Habían pasado ya dos semanas
desde que Beth intercambio las primeras palabras con Niall. Los siete se habían
hecho grandes amigos, iban juntos a todos lados, y hoy por fin, iban a ir al
acantilado. Harry y Alice se quedaban todas las noches en la terraza a hablar,
sin que nadie les oyese(aunque luego Alice corría luego a contarle todo a Beth).
Alice era feliz en esas conversaciones, aunque todavía no hubiese pasado nada
entre ellos. Liam y Mary estaban juntos, se querían un montón y Liam no paraba
de sonreír en todo el día. Niall y Beth se llevaban bien, a pesar de las
discusiones que tenían siempre.
Beth se levanto lentamente de la
cama, intentando no despertar a Alice. Se froto los ojos y bajo a la cocina
lentamente, donde estaban Louis, Zayn y Liam, conversando.
-¡hombre! Buenos días Elisabeth-dijo
Liam sonriéndole.
-buenos días Liam-sonrió Beth.
-habíamos pensado en ir hoy al
acantilado-comenzó a decir Zayn, y eso hizo que Beth abriese los ojos-sabemos que tenias muchas ganas de
ir.
-¡sí! Muchas gracias. Quería ver
las vistas, deben ser impresionantes-dijo Beth mientras se preparaba una
tostada con mantequilla.
-nada mujer, además, nosotros
también queremos visitarlo-dijo Louis levantándose para ayudar a Beth.
-¿habéis estado aquí alguna vez
antes?-pregunto Beth, curiosa.
-sí, pero nunca hemos ido a
verlo-contesto Liam-tú has sido la excusa perfecta para subir.
Beth sonrió y le dio un mordisco
a la tostada.
-no hacía falta que viniese yo
para subir al acantilado. Podíais ir vosotros solos.
-ya, pero cada vez que
preparábamos algo para subir, nos entraba la pereza-dijo Zayn. Liam y Louis
rieron.
-¡oh pereza! ¡Sal de estos
cuerpos con ganas de hacer expediciones a los acantilados!-dijo Beth
extendiendo las manos al cielo. Los chicos rieron.
-buenos días-interrumpió
Harry-vuestras risas me han despertado. Gracias.
-son las once y media. Deberías
estar despierto hace una hora-dijo Louis mientras le daba una palmadita en el
hombro.
-perdóname, ayer me quede hasta
tarde habl… no podía dormir.
De repente apareció Alice,
llevaba su pelo castaño revuelto y una camiseta larga azul marina que le llegaba
hasta las rodillas.
-tengo hambre.
-buenos idas a ti también,
pequeña-dijo Zayn, sacudiendo la cabeza.
Alice lo miro y sonrió. Se froto
sus ojos azules que todavía estaban un poco desorientados.
-bueno, yo me voy a duchar, que
soy la lenta de aquí-dijo Beth mientras dejaba el plato de la tostada en el
fregadero-¡estoy súper emocionada de que vayamos al acantilado!-salió corriendo
de la cocina con una sonrisa en la cara. Subió las escaleras bailando. De repente
se tropezó con Niall y a poco se cae al suelo.
-¡cuida! Tanta emoción no es
buena-le dijo agarrándola de los brazos y ayudándola a incorporarse.
-¿ya sabias que íbamos?-dijo
ella.
-por supuesto-los ojos de Niall
se iluminaron-fue mi idea.
Beth sonrió y se mordió el labio
inferior. A pesar de que muchas veces discutiera con Niall sobre cualquier tenería,
siempre era el que más le sorprendía, el que estaba siempre más atento.
-jope, pues muchas gracias Niall.
Tenía muchas ganas de ir.
Niall sonrió y le coloco un mechón
de pelo detrás de la oreja. Eso hizo que el roce de los dedos de Niall con la
piel de Beth, creara un escalofrío que hizo que su piel se erizara. Niall sonrió
y sus ojos azules miraron a la boca de Beth. Después de eso, sacudió la cabeza
y bajo por las escaleras. Beth sonrió y se mordió el labio lentamente. Después subió
las escaleras a ducharse.
Pasados una hora, Alice y beth
estaban preparadas para ir a pasar un día al acantilado.
Mientras bajaban las escaleras, Beth iba empujando a alice
y dando saltitos entre tanto escalon. Cuando bajaron al recibidor los chicos no
estaban.
-¿Dónde se han metido?-pregunto alice mientras miraba a
todos los lados.
De repente se oyo como un coche se ponia en marcha fuera.
-fuera-dijo Beth sonriendo mientras se dirigia a abrir la
puerta. Cuando salieron ahí estaban los cinco, preparados para irse.
-ojala te caigas con esas cuñas, elisabeth-dijo niall,
empujandola hacia un lado.
-ojala alguien se compadezca de tu retraso, nialler-le
contesto B eth, vacilando con la mirada y sonriendole de una forma traviesa. Niall
se rió y avanzo hacia la furgoneta. Era la típica furgoneta de la marca
volkswagen, roja con el techo blanco. Estaba un poco manchada por el barro y se
veia que estaba usada. Era de los padres de Louis, tenía años.
Todos montaron en la furgoneta y se fueron en camino al
acantilado. Iban haciendo el tonto y molestando a Louis todo lo que querían y
más. Todos eran felices. Beth tenía la impresión de que este verano iba a ser
muy diferente.



No hay comentarios:
Publicar un comentario