Beth salió escopeteada de la casa rural donde estaba su madre y su hermano. Atravesó todo el pueblo corriendo, evitando chocarse con la gente. Cuando por fin llegó a casa aporreó la puerta, y a los pocos segundo Harry le abrió en calzoncillos. Beth se sobresalto. Harry tenía cara de sorpresa, se suponía que Beth estaba mal porque lo había dejado con Niall.
-no quiero saber porque estás así.-dijo ella.- ¿está Niall aquí?
Harry la miró de arriba a abajo, como si fuera una autentica desconocida.
-no.- dijo con su voz ronca. Beth vaciló.
-¿y está en...?
-creo que en los acantilados.- dijo él, un poco empanado. Acababa de levantarse y no estaba como para pensar.- estará pensando en suicidarse.- le dijo dibujando una sonrisa en su rostro. Beth le pegó en el hombro.
-tu eres gilipollas.
-pero me quieres.
Beth hizo una mueca.
-vete a tirarte a Alice.
-en realidad...- comenzó a decir Harry cuando la cara de sorpresa, emoción y confusión de Beth le hizo echarse a reír.
-vale, cuando vuelva de hablar con Niall voy a necesitar que me lo cuentes.
Harry se rió, marcando los hoyuelos. Beth sonrió y se dio media vuelta comenzando a caminar hacía los acantilados, cuando Harry la llamó. Beth volteó la cabeza rapidamente.
-cuando vuelvas, quiero verlo todo arreglado con Niall.
Beth sonrió de oreja a oreja y Harry cerró la puerta, sonriendo también.
Comenzó a andar rápido hacía el acantilado, le llevaría media hora, pero merecería la pena. No sabía exactamente que decirle, o como dirigirse a él. Solo sabía que quería verlo, que quería disculparse por todo en general, por ser una paranoica durante todo el verano, ella no era así, pero el hecho de querer tanto a una persona y de tener miedo a perderla... le había vuelto una persona totalmente diferente y Niall, aunque dijera que le daba igual, había soportado todas sus paranoias.
El sol empezaba a resultar picante y Beth estaba con la respiración acelerada al terminar de subir todos los escalones hasta llegar arriba del acantilado, pero seguía sin ver a Niall. Echó un vistazo a todo el prado que se extendía, cuando de repente, vio una persona rubia sentada en el único banco blanco que había en toda esa explanada. Estaba con la cabeza mirando hacia el horizonte, pero tendría que tener la mirada perdida porque apenas se movía. Corrió en dirección hacía donde estaba y cuando llegó lo observó despaldas. Llevaba el pelo todo alborotado y la misma ropa que ayer. Respiro profundamente y se sentó a su lado, mirando hacia el frente también, ignorando por completo la mirada atónita y confusa de Niall.
De repente, Beth giró la cabeza y miró a Niall directamente a los ojos. Los tenía de un azul apagado,y un poco rojos.
-lo siento.- formuló ella. El discurso que había ensayado mientras subia las escaleras, a la mierda. Niall no se le ocurrió otra cosa que abrazarla.
-lo siento.- repitió ella.- siento si he sido una paranoica, una celosa, una imbecil, una cabezota, una idiota...
-calla.- le cortó Niall.
-una borde, una llorica, una mala novia, una mala amiga.- Beth respiró hondo.- siento si te he echo sufrir, llorar, enfadarte, ponerte nervioso...
-que te calles.- le volvió a decir Niall, apretándola más contra él.
-siento si soy una paranoica.
-eso ya lo has dicho.
Beth se separó del pecho de Niall y lo miró. Niall se echó a reír y volvió a abrazarla.
-yo siento si no te conté lo de Amanda.
-no importa.- dijo ella.- son errores que todos cometemos alguna vez.
-pero fue un detalle que tenía que haberte dicho.- dijo él, intentando excusarse.
-Niall,- dijo ella, separandose de sus brazos.- no intentes excusarte. La que ha tenido casi toda la culpa he sido yo, tú simplemente te has limitado a soportarme.
-y te soportaría las veces que hiciera falta, Elisabeth.- dijo él, cortándola.- haber si entiendes que estoy enamorado de ti, y para lo que para ti es 'soportar' para mi es hablar contigo.
Beth se mordió el labio y un montón de hormigas recorrieron por todo el estómago, hasta llegar a sus mejillas, las cuales comenzaron a arder de una forma descomunal. Se aceró poco a poco a Niall, hasta tenerlo completamente a escasos centimetros de sus labios, y casi como un susurro le dijo:
-te quiero como nunca he querido a nadie.
Niall soltó un suspiro acompañado de una risilla inocente, y la besó en los labios, dejando que ambos se fundieran en aquel beso, formando una sola persona, y, ahora entendía bien Beth cuando Liam le dijo que juntos se completaban. Ella no podía estar sin él, y él no podía estar sin ella.
Pasearon por el borde del acantilado haciendo tonterías, entrelazando sus manos y Niall de vez en cuando rodeándole del brazo. Beth le había contado que se tenía que ir el martes, y aunque a Niall le molestase porque no podía estar con ella hasta el final del verano, le había dicho que siempre que pudiese iría a verla, no quería perder el contacto con ella. No quería que esto fuese un amor tonto de verano, quería que todo esto que tenía con Beth se alargase lo máximo posible.
Cuando llegaron a la plaza del pueblo, vieron como de repente aparecía Amanda, con un aspecto desaliñado y las maletas. Al verles les sonrió y se acercó. Beth intentó no poner cara de asco.
-no voy a hacer nada.- la voz de Amanda sonaba vulnerable -me voy esta noche a Francia. Y... Lo siento...- su voz sonaba frágil. Niall y Beth se miraron, confusos. ¿Amanda pidiendo perdón?
Amanda les miró por última vez y empezó a darse la vuelta, cuando Niall la llamó. Ella se giró, lentamente.
-Niall,- comenzó a decir ella.- no la pierdas nunca, por favor. Ella, te hace feliz, y tu a ella y yo no podía soportar...
-no importa.- le cortó Niall, sonriéndole levemente.- en Francia... se feliz.
Amanda sonrió sincera, la primera sonrisa sincera que había mostrado desde que llegó allí.
-ya hablaremos algún día.- dijo, despidiéndose dándole un beso en la mejilla. Miró a Beth y esta le sonrió. Amanda agachó la mirada y se dio la vuelta bajando por la cuesta del pueblo con su maleta, hasta desaparecer para siempre.
-al final ha demostrado no ser tan gilipollas.- dijo Beth, mientras agarraba de la mano a Niall de nuevo. Niall soltó una leve carcajada.
Caminaron lentamente hasta llegar a casa, y al entrar, estaban Alice y Harry besandose apasionadamente. Al verlos entrar se separaron, y Alice se comenzó a sonrojar de una manera increible. Sin embargo, Harry no paraba de reirse y humedecer sus labios con la lengua. Niall puso los ojos en blanco y extendió las manos, sin querer saber nada del asunto y subió a su cuarto. Harry miró a Beth y esta le sonrió, en señal que todo estaba bien. Harry asintió y volvió a agarrar a Alice de la cintura, empotrándola contra la pared provocando en Alice una risa nerviosa. Beth sonrió y se subió con Niall arriba.
-Harry, para.- decía Alice intentando evitar los besos de Harry. Misión imposible. Harry la apretaba más contra él, lo cual era imposible resistirse a su besos. Harry la agarró de sus muslos y la subió a la encimera de a cocina, comenzando a besarla por el cuello, provocando en Alice unos leves gemidos.
-Harry...- decía ella con la voz entrecortada. Si estuviesen solos no le importaba, pero le incomodaba la presencia de su primo arriba mientras ella se daba el lote con su mejor amigo. Pero Harry continuaba haciendo caso omiso y la seguía besando con más intensidad. De repente, se oyeron unas llaves y Alice empujó a Harry como acto reflejo. Aparecieron por la puerta Liam y Mary.
Alice se puso todavía más roja y Harry no paraba de reírse Mary miró a incrédula a Harry y este le devolvió la mirada. Se mojó los labios, sonriente. Mary desvió la mirada hacia su paquete, el cual estaba abultado y después arqueó las cejas, con una media sonrisa pícara. Harry comenzó a reírse nervioso al mismo tiempo que meneaba su pelo. Liam se puso a reir y Mary también. Alice estaba a punto de explotar de vergüenza.
-cambiando de tema,- dijo de repente Liam.- mañana es el último día de Beth aquí, y hemos pensado Mary y yo en pasar todos juntos, los ocho, el día en la playa, con barbacoa y toda.
-¿pero hacer barbacoas al aire libre no es delito?-preguntó Alice, realmente preocupada.
-igual que cruzar en rojo.- le contestó Harry, mirándole con sus ojos verdes. Alice se estremeció. Mary no pudo evitar soltar una carcajada.
-¿pero ya lo han arreglado?- pregunto Liam.- Beth y Niall.
-si están arriba los dos haciendo dios sabe que.- le contestó Alice, recogiendo un poco la cocina.
-Dios y todos sabemos lo que estarán haciendo.- dijo Mary y Harry le asintió en señal de acuerdo. Alice dio un pequeño empujón a Harry en su brazo.
-yo sólo espero que el verano acabe bien.- murmuró Liam, mientras se daba la vuelta y se dirigía al salón para ver cualquier cosa en la televisión.






