‘only the horses, can find us tonight’ Beth escuchaba en
sus auriculares a Scissor Sister mientras pensaba en lo bien que se lo pasaría
este verano. Estaba deseando llegar para pasar un verano al lado de su mejor
amiga. Pero de repente se acordó. Alice le dijo que iban a estar su primo y sus
amigos también. Su cara cambio completamente. El primo de Alice estaba bueno y
sus amigos también pero siempre lo había considerado un chico un poco creído, y
con lo que paso desde la última vez que lo vio… Seguramente ni se acordaría de
ella. Mejor. Nota mental: ignorar todo lo posible a Niall y a sus amigos.
De repente noto como una mano le tocaba la pierna. Ella se quito los cascos y su madre le señalo que
mirara por la ventana. Ya habían llegado. Se podía ver un pueblecito al lado de
la cosa norte de Inglaterra. Era pequeño, con casitas pequeñas y un polideportivo.
Ahí es donde Alice le dijo que había discoteca todos los sábados. Apartado del
pueblo había un puerto pesquero y aquellos acantilados de los que tanto había
hablado Alice en clase. Con la pared blanca y llenos de verde, pero lo que más
le fascino fue el faro blanco que había un poco más a lo lejos. Pensó que sería
una buena idea pasar allí un día.
Veinte minutos después estaban ya en el pueblo. Jane llamo a
Caroline para avisarle de que ya estaban.
Mientras tanto, Beth pudo fijarse en las casas con más
detenimiento: todas de aspecto viejo, con vigas de madera reforzadas y pintadas
de blanco. Tenían varios pisos y todas las calles estaban asfaltadas con
piedra.
A los cinco minutos Alice apareció corriendo hacia el coche.
Beth no lo pudo evitar y salió corriendo a abrazarla.
-¡¡¡BETH!!!
-¡¡¡ALICE!!!
Ambas se fundieron en un gran abrazo. Hacía dos semanas y
media que no se veían, pero para ellas era demasiado tiempo sin estar juntas.
Una vez se hubieron abrazado, Alice le indico a Robert donde
aparcar el coche. Cuando lo aparcaron, Alice le señalo la casa a Beth. Cuando
esta la vio, su boca se abrió de golpe ¡era preciosa! Tenía cuatro pisos, con
las vigas de madera y con roca pintada de blanco. En la segunda planta, tenía
un balcón precioso lleno de flores y se podía observar que había una buhardilla
por la ventana redonda que se situaba justo en el centro del tejado. Tenía un
jardín muy grande en apariencia lleno de césped, un árbol enorme y un banco al
lado de este.
-no te la esperabas tan grande ¿eh?- dijo Alice ante la cara
de admiración de Beth.
-am… pues la verdad es que no-dijo mientras cerraba la boca
lentamente-es preciosa Alice.
-¡vaya! ¡Pero qué casa mas mona!-dijo la madre de Beth
mientras entraba por la verja de la entrada al jardín-tiene un parecido a la
casa de la abuela Kate, ¿no crees, querido?
-¿Qué?- dijo Robert que en ese momento estaba despistado
sacando las maletas del coche.
-la casa- comenzó a decir jane-se parece a la de mi madre.
Robert observo la casa y vacilo.
-si tu lo dices querida…
Entraron todos en la casa y ahí estaba la Caroline,
esperando para darles una calurosa bienvenida.
La casa por dentro era preciosa: tenía un hall enorme, y
unas escaleras en forma de caracol que subían hasta el primer piso; la cocina
se encontraba hacia la derecha, era enorme, con baldosas blancas y una mesa
situada al lado de la galería; el salón se situaba a la izquierda, tenía una
chimenea en el centro y una mesa de comedor rectangular con un jarrón de flores
precioso; los sofás, de terciopelo rojo, hacían que el salón cobrara una
elegancia espectacular.
-Alice, puedes subir con Beth hasta vuestro cuarto, está en
la buhardilla, para mayor intimidad de adolescentes- les giño un ojo-le diré a
Niall y Harry que os ayuden…
-¡no!-salto automáticamente Beth y ante la mirada
sorprendida de todos añadió- todo lo que pueda hacer una mujer, no necesita
ayuda de un hombre.
Caroline asintió en señal de que le daba la razón y Beth
suspiro profundamente. Subieron las dos las maletas como pudieron y cuando
entraron a la habitación había dos camas separadas por una mesilla de noche, el
ventanal redondo que se veía desde fuera en frente esta y un armario a la
derecha de la puerta enorme.
-definitivamente, me voy a quedar a vivir aquí para
siempre-dijo Beth sorprendida.
-vale, yo te acepto como hermana adoptiva- rio Alice- Elisabeth
Horan, que bien suena- ambas rieron.
Deshizo la maleta y se tumbo en la cama. Alice se tumbo en
la de al lado.
-Beth-dijo Alice-la próxima vez que mi madre nombre Niall…
córtate un poco.
-Alice… es normal que reaccione así- comenzó a decir Beth-
me dijo que era fea y que no llegaría a conseguir nunca nada en la vida-se le
llenaron los ojos de lagrimas.
-eso fue hace dos años Elisabeth. Posiblemente ya se le haya
olvidado. Y con que le ignores es suficiente-Alice vio de reojo como Beth
sonreía- es mi primo y ni yo lo soporto a veces.
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