lunes, 1 de abril de 2013

CAPITULO 27


 
El camino al hospital se hizo largo, por lo menos para Beth. Tenía unas ganas horribles de ver a su hermano, le daba igual en qué estado encontrárselo, el caso era saber que seguía vivo. Tenía miedo de que cuando llegaran, le dijeran que no iba a despertar. Prefería no pensar en eso.

Niall abrazaba a Beth mientras le rozaba el hombro con el dedo pulgar suavemente, como si estuviera tocando un castillo de cartas de baraja. Beth tenía su cabeza apoyada en el hombro de Niall, con los ojos entrecerrados.

-hoy, cuando me iba a duchar-empezó a decir Louis. Quería romper el ambiente con algo divertido-al principio no me salía agua. Y a los diez minutos, me ha empezado a salir agua verde. Había algas coladas en la tubería.

Beth levanto la mirada mirando a Louis. Soltó un suspiro y se rió. Louis sonrió. El resto también lo hizo.

-ya decía yo que olías raro cuando has venido a desayunar-le dijo Zayn haciendo ver que olía algo raro.

-no inventes-Louis empujo a Zayn-adoras mi colonia y lo sabes. Eau de algas marinas.

Gracias a esta broma de Louis, el camino transcurrió más tranquilo. Cuando consiguieron llegar (consiguieron, porque Louis se perdió y se equivoco de caminos unas dos veces) aparcaron al lado de la zona de urgencias.

-deberíamos quedarnos todos aquí y que alguien la acompañe dentro-dijo Mary. Así Beth iría más tranquila, no se agobiaría tanto.

-iré yo-dijeron Harry y Niall a la vez. Ambos se miraron.

-tranquilo Niall, no voy a hacer nada malo con tu chica-Harry empezó a salir de la furgoneta-si conseguí tranquilizarla en lo de la montaña rusa, en esto también podré.

Niall le miro incómodo. Después miro a Alice y esta le devolvió la mirada.

-solo quiero ver a mi hermano-dijo Beth, quién se encontraba afuera del vehículo con los brazo cruzados y con una expresión seria-quién me acompañe es secundario.

Ante esta respuesta tajante de Beth, Niall asintió y Harry cerró la puerta, despidiéndoles con una media sonrisa. Guió a Beth por la cintura hasta llegar a la entrada del hospital. Beth se detuvo en seco. Harry casi se tropieza con sus converse blancas.

-gracias-Beth volteó la cabeza hasta encontrarse con los ojos verdes de Harry. Hizo una pausa-por acompañarme.

Harry sonrió y asintió. Después de eso, entraron en el hospital. Se dirigieron a la recepción, donde una enfermera algo rellena, llena de maquillaje hasta en la pupila, con unos labios rojos mal pintados, con una sonrisa inmensa a pesar de tener unas ojeras de no haber dormido nada.

-Max… Max McGregor por favor-dijo Beth con un hilo de voz. La señora la miro sonriente y clavo sus ojos azulones en el ordenador. Sus dedos gruesos comenzaron a teclear rápidamente el nombre, y, apenas cinco segundos después, volvió a mirarles.

-está en la UCI. Planta menos uno. Habitación quince. Si se dan prisa creo que aun está abierto el plazo de visitas para…-la señora no pudo acabar la frase, pues Harry y Beth ya estaban en camino. Cogieron el ascensor y bajaron a la planta menos uno. Miraron a la derecha del pasillo, donde pudieron ver a los padres de Beth sentados en unas sillas grisáceas como improvisación a una sala de espera.

-¡mama, papa!-exclamo Beth, andando ligeramente, casi corriendo. Sus padres voltearon la cabeza y la vieron, y levantándose de las sillas que chirriaron de una manera escandalosa, y la abrazaron.

-ahora no puedes entrar cielo-jane cogió a su hija por la mandíbula. Podía ver como contenía las lágrimas en sus ojos- acaban de cerrar las visitas ahora mismo, pero puedes verle por esa ventana de ahí. Hola Harry.

-hola señora McGregor-saludo educadamente Harry con una sonrisa de tranquilidad.  Jane le sonrió y volvió a mirar a su hija.

-acércate a la ventana y lo verás.

Beth suspiró y así lo hizo. Se acerco a la ventana lentamente pero se detuvo. Giro la cabeza y miro a Harry. La estaba mirando preocupado. Lo podía ver en sus ojos.

-acércate conmigo, Harry- le suplicó Beth. Harry meneó la cabeza y así lo hizo, agarrándola por los hombros. Ambos se acercaron a la ventana que les separaba de Max. Ahí estaba, tumbado en aquella cama, con un montón de tubos y máquinas pitando constantes a su alrededor. Toda la habitación era blanca, las sábanas, las paredes, todo. Beth miro a su hermano. Estaba con los ojos cerrados y con una fina línea dibujada en sus labios. Le entraban ganas de atravesar el cristal y abrazarle. Beth volvió a recordar la imagen de su hermano tirado en el suelo, inconsciente. Como Niall corrió hacia ella para consolarla, como estuvo dos días sin ver a nadie. Una gotita de agua recorrió su mejilla, bajando lentamente hasta caer a las manos de Harry. Este se dio cuenta la abrazo, besándola en la mejilla. ‘se pondrá bien. Max es fuerte, y lo sabes’ Harry le susurro eso en el oído, tranquilizando a Beth. Volvió a mirar a su hermano y cerró fuertemente los ojos, manteniendo firme el recuerdo de su hermano abrazándola en el baño. ‘te quiero Max’ dijo para sí. Beth se dio la vuelta y abrazó a Harry. Este le rodeo con sus músculos y la besó en el pelo. Beth notaba los rizos del pelo de Harry en su frente y su olor a colonia. Harry tenía algo que cuando la abrazaba se sentía muy segura. Como  el día en la montaña rusa. Se separó de el y se dirigió a sus padres, secándose las lágrimas.

-cualquier variación que tenga, tanto mala como buena, avisadme. -Beth les hablo firme a sus padres-por favor.

Jane y Robert abrazaron a su hija a la vez.

-y tu disfruta del verano lo mejor que puedas- Robert le agarro de las manos-piensa que él aquí está bien cuidado.

-todo irá bien, pequeña-le dijo jane a su hija. Beth asintió y los abrazo un momento más. Después se fue con Harry hacia el ascensor. Cuando entraron y se cerraron las puertas, ambos se miraron. Harry pudo ver en la expresión de Beth lo mal que estaba. La trajo hacia él.

-se que no es agradable verlo así-comenzó a decirle-pero piensa que está bien aquí.

Beth se separó ligeramente de él y lo miro. El estaba intentando sonreír, para que Beth se relajara.

-no quiero decirte lo típico que se dice en estos casos-Harry le rozo el pelo-que se pondrá bien, bla, bla. Pero tenemos que confiar.

Beth consiguió sonreír por primera vez de verdad desde que había entrado en el hospital. Salieron del hospital lentamente, llegando hacia la furgoneta de Louis. Se podía ver a todos cotilleando por las ventanas esperando a que Harry y Beth llegasen. Cuando llegaron, Harry abrió la puerta, dejando pasar a Beth primero.

-¿co…cómo está?-pregunto con un hilo de voz Mary. Beth alzo la vista para mirar a todos. La miraban fijamente, esperando una respuesta, una confirmación de algo. Beth no sabía como describir el estado de su hermano.

-esta.-decidió que esa sería una respuesta bastante acertada. Se sentó en su sitio y se acercó a Niall, cuando llegaran a Whitehouse quería estar sola con él. Irse a algún lugar donde pudiesen estar solos para hablar. Para desahogarse. Para llorarle. Para que él la abrazara y para que la besase. Para que Beth pudiese sentirse algo mejor. Y eso solo podía hacerlo Niall.

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