miércoles, 6 de febrero de 2013

CAPITULO 16


Cuando Louis aparco el coche después de treinta minutos de trayecto en un pequeño aparcamiento improvisado que había a los pies del acantilado, Beth salió la primera del coche. No podía creerse lo que veía. Cuando alguna vez Alice le enseñaba fotos de aquellos acantilados le parecían preciosos, pero tenerlos en frente, había que Beth se quedase mas maravillada todavía. Su pared era totalmente blanca de carbonato de calcio, debía medir unos cien metros. Su prados, totalmente verdes y con un faro blanco  al final del todo. Tenía pequeñas elevaciones de terreno y un castillo un poco mas adentrado en tierra. Tanta belleza no podía verse reflejada jamás en una fotografía.

-cierra la boca, que te van a entrar moscas-le dijo  Harry poniéndose a su altura.

Beth pestañeo y la cerro, haciendo una mueca. Harry sonrió.

-¿subimos?-dijo Liam mientras ayudaba a Louis a sacar las bolsas de comida del Volkswagen-esta Mary esperándonos arriba, en el banco que hay en la zona más alta.

Zayn le dio un codazo a Liam y se rio.

-eso, démonos prisa no vaya a ser que los conejos silvestres la secuestren o algo.

-calla imbécil-le contesto Liam, con la sonrisa tonta-que si Perrie estuviese ahí, tendrías la misma prisa.

Zayn sonrió y se mordió la lengua con los dientes. Los chicos se pusieron las mochilas en su espalda y comenzaron a subir una cuesta hechas con trozos de madera para simular escalones y hacer más fácil la subida. El caminito también estaba hecho con piedras blancas y prado verde alrededor. Conforme iban subiendo, hacia mas viento, pero las vistas cada vez impresionaban muchísimo más. Cuando llegaron a la mitad del camino, vieron un castillo antiguo de la edad media, a lo lejos, hecho con piedras de la época y bastante bien conservado.

-¿Qué castillo es ese?-pregunto Beth, deteniéndose para observarlo.

-es un castillo que fue muy famoso durante el reinado de enrique VIII-contesto Niall con voz de fatiga.

-¿y se puede visitar?-Beth le miro y se retiro el mechón que se le había caído del moño.

-si te apetece pagar diez libras si, si no, no-contesto Louis recolocándose la mochila.

Beth volvió a mirar hacia el castillo y se mordió las uñas. Empezó a imaginarse mil y una historias de princesas y romances que debieron esconderse tiempo atrás. Como le hubiese gustado conocer todas esas historias.

Continuaron subiendo, y después de diez minutos agotadores, llegaron a la cima. Beth sonrió. Hacia viento, y el día estaba un poco nublado, pero allí arriba tenía una sensación de libertad indescriptible. Se podía ver todo Whitetown desde ahí, e incluso la costa francesa.

-ni te lo imaginabas así ¿verdad?-le dijo Alice, agarrándola de la cintura.

Beth asintió, y se recoloco en su pecho.

De repente, Liam empezó a correr. Había visto a Mary. Todos miraron como Mary se levantaba del banco que estaba a cincuenta metros y comenzaba a correr también. Ambos corrían lo máximo que podían. Apenas fueron unos segundos de carrera, suficientes para que a ambos les pareciese una eternidad antes de poder encontrarse y fundirse en un abrazo apasionado.se cayeron al suelo, Mary estaba encima de Liam, y lo comenzó a besar. El pelo rizado de Mary se le caía hacia un lado, provocándole a Liam unas cosquillas en su cuello. Se besaban apasionadamente, como si no hubiese un mañana, hasta que Liam se separo de sus labios.

-solo han pasado unas horas y ya me echas de menos-le dijo, retirándole el pelo hacia un lado.

-horas de espera que han merecido la pena para esto-le dijo Mary, dándole un beso suave en los labios. Mary se levanto de encima de Liam y entrelazo su mano con la suya y anduvieron tranquilamente hacia donde estaba el resto.

-hola nenas-dijo Mary con una amplia sonrisa- ¿queréis que vayamos al faro y comemos  bajo su sombra?

Todos asintieron y se pusieron en marcha. Todos conversaban y hacían el tonto, tomándose alguna que otra foto haciendo el imbécil. Cuando después de cuarenta minutos andando, llegaron al faro, Beth no podía creerse lo que veía. Era blanco puro, tampoco era muy alto, pero suficiente para que los barcos lo viesen por las noches. Tenía forma cuadrada y tenía unas ventanitas de arco a cada lado del cuadrado. En la zona más alta del faro, donde estaba el foco de luz, tenía un ventanal inmensamente grande.

Mary se sentó en uno de los lados del faro que daba al océano. Todos la siguieron y pusieron un mantelito en el suelo y depositaron los bocatas en el suelo. Cada uno tenía dos bocatas de lo que quisiesen, a excepción de Niall, que tenía cinco.

-yo no sé como lo hace-comenzó a decir Alice- come un monto y luego esta delgado. Yo a Lo que me paso un poco ¡ya me he engordado!

-eso es porque mi metabolismo es perfecto-le contesto Niall, guiñándole un ojo. Alice le vacilo con la mirada y le lanzo el papel que protegía al primer bocata.  Todos se rieron. La comida estuvo bien: todos hablaban  y Louis contaba sus míticos chistes que Zayn siempre le estropeaba el final. Liam y Mary estaban acurrucados apoyados en la pared del faro. Harry y Alice estaba también apoyados en la pared del faro mientras los otros cuatro estaban tumbados en la hierba. Al cabo de diez minutos, Zayn, Louis, Liam y Mary se habían quedado dormidos. A Alice le sonó el teléfono. Los que quedaban despiertos le obligaron a que lo apagara y Alice se levanto y avanzo unos metros para poder hablar.

-¿sí?-dijo, con voz aguda.

-hola cielo, soy mama-la voz dulce de su madre hizo que Alice sonreía-llamaba para preguntar qué tal os lo estabais pasando.

-muy bien, las vistas son increíbles. Deberías traer a los padres de Beth aquí algún día-le contesto, emocionada. Noto como su madre se reía al otro lado del teléfono.

-está bien, lo haré. ¿Necesitáis algo? ¿Sobre qué hora volveréis?

-no mama, no necesitamos nada-resoplo Alice- y volveremos sobre las seis y media. Justo para cenar.

-está bien cielo, hablamos luego. Te quiero-le dijo su madre, lentamente.

-y yo mama-sonrió Alice-adiós.

Colgó el teléfono y se quedo mirando la pantalla unos segundos. Cuando se dio la vuelta vio a Harry detrás suyo, sonriendo y con las manos en los bolsillos.

-¿tu madre?

-sí, que cómo estábamos y eso-dijo Alice, mordiéndose el pelo.

-haberle dicho que Niall se había caído o algo.

Alice no pudo evitar reír.

-sí, o que había venido una vaca volando y nos había llevado a vacalandia.

Harry rio, humedeciéndose los labios superiores.

-¿te apetece dar un paseo?-le dijo Harry, acercándose hacia ella. Alice se empezó a poner nerviosa y se ruborizo.

-s...si.

Harry comenzó a andar, y Alice se puso a su lado. A mitad de camino, Harry le agarro de la mano. Alice se sobresalto y Harry se asusto.

-lo siento, no pretendía…-comenzó a disculparse Harry.

-no, no te disculpes, solo es que… es raro-Alice se estaba poniendo nerviosa.

-¿raro? ¿Por qué?-Harry la miro a los ojos, y eso hizo que a Alice  le recorriese un escalofrío por todo el cuerpo.

-no se… es que…. Que un chico como tu agarre de la mano a una chica como yo…

-¿un chico como yo?-Harry sonrió de medio lado. Sus hoyuelos aparecieron de repente-ni que fueras fea.

Alice agacho la mirada y sus ojos azules se oscurecieron.

-hombre… pues un poco…

Harry abrió la boca para decir algo, pero le agarro de la barbilla, para que la pudiese mirar a los ojos.

-no sé quién te ha metido esa idea en la cabeza, pero ya puedes ir quitándotela.

-es lo que yo pienso.

-pues estas muy equivocada.

-no, no lo estoy.

Harry entrelazó sus manos con las de Alice. La miro son sus penetrantes ojos azules.

-Alice Horan, eres preciosa, tanto por fuera como por dentro. Por eso me gustas tanto.

Alice abrió los ojos y su boca. ‘oh Dios mío’.

-Harry, no hace falta que me mientas para hacerme sentir mejor. Yo sé como soy y ya está y…-no pudo acabar la frase. Harry le había agarrado de la cintura y la había acercado hasta el, uniendo los labios con los suyos. Al principio, los labios de Alice estaban un poco tensos, ya que no se lo esperaba para anda, pero luego se relajaron. Los labios de Harry eran muy suaves, y transmitían mucho calor. Alice le abrazo por la cintura. Harry no pudo evitar reírse y continúo besándola. Sus lenguas jugueteaban a la par, como si fueran uno. Harry apretó a Alice más hacia él. Alice se sentía segura en sus labios, y por cada beso que le daba, sentía que quería más y más. De repente, Harry se separo lentamente de Alice, sonriendo. Alice no pudo evitar soltar un ‘humm’ de lo bien que estaba. Harry le retiro el pelo de la cara. Alice abrió los ojos y sonrío, ruborizada a más no poder.

-no quiero que vuelvas a decir que no eres preciosa.

-n…no-Alice estaba que no sabía que decir. Harry lo noto y la abrazo besándola en la frente.

-¿Qué va a pasar ahora?-dijo Alice, apoyada en sus musculosos pectorales.

Harry suspiro, y Alice noto como su pecho ascendía y descendía lentamente.

-no lo sé-dijo, abrazando mas fuerte a Alice-pasara, lo que tenga que pasar.

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