Cuando Louis aparco el coche después
de treinta minutos de trayecto en un pequeño aparcamiento improvisado que había
a los pies del acantilado, Beth salió la primera del coche. No podía creerse lo
que veía. Cuando alguna vez Alice le enseñaba fotos de aquellos acantilados le
parecían preciosos, pero tenerlos en frente, había que Beth se quedase mas
maravillada todavía. Su pared era totalmente blanca de carbonato de calcio,
debía medir unos cien metros. Su prados, totalmente verdes y con un faro blanco al final del todo. Tenía pequeñas elevaciones
de terreno y un castillo un poco mas adentrado en tierra. Tanta belleza no
podía verse reflejada jamás en una fotografía.
-cierra la boca, que te van a
entrar moscas-le dijo Harry poniéndose a
su altura.
Beth pestañeo y la cerro,
haciendo una mueca. Harry sonrió.
-¿subimos?-dijo Liam mientras
ayudaba a Louis a sacar las bolsas de comida del Volkswagen-esta Mary esperándonos
arriba, en el banco que hay en la zona más alta.
Zayn le dio un codazo a Liam y se
rio.
-eso, démonos prisa no vaya a ser
que los conejos silvestres la secuestren o algo.
-calla imbécil-le contesto Liam,
con la sonrisa tonta-que si Perrie estuviese ahí, tendrías la misma prisa.
Zayn sonrió y se mordió la lengua
con los dientes. Los chicos se pusieron las mochilas en su espalda y comenzaron
a subir una cuesta hechas con trozos de madera para simular escalones y hacer más
fácil la subida. El caminito también estaba hecho con piedras blancas y prado
verde alrededor. Conforme iban subiendo, hacia mas viento, pero las vistas cada
vez impresionaban muchísimo más. Cuando llegaron a la mitad del camino, vieron
un castillo antiguo de la edad media, a lo lejos, hecho con piedras de la época
y bastante bien conservado.
-¿Qué castillo es ese?-pregunto
Beth, deteniéndose para observarlo.
-es un castillo que fue muy
famoso durante el reinado de enrique VIII-contesto Niall con voz de fatiga.
-¿y se puede visitar?-Beth le
miro y se retiro el mechón que se le había caído del moño.
-si te apetece pagar diez libras
si, si no, no-contesto Louis recolocándose la mochila.
Beth volvió a mirar hacia el
castillo y se mordió las uñas. Empezó a imaginarse mil y una historias de
princesas y romances que debieron esconderse tiempo atrás. Como le hubiese
gustado conocer todas esas historias.
Continuaron subiendo, y después de
diez minutos agotadores, llegaron a la cima. Beth sonrió. Hacia viento, y el día
estaba un poco nublado, pero allí arriba tenía una sensación de libertad
indescriptible. Se podía ver todo Whitetown desde ahí, e incluso la costa
francesa.
-ni te lo imaginabas así
¿verdad?-le dijo Alice, agarrándola de la cintura.
Beth asintió, y se recoloco en su
pecho.
De repente, Liam empezó a correr.
Había visto a Mary. Todos miraron como Mary se levantaba del banco que estaba a
cincuenta metros y comenzaba a correr también. Ambos corrían lo máximo que podían.
Apenas fueron unos segundos de carrera, suficientes para que a ambos les
pareciese una eternidad antes de poder encontrarse y fundirse en un abrazo apasionado.se
cayeron al suelo, Mary estaba encima de Liam, y lo comenzó a besar. El pelo
rizado de Mary se le caía hacia un lado, provocándole a Liam unas cosquillas en
su cuello. Se besaban apasionadamente, como si no hubiese un mañana, hasta que Liam
se separo de sus labios.
-solo han pasado unas horas y ya
me echas de menos-le dijo, retirándole el pelo hacia un lado.
-horas de espera que han merecido
la pena para esto-le dijo Mary, dándole un beso suave en los labios. Mary se
levanto de encima de Liam y entrelazo su mano con la suya y anduvieron tranquilamente
hacia donde estaba el resto.
-hola nenas-dijo Mary con una
amplia sonrisa- ¿queréis que vayamos al faro y comemos bajo su sombra?
Todos asintieron y se pusieron en
marcha. Todos conversaban y hacían el tonto, tomándose alguna que otra foto
haciendo el imbécil. Cuando después de cuarenta minutos andando, llegaron al
faro, Beth no podía creerse lo que veía. Era blanco puro, tampoco era muy alto,
pero suficiente para que los barcos lo viesen por las noches. Tenía forma
cuadrada y tenía unas ventanitas de arco a cada lado del cuadrado. En la zona más
alta del faro, donde estaba el foco de luz, tenía un ventanal inmensamente
grande.
Mary se sentó en uno de los lados
del faro que daba al océano. Todos la siguieron y pusieron un mantelito en el
suelo y depositaron los bocatas en el suelo. Cada uno tenía dos bocatas de lo
que quisiesen, a excepción de Niall, que tenía cinco.
-yo no sé como lo hace-comenzó a
decir Alice- come un monto y luego esta delgado. Yo a Lo que me paso un poco ¡ya
me he engordado!
-eso es porque mi metabolismo es
perfecto-le contesto Niall, guiñándole un ojo. Alice le vacilo con la mirada y
le lanzo el papel que protegía al primer bocata. Todos se rieron. La comida estuvo bien: todos
hablaban y Louis contaba sus míticos
chistes que Zayn siempre le estropeaba el final. Liam y Mary estaban
acurrucados apoyados en la pared del faro. Harry y Alice estaba también apoyados
en la pared del faro mientras los otros cuatro estaban tumbados en la hierba. Al
cabo de diez minutos, Zayn, Louis, Liam y Mary se habían quedado dormidos. A Alice
le sonó el teléfono. Los que quedaban despiertos le obligaron a que lo apagara
y Alice se levanto y avanzo unos metros para poder hablar.
-¿sí?-dijo, con voz aguda.
-hola cielo, soy mama-la voz
dulce de su madre hizo que Alice sonreía-llamaba para preguntar qué tal os lo
estabais pasando.
-muy bien, las vistas son increíbles.
Deberías traer a los padres de Beth aquí algún día-le contesto, emocionada. Noto
como su madre se reía al otro lado del teléfono.
-está bien, lo haré. ¿Necesitáis
algo? ¿Sobre qué hora volveréis?
-no mama, no necesitamos
nada-resoplo Alice- y volveremos sobre las seis y media. Justo para cenar.
-está bien cielo, hablamos luego.
Te quiero-le dijo su madre, lentamente.
-y yo mama-sonrió Alice-adiós.
Colgó el teléfono y se quedo
mirando la pantalla unos segundos. Cuando se dio la vuelta vio a Harry detrás suyo,
sonriendo y con las manos en los bolsillos.
-¿tu madre?
-sí, que cómo estábamos y
eso-dijo Alice, mordiéndose el pelo.
-haberle dicho que Niall se había
caído o algo.
Alice no pudo evitar reír.
-sí, o que había venido una vaca
volando y nos había llevado a vacalandia.
Harry rio, humedeciéndose los
labios superiores.
-¿te apetece dar un paseo?-le
dijo Harry, acercándose hacia ella. Alice se empezó a poner nerviosa y se
ruborizo.
-s...si.
Harry comenzó a andar, y Alice se
puso a su lado. A mitad de camino, Harry le agarro de la mano. Alice se
sobresalto y Harry se asusto.
-lo siento, no pretendía…-comenzó
a disculparse Harry.
-no, no te disculpes, solo es que…
es raro-Alice se estaba poniendo nerviosa.
-¿raro? ¿Por qué?-Harry la miro a
los ojos, y eso hizo que a Alice le
recorriese un escalofrío por todo el cuerpo.
-no se… es que…. Que un chico
como tu agarre de la mano a una chica como yo…
-¿un chico como yo?-Harry sonrió
de medio lado. Sus hoyuelos aparecieron de repente-ni que fueras fea.
Alice agacho la mirada y sus ojos
azules se oscurecieron.
-hombre… pues un poco…
Harry abrió la boca para decir
algo, pero le agarro de la barbilla, para que la pudiese mirar a los ojos.
-no sé quién te ha metido esa
idea en la cabeza, pero ya puedes ir quitándotela.
-es lo que yo pienso.
-pues estas muy equivocada.
-no, no lo estoy.
Harry entrelazó sus manos con las
de Alice. La miro son sus penetrantes ojos azules.
-Alice Horan, eres preciosa,
tanto por fuera como por dentro. Por eso me gustas tanto.
Alice abrió los ojos y su boca. ‘oh
Dios mío’.
-Harry, no hace falta que me
mientas para hacerme sentir mejor. Yo sé como soy y ya está y…-no pudo acabar
la frase. Harry le había agarrado de la cintura y la había acercado hasta el,
uniendo los labios con los suyos. Al principio, los labios de Alice estaban un
poco tensos, ya que no se lo esperaba para anda, pero luego se relajaron. Los labios
de Harry eran muy suaves, y transmitían mucho calor. Alice le abrazo por la
cintura. Harry no pudo evitar reírse y continúo besándola. Sus lenguas jugueteaban
a la par, como si fueran uno. Harry apretó a Alice más hacia él. Alice se sentía
segura en sus labios, y por cada beso que le daba, sentía que quería más y más.
De repente, Harry se separo lentamente de Alice, sonriendo. Alice no pudo
evitar soltar un ‘humm’ de lo bien que estaba. Harry le retiro el pelo de la
cara. Alice abrió los ojos y sonrío, ruborizada a más no poder.
-no quiero que vuelvas a decir
que no eres preciosa.
-n…no-Alice estaba que no sabía
que decir. Harry lo noto y la abrazo besándola en la frente.
-¿Qué va a pasar ahora?-dijo Alice,
apoyada en sus musculosos pectorales.
Harry suspiro, y Alice noto como
su pecho ascendía y descendía lentamente.
-no lo sé-dijo, abrazando mas
fuerte a Alice-pasara, lo que tenga que pasar.
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