Niall llevaba despierto algunas horas. No se había movido
de la cama, ya que Beth estaba apoyada en su pecho.
Llevaba observándola como dormía
plácidamente, como su respiración era lenta y de vez en cuando movía sus dulces
dedos por su pecho. Le rozaba el pelo cuidadosamente y sonreía cuando soltaba algún
ruidito por su boca. Se sentía muy culpable por lo que había pasado ayer, por
haberse quedado gilipollas y no evitar aquel beso. Aunque Amanda le confundiera –no dejaba de ser su primer
amor- sentía por Beth algo muy diferente, sentía algo que le gustaba más que lo
que sentía cuando estaba con Amanda. Aunque a veces Beth fuera tan celosa, no
le importaba, eso era que tenía miedo a perderle. Ambos tenían el mismo miedo a
perderse. La besó en la nuca delicadamente.
-estaba
despierta.-dijo de repente Beth abriendo los ojos.- pero es que me encanta que
me toques el pelo.
Niall no
pudo evitar soltar una pequeña risilla.
-puedo
tocarte el pelo siempre que quieras.
-pues sigue.
Niall sacudió
la cabeza sonriente y continuó.
-¿Cómo estás?-
volvió a hablar Beth.- me dijo Liam que estabas muy mareado.
Niall dejo
de tocarle el pelo. Cada vez que recordaba aquella noche no paraba de pensar en
aquel beso erróneo con Amanda.
-si… em… ya
estoy mejor.
Beth giró la
cabeza y lo observó durante un segundo, clavando su mirada en la suya. Cada vez
le gustaban más los ojos de Niall. Sonrió.
-me alegro
entonces.
Niall le sonrió
distraído y aparto la mirada e ella.
-voy a bajar
a preparar algo de desayunar. ¿Vienes?- dijo Niall, cambiando de tema. Beth se
levantó de su pecho y sonrió.
-claro que sí.
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Nada más
llegar a casa sobre la una de la mañana, Harry se había quedado dormido en
seguida rodeando a Alice con sus brazos. Y Alice había dormido muy cómodamente.
De repente, Alice abrió un ojo, ya que oyó el ruido de las escaleras chirriando.
Debían ser Niall y Beth. Se restregó los ojos y miró a Harry. Parecía otra
persona muy diferente. Parecía muy vulnerable así, como si fuera un niño
pequeño. Su boca formada una delgada línea carnosa y Alice se encontraba tan
cerca de él, que podía notar su respiración y sus latidos del corazón. La imagen
de chico duro y pervertido que tenía cuando estaba despierto, la perdía toda al
verle dormir.
Alice le
rozó una mejilla y lo besó delicadamente en la mejilla.
-seguramente
no me oirás, ya que estas durmiendo como un niño pequeño.-comenzó a decir Alice.
Necesitaba soltar todo lo que llevaba dentro.- todavía me pregunto porque
decidiste estar conmigo siendo que parezco una cría y sin experiencia. Tampoco soy
lo más perfecto que hay, tengo unas caderas horribles y soy demasiado tímida. Y
además me gustabas desde hace mogollón. No sé qué mosca te pico, pero me alegro
de que te picara. Jamás había sentido esto por nadie, me pones nerviosa todavía
cuando te acercas a mí y cuando me sonríes de esa manera. Y oh, cuando me
agarras de la cintura, siento como si todo mi cuerpo fuese a explotar. Por eso me
alegro que esa mosca te picara, porque te quiero. Y menos mal que duermes
porque esto a la cara no te lo digo ni de coña.
Alice miro a
Harry durante un momento. Seguía sin inmutarse. Respiro profundamente y se relajó.
Pero de repente, Harry abrió los ojos y sonrió de una manera muy pícara.
-la picadura
de esas moscas es permanente.- comenzó a decir, sonriente.- y no hay ningún método
para eliminar el veneno tan dulce que me inyectó.
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-¡liaaaaaaaaaaaaaaaaaaaam!-gritaba
Mary por toda su casa.- ¡se me ha caído media librería!
Liam, que
estaba en la cocina preparando el desayuno, corrió a socorrerla. Cuando llegó a
la habitación, se la encontró tirada en el suelo, muerta de la risa.
-¿Qué has
hecho?- le dijo Liam, agachándose a recoger.
-eso me
pregunto yo.- dijo Mary, ayudándole.- mis libros tienen vida.
Liam rio y
le ayudo a recoger. Cuando acabaron, Liam le empujó suavemente en el hombro.
-a ver si
tienes más cuidado querida, soy tu novio, no tu médico.
-uhm, pues
que doctor más guapo tengo.- dijo Mary, guiñándole un ojo. Liam se puso
colorado y sacudió la cabeza. Ambos dos bajaron a la cocina de la casa de Mary
y se pusieron a desayunar. Después de eso, se fueron ambos a la ducha y
salieron de camino a casa de Niall y Alice, paseando tranquilamente de la mano.
-queda una
semana y media para el cumpleaños de Beth.- comenzó a decir Mary.- deberíamos prepararle
algo.
-algo en el
muelle que hay en la playa. En el local ese que hay tan chulo.- dijo Liam.
-y lo ideal sería
que Amanda no se enterara.
-cariño, Amanda
persigue a Niall.
-acosa a Niall.-
rectifico Mary. Liam rio.
-acosa a Niall.-
repitió Liam.- se enterara dónde está.
-te lo
prometo, si la veo que se vuelve a acercar a Niall o le dice algo a Beth, la
estampo y sabes que me da igual.
-Mary, eres
muy chula.- le dijo Liam.- no quiero que entres tú en problemas.
-es que esto
acabará en un problema bastante grave. O alguien lo corta o alguien acabará
mal. Amanda es una enferma mental.
Liam soltó
una carcajada.
-y tu
pareces que vienes de un barrio de esos chungos.
Mary se rio
y lo empujo.
-no, yo no
vengo, yo voy a cualquier lado a donde tu vallas.
-qué bonito
te ha quedado eso.
-lo sé, y
ahora bésame, que así todo queda muy de película americana.
Liam se rio
y se detuvo, y, sin ningún tipo de problema, acató las normas de Mary.










