El camino al hospital se hizo largo, por lo menos para Beth.
Tenía unas ganas horribles de ver a su hermano, le daba igual en qué estado encontrárselo,
el caso era saber que seguía vivo. Tenía miedo de que cuando llegaran, le
dijeran que no iba a despertar. Prefería no pensar en eso.
Niall abrazaba a Beth mientras le rozaba el hombro con el
dedo pulgar suavemente, como si estuviera tocando un castillo de cartas de
baraja. Beth tenía su cabeza apoyada en el hombro de Niall, con los ojos
entrecerrados.
-hoy, cuando me iba a duchar-empezó a decir Louis. Quería romper
el ambiente con algo divertido-al principio no me salía agua. Y a los diez
minutos, me ha empezado a salir agua verde. Había algas coladas en la tubería.
Beth levanto la mirada mirando a Louis. Soltó un suspiro y
se rió. Louis sonrió. El resto también lo hizo.
-ya decía yo que olías raro cuando has venido a desayunar-le
dijo Zayn haciendo ver que olía algo raro.
-no inventes-Louis empujo a Zayn-adoras mi colonia y lo
sabes. Eau de algas marinas.
Gracias a esta broma de Louis, el camino transcurrió más
tranquilo. Cuando consiguieron llegar (consiguieron, porque Louis se perdió y
se equivoco de caminos unas dos veces) aparcaron al lado de la zona de
urgencias.
-deberíamos quedarnos todos aquí y que alguien la acompañe
dentro-dijo Mary. Así Beth iría más tranquila, no se agobiaría tanto.
-iré yo-dijeron Harry y Niall a la vez. Ambos se miraron.
-tranquilo Niall, no voy a hacer nada malo con tu chica-Harry
empezó a salir de la furgoneta-si conseguí tranquilizarla en lo de la montaña
rusa, en esto también podré.
Niall le miro incómodo. Después miro a Alice y esta le devolvió
la mirada.
-solo quiero ver a mi hermano-dijo Beth, quién se encontraba
afuera del vehículo con los brazo cruzados y con una expresión seria-quién me
acompañe es secundario.
Ante esta respuesta tajante de Beth, Niall asintió y Harry cerró
la puerta, despidiéndoles con una media sonrisa. Guió a Beth por la cintura
hasta llegar a la entrada del hospital. Beth se detuvo en seco. Harry casi se
tropieza con sus converse blancas.
-gracias-Beth volteó la cabeza hasta encontrarse con los
ojos verdes de Harry. Hizo una pausa-por acompañarme.
Harry sonrió y asintió. Después de eso, entraron en el
hospital. Se dirigieron a la recepción, donde una enfermera algo rellena, llena
de maquillaje hasta en la pupila, con unos labios rojos mal pintados, con una
sonrisa inmensa a pesar de tener unas ojeras de no haber dormido nada.
-Max… Max McGregor por favor-dijo Beth con un hilo de voz. La
señora la miro sonriente y clavo sus ojos azulones en el ordenador. Sus dedos
gruesos comenzaron a teclear rápidamente el nombre, y, apenas cinco segundos después,
volvió a mirarles.
-está en la UCI. Planta menos uno. Habitación quince. Si se
dan prisa creo que aun está abierto el plazo de visitas para…-la señora no pudo
acabar la frase, pues Harry y Beth ya estaban en camino. Cogieron el ascensor y
bajaron a la planta menos uno. Miraron a la derecha del pasillo, donde pudieron
ver a los padres de Beth sentados en unas sillas grisáceas como improvisación a
una sala de espera.
-¡mama, papa!-exclamo Beth, andando ligeramente, casi
corriendo. Sus padres voltearon la cabeza y la vieron, y levantándose de las sillas
que chirriaron de una manera escandalosa, y la abrazaron.
-ahora no puedes entrar cielo-jane cogió a su hija por la mandíbula.
Podía ver como contenía las lágrimas en sus ojos- acaban de cerrar las visitas
ahora mismo, pero puedes verle por esa ventana de ahí. Hola Harry.
-hola señora McGregor-saludo educadamente Harry con una
sonrisa de tranquilidad. Jane le sonrió
y volvió a mirar a su hija.
-acércate a la ventana y lo verás.
Beth suspiró y así lo hizo. Se acerco a la ventana
lentamente pero se detuvo. Giro la cabeza y miro a Harry. La estaba mirando
preocupado. Lo podía ver en sus ojos.
-acércate conmigo, Harry- le suplicó Beth. Harry meneó la
cabeza y así lo hizo, agarrándola por los hombros. Ambos se acercaron a la
ventana que les separaba de Max. Ahí estaba, tumbado en aquella cama, con un montón
de tubos y máquinas pitando constantes a su alrededor. Toda la habitación era
blanca, las sábanas, las paredes, todo. Beth miro a su hermano. Estaba con los
ojos cerrados y con una fina línea dibujada en sus labios. Le entraban ganas de
atravesar el cristal y abrazarle. Beth volvió a recordar la imagen de su
hermano tirado en el suelo, inconsciente. Como Niall corrió hacia ella para
consolarla, como estuvo dos días sin ver a nadie. Una gotita de agua recorrió su
mejilla, bajando lentamente hasta caer a las manos de Harry. Este se dio cuenta
la abrazo, besándola en la mejilla. ‘se pondrá bien. Max es fuerte, y lo sabes’
Harry le susurro eso en el oído, tranquilizando a Beth. Volvió a mirar a su
hermano y cerró fuertemente los ojos, manteniendo firme el recuerdo de su
hermano abrazándola en el baño. ‘te quiero Max’ dijo para sí. Beth se dio la
vuelta y abrazó a Harry. Este le rodeo con sus músculos y la besó en el pelo. Beth
notaba los rizos del pelo de Harry en su frente y su olor a colonia. Harry tenía
algo que cuando la abrazaba se sentía muy segura. Como el día en la montaña rusa. Se separó de el y
se dirigió a sus padres, secándose las lágrimas.
-cualquier variación que tenga, tanto mala como buena,
avisadme. -Beth les hablo firme a sus padres-por favor.
Jane y Robert abrazaron a su hija a la vez.
-y tu disfruta del verano lo mejor que puedas- Robert le
agarro de las manos-piensa que él aquí está bien cuidado.
-todo irá bien, pequeña-le dijo jane a su hija. Beth asintió
y los abrazo un momento más. Después se fue con Harry hacia el ascensor. Cuando
entraron y se cerraron las puertas, ambos se miraron. Harry pudo ver en la
expresión de Beth lo mal que estaba. La trajo hacia él.
-se que no es agradable verlo así-comenzó a decirle-pero
piensa que está bien aquí.
Beth se separó ligeramente de él y lo miro. El estaba
intentando sonreír, para que Beth se relajara.
-no quiero decirte lo típico que se dice en estos casos-Harry
le rozo el pelo-que se pondrá bien, bla, bla. Pero tenemos que confiar.
Beth consiguió sonreír por primera vez de verdad desde que había
entrado en el hospital. Salieron del hospital lentamente, llegando hacia la
furgoneta de Louis. Se podía ver a todos cotilleando por las ventanas esperando
a que Harry y Beth llegasen. Cuando llegaron, Harry abrió la puerta, dejando
pasar a Beth primero.
-¿co…cómo está?-pregunto con un hilo de voz Mary. Beth alzo
la vista para mirar a todos. La miraban fijamente, esperando una respuesta, una
confirmación de algo. Beth no sabía como describir el estado de su hermano.
-esta.-decidió que esa sería una respuesta bastante
acertada. Se sentó en su sitio y se acercó a Niall, cuando llegaran a Whitehouse
quería estar sola con él. Irse a algún lugar donde pudiesen estar solos para
hablar. Para desahogarse. Para llorarle. Para que él la abrazara y para que la
besase. Para que Beth pudiese sentirse algo mejor. Y eso solo podía hacerlo
Niall.

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