaba a observarlo, ver como simplemente respiraba. Pensaba en Beth, esperaba que estuviese bien, le mandaba un sms diario informándole de que Max estaba bien, pero aun así, jane no podía evitar preocuparse. Se dejó caer en la silla que era sillón. Intento cerrar los ojos. Intento dormir. Intentaba no pensar en nada. Sus ojos se comenzaron a llenar de lágrimas. No sabía qué hacer, se sentía perdida.

Su cuerpo estaba entrando en el periodo de sueño cuando algo la hizo levantarse sobresaltada. Max había abierto los ojos.