viernes, 10 de mayo de 2013

CAPITULO 32


 
Niall no se había sentido jamás tan incómodo como esa semana. Ver aquella situación entre Amanda y Beth, como Amanda no paraba de mirarle y Beth no paraba de mirarla a ella. Pero sin embargo, cuando estaban junto Beth estaba normal. Estaban ya casi acabando el decorado, les quedaba hacer unas pruebas de sonido y las iban a hacer Harry, Louis y Liam, y Zayn aprovecho para salir a fumar. Niall decidió acompañarle.

-hasta un abuelo que estaba a mi lado ha notado tensión en el ambiente.-le dijo Zayn mientras se encendía el cigarro.

-¿y qué quieres que haga yo? No es mi culpa que Matt la haya traído.

-quizá deberías hablar con Amanda. Dejarle tú mismo las cosas claras.-le aconsejó Zayn entre calada. Vio una pelota de fútbol en el suelo. La acogió entre sus pies.

-si ya sabe que estoy con Beth, no sé por qué tengo que repetírselo.-le contestó Niall robándole el cigarro a Zayn y cogiendo una calada.-esto da asco.

-a mí me relaja.-le dijo Zayn quitándole el cigarro de entre los dedos.- pero si Amanda oye decir de tus labios que no quieres nada con ella, igual la cosa cambia.

Niall le miró. Los rasgos de occidente de Zayn se le marcaban mientras la luz le iluminaba. Siempre había envidiado lo guapo que era su amigo. Y además era muy buen amigo. Se dispuso a darse la vuelta para ir a buscar a Amanda y decírselo, pero ella se había adelantado.

-Niall.-dijo ella, con acento francés.

-ho…hola.

-yo quiero hablar contigo.-le dijo ella, seria. Niall asintió y miro a su amigo. Este asintió y se llevó a Amanda a dar una vuelta, para hablar y para que Beth no los viese y no le diese un ataque de histeria luego.

Caminaron en silencio durante unos minutos, apartándose de la multitud. De repente Amanda se detuvo. Niall se paró en frente de ella y la miró a los ojos.

-volví aquí para poder estar contigo, no para sufrir así.  

Niall sintió como la respiración se le entrecortaba. La miraba atentamente. Ella miraba al suelo.

-estuve medio año enviándote cartas y no contestabas. Solo contestaste una vez pidiéndome por favor que dejara de enviarte cartas que ya habías encontrado a alguien. Ahora no pretendas que todo vuelva a ser como antes, yo también tengo derecho a ser feliz.

-¿y con ella eres feliz?-quiso saber ella. Niall no sabía que decir.-con Beth, no estás tan bien como cuando estabas conmigo.

Los ojos de Niall se oscurecieron. ¿Por qué no había sabido contestar a la pregunta de Amanda? Él era feliz con Beth, pero hablar después de tanto tiempo con Amanda a la cara, le desordenaba todos los nortes.

-quizá lo mejor sería que te fueras de aquí.-dijo Niall, sin querer mirarla a los ojos.

-voy a quedarme aquí hasta que se acabe agosto. Pero no te preocupes, procuraré no molestar a Beth y a ti.

-no molestas Amanda, simplemente entiende que las cosas han cambiado y que tú y yo ya no estaremos juntos nunca más.

-eso sólo el tiempo lo dirá.- le contestó Amanda mientras le daba un beso dulce en la mejilla a Niall. Un escalofrío le recorrió el cuerpo. Se dio la vuelta para ver por donde se había ido, pero se había esfumado, como si hubiese pasado el demonio a su lado.

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Beth no paraba de observar alrededor donde cojones se había metido Niall. Y donde coño se había metido la guarra esa. De repente la vio entrar, tan sonriente. Se tranquilizó, por lo menos no entraba con Niall. Pero donde coño estaba Niall.

-¿lo has visto?-dijo Beth mirando a Alice, quién estaba colocando luces por la pared.- a Niall.

-no. Lo último que se es que estaba haciendo la prueba de sonido con los otros cuatro. Quizá Harry sepa algo.-colocó la última tira de luces en la pared.-pero relájate, Niall no es de los que pone lo cuernos. Deja de controlarlo tanto o se agobiará.

Iba a contestarle, cuando de repente apareció por la puerta del pabellón. Llevaba la cara pálida e iba un poco desorientado. Se acercó a él y lo beso por detrás en el cuello.

-¿Qué tal vas?-le dijo, agarrándole de la cintura. Niall se giró y le sonrió.

-bien, había salido a acompañar a Zayn a fumar ¿y tú?

-oh pues, hemos estado poniendo lucecitas alrededor de toda la pared. ¿Te gusta?-Beth le miró con ojos de niña buena y Niall sonrió dulcemente y la agarró de las manos, entrelazándolas.

-me gustas más tu pero… sí.

Beth le empujó delicadamente con las manos mientras sonreía. Miró de reojo y pudo ver como Amanda les observaba.

-¿Qué te parece si eta noche vamos a cenar a la playa, los dos solos?-le propuso Niall mientras le acercaba con sus dedos hacia él.

-el caso no es a dónde vaya a cenar esta noche, el caso es con quién vaya a cenar. Mientras esté contigo, hasta un centro de reciclaje me parecería romántico.

Niall al oír esas palabras no aguantó más y la besó. Al separarse de ella, Amanda los estaba mirando, y no con muy buena cara precisamente.

-vámonos de aquí, que si no me interrumpen.-dijo Niall agarrando del brazo a Beth para sacarla fuera.

-y sigo pensando que lo mejor será cuando Beth y Amanda se encuentren.-dijo Harry, mientras estaba con Liam, Louis y Zayn observándoles.

-si se encuentran, yo opino que ganaría Beth. Tiene más narices de decir las cosas a la cara.-objetó Louis.

-sí, Amanda es francesa, más dulce, más recta.-dijo Harry riéndose.

-si se encuentran, recemos para que no pase nada chicos-dijo Liam- el que acabaría mal seria Niall al final.

-Niall tiene miedo de que se encuentren. Sigue sin creerse que Amanda esté de vuelta-dijo Zayn, mientras colocaba los cables en su sitio.

-cierto, deberían encontrarse pero hablar de forma amable y educada-dijo Louis, mirando de reojo a Eleanor mientras colocaba un montón de servilletas en una mesa.

-eso sería imposible, Louis-dijo Harry volviéndose a reír.

-¿y qué hacemos entonces?-preguntó Liam, preocupado de verdad por su amigo.

-nada. Esperar a ver como avanza esto.- dijo Zayn mirándole- y si no se arregla, ya intervendremos nosotros.

viernes, 26 de abril de 2013

CAPITULO 31


 
Beth se había quedado dormida en el regazo de Niall mientras él le había acariciado la cabeza delicadamente hasta quedarse dormido el también. Eran las nueve de la mañana, y los rayos de luz empezaban a entrar de una manera molesta por la ventana. Había llovido toda la noche y como consecuencia ahora salía un sol radiante. Niall se despertó el primero. Entreabrió los ojos y vio a Beth a su lado. Sonrió al verla. Pensó en todo lo que ocurrió la noche pasada, pero estaba decidido a dejarle las cosas claras a Amanda, pues solo quería estar con Beth. De repente Beth hizo un ruido y abrió los ojos.
-hola.-dijo, mirando hacia la ventana.

-hola pequeña.-le contesto Niall, rozándole el pelo-¿Cómo has dormido?

-bien.-dijo ella, girándose para mirarlo con esa cara de recién levantado que tanto le gustaba a Beth-he soñado que venía una chica y que me intentaba quitar a mi novio. Pero no podía, pues la tiré al lago.

Niall soltó una carcajada.

-no era necesario usar la violencia. Estoy seguro que el chico tenía claro con quién quedarse.

Beth le sonrió y se levanto de encima de Niall. Se dirigió al espejo y se observo. Todo el maquillaje corrido, el pelo revuelto y la camiseta arrugada. Muy guapa, oye.

-hoy tenemos que ir al pabellón del pueblo, para empezar a preparar lo que es el decorado de las fiestas. Queda una semana para que empiecen.-dijo Niall, mientras se quitaba la camiseta. Beth lo vio a través del espejo y no pudo evitar ponerse roja.

-Oh, de acuerdo. –dijo Beth, mirándolo fijamente. Niall se acerco a ella y la besó en los labios.

-me voy a la ducha, y tú deberías irte a cambiar.

Beth asintió y le sonrió. Salió del cuarto cerrando la puerta delicadamente y se dirigió a su cuarto. Llamó a la puerta por si estaban Harry y Alice. No contestó nadie. Tampoco se oía a nadie en toda la casa, sólo el sonido de la lavadora. Decidió entrar al cuarto. No estaban. Beth se encogió de hombros, escogió el modelo que se iba a poner hoy y se fue a la ducha.

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Harry y Alice habían salido a la panadería del pueblo a comprar algo para desayunar. Se habían encontrado con que solo quedaban croissants quemados y tuvieron que entrar a un amago de supermercado que había en el pueblo. Harry había hecho la broma de comprar condones, y Alice se había puesto roja como un tomate. A la hora de pagar, la cajera intentaba ligar con Harry, el cual fue un intento fallido porque Alice, muerta de celos, le beso en la mejilla para que captara la indirecta. Y la capto, mientras Harry se reía por aquella situación. Cuando salieron de aquel supermercado iban agarrados de la mano, y Harry llevaba en la bolsa croissants que vendían en cajas.

-era idiota.-dijo Alice mirando al suelo-la cajera.

Harry se rió de medio lado y la miró.

-celosa.

-¿yo? No. Pero no tiene que ligar contigo sabiendo que esta su… su… yo delante.

-sabiendo que estaba mi novia delante.-dijo Harry sonriéndola.-me suelen hacer siempre, pero tranquila, cuando estoy con una chica no necesito ligar con otras.

Alice le miro, intentando imitar cara de desprecio. Intento fallido. Ambos rieron.

-hoy tenemos que ir al pabellón del pueblo para preparar el decorado y todo eso.-le dijo Alice, cambiando de tema. Harry meneó el pelo y se lo colocó a un lado.

-pues como estén Matt y Amanda, en vez de ser un lugar para fiestas, será el ring de Beth vs Amanda.-dijo Harry, intentando no reírse. Alice se rio y lo empujó.

-esperemos que no, porque todos acabaremos mal.

-pero el momento será divertido.

Alice puso los ojos en blanco y Harry la besó en la mejilla. Cuando llegaron a casa, Niall y Beth estaban sentados en la cocina, tomando un café y hablando tranquilamente.

-croissants. Importados directamente del supermercado de la carretera.-dijo Harry, levantando la bolsa y sonriendo ampliamente. Todos se rieron y Harry depositó los croissants en un plato y todos empezaron a comer.  El desayuno transcurrió tranquilo, y luego se fueron al pabellón, donde estaban Liam y Mary esperándolos. Había unas cuantas personas, que también habían venido a ayudar, entre ellas Matt y Amanda. Beth sonrió falsamente.

-una situación interesante.-dijo, irónicamente.

-si es necesario, le estiro de los pelos antes de que haga nada.-dijo Mary, mirándola.

-mejor será que Beth se acerque lo menos posible a Amanda.-le dijo Liam a Niall-o esto acabará mal.

-ya os digo yo que esto se va a convertir en un ring.-dijo Harry, con los brazos cruzados. Niall no sabía ni que decir, pero no tenía ninguna gana de saludar a Amanda.

Cuando entraron al pabellón empezaron a repartir trabajo a todos, y los chicos se fueron a colocar los altavoces mientras las chicas ponían el decorado por las paredes. Amanda estaba cerca de ellas, y Alice y Mary hacían todo lo posible para que Beth no la mirara. Amanda no hacía más que mirar a Niall. Beth no hacía más que mirar a Amanda. Harry y Liam no hacían más que reírse. Mary y Alice intentaban calmar a Beth. Matt no paraba de mirar a Amanda. Y Niall no hacía más que sentirse incomodo con aquella situación. Pensó que esta semana de preparativos se le iba a hacer muy, muy pero que muy larga.

 

jueves, 18 de abril de 2013

CAPITULO 30


Alice no sabía qué hacer. Cerró rápidamente y apoyo su cuerpo contra la pared. Se deslizó un poco hacía abajo, soltando un largo suspiro cargado de preocupación.

-Alice, se te oye respirar, sal.-dijo Matt, vacilante. Alice no sabía si llorar, gritar, o estamparle un jarrón en la cara a Matt. Optó por controlarse, abrió la puerta rápidamente y salió al exterior, cerrando la puerta lo más rápido posible.

-¿Qué coño haces, Matt?-dijo Alice un poco sobresaltada.

-hola Alice-dijo Amanda, con un acento un poco francés-. cuanto tiempo.

-sí, el necesario-le contestó casi sin mirarla-. Matt, ¿Qué hace ella aquí?

Matt y Amanda se miraron, con una mirada cómplice a la que Alice tuvo miedo.

-¿no te acuerdas? Amanda dijo que volvería aquí sobre estas fechas y que Niall la estaría esperando.

Alice notó como si se transportara al pasado. Era septiembre, y Amanda ya tenía todo preparado para volver a Lion, en Francia. Llevaba uno de esos vestidos azules que tanto le combinaban con los ojos, llevaba una trenza desecha y unas sandalias marrones. Estaban en la parada del autobús que llevaba a Londres y de ahí al aeropuerto. Niall la abrazaba, se le veía triste, preocupado y algo molesto por la marcha de Amanda. Si era cierto que a finales de verano ya no estaban tan bien como antes, y que probablemente Niall ya no sentía lo mismo por ella que cuando la conoció, pero seguí un poco triste por tener que despedirse de ella. Faltaban cinco minutos para que el autobús viniese, y Amanda se giró para verle la cara a Niall.

-te echaré de menos.-dijo con su acento francés, mientras lo abrazaba. Niall le devolvió el abrazo, y la besó delicadamente en la frente.

-y yo.-dijo en un tono firme. Amanda se separó de él y fijó su mirada en esos ojos azules de niño pequeño.

-sonríe para mi.-le pidió Amanda. Niall la miro y sonrió como pudo. Tenía una sonrisa con brakets, pero aun así la tenía perfecta. Le besó en los labios y lo abrazó-.volveré. Para las fiestas del pueblo, y así podremos estar juntos.

Niall seguía sin decir nada. No le apetecía hablar, acabaría llorando. Vio como se acercaba el autobús, y al parecer Amanda también lo vio. Se separo de Niall y lo besó por última vez en los labios, saboreando cada parte de sus carnosos labios.

-toujours ensemble. Je t'aime.-le dijo Amanda antes de subir al autobús. Niall iba a decir algo, abrió la boca pero no fue capaz de articular palabra. Vio como Amanda subía al autobús y como se sentaba en un asiento, llorando. El autobús arranco y Niall y Amanda se miraron por última vez.

Alice sintió un nudo en el estómago, después de esa despedida, Niall apenas articuló palabra en dos semanas.

-quiero verle.-dijo Amanda, haciendo el amago de entrar en la casa. Alice, como acto reflejo, se puso en medio de la puerta, impidiéndole el paso.

-no… está ocupado ahora mismo-dijo Alice, poniéndose nerviosa. Sus pupilas se agrandaron y se puso colorada.

-no mientas, está con Beth, dentro.-dijo Matt, probablemente a mala idea. A Alice le entraron ganas de escupirle en toda su cara. Idiota.

-¿Beth? ¿Quién es?-dijo Amanda, mirando a ambos. Mat y Alice se miraron. Ninguno de los dos quería decir nada. De repente se oyeron pasos dirigirse a la puerta, alguien la abrió. Apareció un chico rubio de ojos azules, sonrisa ahora sin brakets y un poco manchado por la guerra de comida. Niall. Amanda no pudo evitar soltar una risilla. Niall, por el contrario, parecía que lo habían sacado de un congelador por suposición y por lo blanco que se había puesto.

-bonjour, petit Irlandais.-dijo Amanda, sonriendo. Niall se la quedó mirando. Seguía igual de guapa: ojos azules con mirada penetrante, su pelo marrón chocolate perfectamente peinado, cejas perfiladas y una forma de maquillarse y vestirse impecable, muy al estilo francés.

-hola.-dijo, procurando no tartamudear. Ambos se quedaron mirándose unos segundos.- ¿Qué haces aquí?

-vine a por ti, es lo que te dije antes de irme-le dijo ella, con su perfecto inglés con acento francés. Niall se la quedó mirando; no tenía ni idea de que hacer. Si salir corriendo, si abrazarla, si estampar a Matt porque probablemente había sido el quién la había llamado o si enfadarse con su prima por abrir la puerta.

-por hoy es suficiente.-dijo Alice, mientras empujaba del hombro a su primo al interior de la casa-. Ya… ya nos veremos mañana si eso.- se despidió tajante. Niall se dejaba llevar por su prima dentro de la casa, pues no tenía ni puta idea de cómo se sentía en estos momentos.

-adiós Niall-dijo rápidamente Amanda mientras se despedía con la mano y le cerraba Alice la puerta en las narices.

Alice y Niall se quedaron mirando unos segundos, sin saber que decirse el uno al otro.

-puedo hablar con el padre de Matt o algo para…

-yo me voy a dormir. Dile a Beth que… yo que sé que ha venido el carnicero a traernos pan.-dijo Niall dándose la vuelta y subiendo las escaleras.

-los carniceros no traen pan…-comenzó a decir Alice, preocupada.

-pescado, carne o lechugas, lo que traigan. Me da igual.- Niall subió las escaleras como si fuera un fantasma, o como si su cuerpo pesara novecientos kilos. No sabía cómo se sentía al verla, y lo peor de todo, no tenía ni puta idea de cómo se sentiría Beth.

Alice llego a la cocina, y al parecer, todo el mundo había estado en silencio con la ventana de la cocina abierta. Estaban todos sentados en la cocina preocupados, con caras largas. Estaban todos, menos Beth. Alice miro a Harry y este negó con la cabeza, y Alice, sin pensárselo dos veces, se apoyo en la pared de la cocina, dejándose caer al suelo y rompiendo a llorar.

Niall subió a su cuarto. Abrió la puerta y cuando entró vio a Beth plantada ahí, de pie y con los brazos cruzados, Niall se la quedó mirando, tenía miedo de lo que podía decirle.

-no te pienses que me voy a poner a gritarte-comenzó a decir Beth, relajando los brazos-no tienes la culpa de que ella esté aquí. Solo quiero que me prometas que ya no hay nada.

Niall se la quedó mirando. A pesar de que le dijera que no estaba preocupada, sus ojos la engañaban. No quería hacerle daño, no quería verla sufrir. La quería a ella, solo a ella. Amanda era parte del pasado, un pasado que hacía tiempo que había superado.

-el pasado, pasado está.-le dijo Niall, dirigiéndose a Beth y abrazándola. Beth se dejo abrazar y recogerse en su cuerpo. La besó en la frente, oliendo su perfume que tanto le gustaba.

-el día que no nos pase nada, hago una fiesta.

Beth se rió y le apretó más fuerte contra sí. Creía a Niall, sabía que no le mentía, pero eso no le quitaba el miedo que le empezaba a surgir por el cuerpo.

martes, 9 de abril de 2013

CAPITULO 29



Estaban sentados liam, mary, Harry y alice en el salón, ambos quietos y sin mover un músculo. Estaban preocupados por Beth, por como había salido, y preocupados por si Niall había conseguido calmarla. Intercambiaban miradas cargadas de preocupación y tensión, solo se oía el ruído de la lavadora y algún pájaro despistado, y alguna que otra tos que soltaba Harry para relajar su garganta. De repente se oyo el ruido de unas llaves y unas voces dulces y relajadas. Alice fue la primera en levantarme, y acelero hacia la puerta, posándose en el marco del lumbral de la puerta del salón.

-¿Dónde estabais?-dijo con los brazos cruzados. Estaba molesta y a la vez preocupada.

-hablando Alice, no tienes que preocuparte.-Niall fue quien le contesto, rozándole el hombro para que se calmase-Beth necesitaba hablar y tomar el aire.

Alice relajo poco a poco los brazos, dejándolos caer ante la respuesta tan seca y a la vez tan reconfortante de su primo. Beth la miro y dibujó una dulce sonrisa en su rostro, se acercó a ella y la besó en la mejilla.

-estoy bien, tranquila princesa.

Niall y Beth avanzaron al salón y saludaron a mary y liam, como si no pasase nada. Ambos decidieron actuar como si nada. Harry miro a alice. Se la veía preocupada y odiaba verla asi. Se acercó a ella y la agarro por la espalda.

-¿todo bien, pequeña?-le dijo mientras le daba un leve beso en el cuello, dejando que sus rizos pusieran la piel de gallina de alice.

-no.-contestó ella, tajante y sin darse la vuelta-estoy segura que niall ha hablado con Beth y ahora está mejor, pero, Harry-se giró para mirarlo. Sus ojos verdes la miraban fijamente-soy su mejor amiga, ¿Por qué no ha confiado en mi?

Harry se separó un poco de ella. Normalmente, con sus antiguas novias o rollos, no hablaba de esto, porque no le interesaba, pero con alice… no podía verla así.

-piensa, que igual Beth no quería ue te preocupases mas de la cuenta.

-siempre viene a mi. Sabe que siempre estoy ahí. No lo entiendo.

Harry le rozó la mejila suavemente y le sonrió, para que se tranquilizara.

-¿te molesta?-pregunto Harry, y ante la mirada de confusión de alice, rectificó-¿te molesta que esté con Niall?

Alice abrió los ojos como platos y se detuvo a pensar durante un momento

-¡no!-empezó a negar con la cabeza-no, me alegro un montón, de verdad, solo que…. Siento que me ha sustituido…

Harry soltó una breve carcajada piadosa.

-¿sustituida? ¿por Niall? No amor. Tu siempre vas a ser su mejor amiga, solo que ahora el es como digamos su novio/rollo/pareja estable/amigo especial o como quieras llamarle, y a veces una segunda opinión no viene mal.

Alice le miro y vio como Harry estaba sonriendo de medio lado, mostrando esos hoyuelos que le volvían loca. Aceró su mano hacia uno de esos hoyuelos y los rozó suavemente. La piel de Harry era muy suave, y un poco pálida, pero era perfecta. Era lo que le hacia hermoso. Harry desvió la mirada hacia la mano de alice y la agarró con sus manos y la beso suavemente. Despues se acercó a su nariz y la rozó con la suya.

-gracias Harry.-le dijo alice, sonriente. Harry soltó un leve gemido y la besó delicadamente en los labios. Después se unieron al salón y se sentaron juntos en uno de los sofás de tercio pelo rojos juntos, y Harry la agarró de la mano.

-¿Qué os parece si preparo un fish and chip?-dijo Liam, levantándose y recolocándose su camiseta-puede ayudarme Mary, si quiere.

-por supuesto que quiero, pero no quiero dejarte en mal lugar.-dijo ella giñándole un ojo y besándolo en la mejilla suavemente. Liam la miró como se dirigía a la cocina rápidamente y la siguió.

-eso ya lo veremos nena.

Todos hicieron un sonido vacilante. Beth y Alice apoyaban a Mary mientras que los chicos a Liam. Habían formado inconscientemente una competición de cocina, las chicas en un lado y los chicos a otro.

-veamos quién hace el mejor.-dijo Mary, vacilante.

-espero que seas de las que se toma bien las derrotas.-soltó Harry, sonriendo de medio lado. Todos se miraron entre todos y empezaron a cocinar. Sacaron varios trozos de pescado del congelador y los dejaron que se descongelaran mientras cortaban patatas. Niall en un principio era el encargado de cortar las patatas, pero se abrió una bolsa de patatas fritas y las sustituyó.

-me da una pereza horrible cortar patatas.-dijo en su defensa. Todos se rieron y Niall se enrojeció. Las chicas iban más rápido que los chicos, Alice y Beth se encargaban de hacer el pescado y Mary de cortar las patatas. Por otro lado, Harry y Liam estaban turnándose, mientras Niall les observaba y de vez en cuando echaba un poco de aceite en el pescado.

Estuvieron media hora preparándolo, cuando de repente, sin quererlo, Liam empujó el plato lleno de harina y cayó en la camiseta de Alice. Esta abrió los ojos de golpe y lo miro horrorizada.

-ahora verás.- Alice abrió el cajón que estaba encima del friegaplatos y sacó la harina, cogiendo un poco en las manos y se la tiró por su corto pelo. Liam se rió, y entonces Niall se animó y tiró otro poco a Beth. Esta le miro con horror y se lo devolvió. Los seis empezaron una guerra de harina, a tirarse toda la que encontraban y a ensuciarse sin conocimiento. Se caían por el suelo, corrían por la cocina, por la galería de fuera, se subían a la mesa. El pescado empezaba a hacerse demasiado y las patatas a quemarse, así que llegado un momento la campana extractora soltó un agudo pitido. Se había quemado toda la comida. Todos se miraron asustados y Liam y Mary corrieron a ver que había sido de sus obras de arte.


-aún quemado, el mío tiene mejor pinta.-le dijo Mary a Liam empujándolo delicadamente.

-ni lo sueñes. Alguna de mis patatas aún está en perfecto estado.

-pues entonces sácalas, que ya me las como yo con kétchup.-dijo Niall acercándose rápidamente. Harry puso los ojos en blanco y se dejó caer en la silla.

-¿y ahora que comemos?-dijo Alice, acercándose a donde estaba Harry, para tocarle el pelo y quitarle un poco de harina que llevaba.

-yo voto por pizzas congeladas, que siempre salen buenas.-dijo Beth dirigiéndose al congelador-hay cinco.

-perfecto pues-dijo Liam mientras quitaba las sartenes y tiraba los restos del pescado quemado a la papelera-. Las metemos en el horno y mientras recogemos.

Todos asintieron y se pusieron manos a la obra. Estaban casi acabando, cuando de repente alguien llamó a la puerta.

-ya voy yo-dijo Alice mientras salía de la cocina y miraba por la mirilla. Sintió que su cuerpo se congelaba a medida que miraba cada segundo por la mirilla. Era Matt, y no venía solo, sino con la francesa con la que Niall estuvo el año pasado.

 
 

viernes, 5 de abril de 2013

CAPITULO 28



Llegaron a casa. Louis aparcó el coche justo enfrente de la casa. Eran las seis de la tarde ya que habían decidido comer algo por Oxford street y luego visitar topshop, la tienda favorita de Alice y Beth, para distraerse un poco. En parte lo habían conseguido, pero Beth seguía necesitando estar a solas con Niall. Alice y Beth subieron un momento a su cuarto para dejar las bolsas con anillos, collares y pendientes que se habían comprado. Harry y Niall estaban en la cocina charlando tranquilamente, Mary y Liam decidieron ir a casa de Mary andando y Zayn y Louis se fueron a Brighton para poder descansar con Perrie y Eleanor.

-este collar de la cruz me lo pondré para las fiestas del pueblo, son la semana que viene-decía Alice emocionada mientras se lo ponía mirándose al espejo. Pudo observar a través del espejo  como Beth miraba fijamente lo que se había comprado, sin moverlo. Se giro para mirarla.

-así no vas a conseguir que tu hermano se ponga mejor.-se había quitado el collar del cuello y lo estaba enrollando con sus finas manos-alegra esa cara, mujer.

-lo intento, Alice-miro a su amiga-pero no es fácil.

Alice miro a su amiga. Con el aspecto que llevaba parecía que había pasado semanas sin dormir. No sabía cómo hacerle reír. Y eso la destruía por dentro.

-ya lo sé, pero…sonríe.

-si a Niall le pasara lo mismo te digo yo que tendrías ganas de todo menos de sonreír- Beth le dijo esto de una manera muy tajante, que dejó a Alice sin saber que contestar, perpleja. Beth la miro y sacudió la cabeza, saliendo de la habitación rápidamente y bajando las escaleras casi corriendo. Cuando llego abajo se detuvo en seco y miro a los dos lados. Oyó voces en dirección a la cocina y entró, casi sin avisar.

-Niall puedes salir fuera un momento-dijo con un hilo de voz, mirando al suelo con las piernas cruzadas y sujetando su brazo derecho con la mano izquierda. Sus mechones largos rubios de pelo le tapaban la cara casi por completo. Niall miro a Harry con la misma preocupación con la que este la miraba y la volvió a mirar a ella.

-s…sí, claro.

Al oír esto, Beth salió casi a la misma velocidad de la luz y Niall tras ella, intentando seguirla. Cuando salieron al exterior, el sol se estaba poniendo en el oeste, en la misma dirección en la que Beth avanzaba deprisa.

-Elisabeth, espera- le gritaba Niall intentando alcanzarla. Ella no le hacía caso y Niall tuvo que acelerar. Sus piernas se movían a gran velocidad, hasta que consiguió alcanzarla. La agarró del brazo derecho, obligándola a pararse. Ella se detuvo en seco ante la fuerza que Niall desprendía sobre su muñeca, se giró y le miró. Los ojos azules de Niall estaban oscurecidos y un poco rojos, había estado… ¿llorando?

-si quieres hablar conmigo difícil va a ser si hechas a correr.-le dijo Niall mirándola a los ojos, con una voz tranquila. Beth abrió los labios, para decir algo, pero lo único que le salió fue abrazarle fuerte. Se apoyo en su hombro y Niall, un poco extrañado por su comportamiento, la abrazó lentamente, hasta fundirse en una brazo reconfortante y caluroso.

-lo siento, Niall.-comenzó a hablar Beth, con un hilillo de voz que Niall tenía que hacer esfuerzos para oírla- siento como me comporto. Parezco un alma en pena, voy triste a todos lados, solo me apetece discutir, llorar, tirar cosas al suelo, me siento torpe, que me soportas por pena…

-no digas gilipolleces-Niall no le dejo acabar. La agarro de la mandíbula y la acercó tanto a su cara que casi podía notar su olor a la colonia love de chloe-. Ni te soporto por pena ni pareces un alma en pena. No esperes a estar dando brincos por ahí siendo que tu hermano está en coma y acabas de verlo en el hospital. Todos te entendemos. Y queremos ayudarte a que estés mejor.

Beth contuvo el aliento. Esas palabras llenas de sinceridad y tan francas le hicieron sentirse mejor. Necesitaba oír eso, no palabras compasivas, sino algo firme.

-te quiero Elisabeth McGregor.-dijo Niall con una voz firme-y no quiero verte llorar, sino sonreír.

‘te quiero Elisabeth McGregor’ Beth volvió a repetir esas palabras tan perfectas en su cabeza ‘te quiero’ ‘te quiero’ se le repetían constantemente. Niall seguía hablando, pero Beth lo le oía, no oía nada más que el ‘te quiero’ que había dicho. Nunca se lo habían dicho antes a la cara, nunca ningún chico. Nunca se lo había dicho Niall hasta ahora.

-repite lo que has dicho-dijo Beth volviendo a la tierra.

-que en cuanto te sientas mejor deberías…

-no, no, lo otro.

-que hay pollo para cenar.

Beth se rió.

-lo otro tonto. Sabes perfectamente a lo que me refiero.

Niall la miró a los ojos. Sabía perfectamente a lo que se refería. Pero lo había dicho rápidamente, para que casi no la oyese, le daba vergüenza. Nunca había dicho te quiero a la cara. Sonrió al verla a ella mordiéndose el labio. Estaba tan guapa con esa cara tan dulce. La garro de la cintura y la elevó por los aires hasta que se le agarrara como si fuera un koala.

-que te quiero.-le dijo Niall besándola en la nariz- te quiero, te quiero y jamás había querido a una chica como te quiero a ti.

Beth sintió como su corazón se aceleraba y su sangre se recalentaba y las mariposas de su interior recorrían cada articulación de su cuerpo. Le agarro del cuello y le beso apasionadamente. Niall había besado muchas chicas antes, tanto cuando iba de fiesta con los chicos por Londres, como en las fiestas de los pueblos, y había tenido muchas novias o rollos pasajeros. Nunca había creído que se podía querer tanto a una persona. Nunca había creído en el amor, hasta que apareció ella. Cada beso suyo, cada roce con sus manos, cada movimiento con su lengua, con sus dulces labios, su sonrisa, hacia en Niall una sensación que jamás había experimentado. Una sensación que le gustaba, le gustaba y mucho. Los besos de Beth cada vez se hacían más dulces y más suaves, como si estuviera tocando una reliquia. Se separó lentamente de Niall, saboreando hasta el último segundo, y entre sus labios pasó un rayo de luz del sol del atardecer.

-gracias. –Beth rozo su nariz con la de Niall-necesitaba algo así.

Niall le miro lentamente. Tenía los ojos entrecerrados, cuando la besaba sentía que se desvanecía, que entraba en un trance de sueño del que no quería salir.

-volvamos a casa. Ya sé que podemos hacer para animarte.

Beth le miro con una sonrisa incrédula. Se bajo de encima de él y entrelazó su mano con la de Niall. Ambos se miraron a los ojos comenzaron a andar. Niall había conseguido que Beth se sintiera un poco mejor, algo que Beth valoraba muchísimo. Caminaban lentamente y hablando de cualquier tontería por las callejuelas de Whitehouse, inundadas de la potente luz del atardecer de aquel sol tan brillante.

lunes, 1 de abril de 2013

CAPITULO 27


 
El camino al hospital se hizo largo, por lo menos para Beth. Tenía unas ganas horribles de ver a su hermano, le daba igual en qué estado encontrárselo, el caso era saber que seguía vivo. Tenía miedo de que cuando llegaran, le dijeran que no iba a despertar. Prefería no pensar en eso.

Niall abrazaba a Beth mientras le rozaba el hombro con el dedo pulgar suavemente, como si estuviera tocando un castillo de cartas de baraja. Beth tenía su cabeza apoyada en el hombro de Niall, con los ojos entrecerrados.

-hoy, cuando me iba a duchar-empezó a decir Louis. Quería romper el ambiente con algo divertido-al principio no me salía agua. Y a los diez minutos, me ha empezado a salir agua verde. Había algas coladas en la tubería.

Beth levanto la mirada mirando a Louis. Soltó un suspiro y se rió. Louis sonrió. El resto también lo hizo.

-ya decía yo que olías raro cuando has venido a desayunar-le dijo Zayn haciendo ver que olía algo raro.

-no inventes-Louis empujo a Zayn-adoras mi colonia y lo sabes. Eau de algas marinas.

Gracias a esta broma de Louis, el camino transcurrió más tranquilo. Cuando consiguieron llegar (consiguieron, porque Louis se perdió y se equivoco de caminos unas dos veces) aparcaron al lado de la zona de urgencias.

-deberíamos quedarnos todos aquí y que alguien la acompañe dentro-dijo Mary. Así Beth iría más tranquila, no se agobiaría tanto.

-iré yo-dijeron Harry y Niall a la vez. Ambos se miraron.

-tranquilo Niall, no voy a hacer nada malo con tu chica-Harry empezó a salir de la furgoneta-si conseguí tranquilizarla en lo de la montaña rusa, en esto también podré.

Niall le miro incómodo. Después miro a Alice y esta le devolvió la mirada.

-solo quiero ver a mi hermano-dijo Beth, quién se encontraba afuera del vehículo con los brazo cruzados y con una expresión seria-quién me acompañe es secundario.

Ante esta respuesta tajante de Beth, Niall asintió y Harry cerró la puerta, despidiéndoles con una media sonrisa. Guió a Beth por la cintura hasta llegar a la entrada del hospital. Beth se detuvo en seco. Harry casi se tropieza con sus converse blancas.

-gracias-Beth volteó la cabeza hasta encontrarse con los ojos verdes de Harry. Hizo una pausa-por acompañarme.

Harry sonrió y asintió. Después de eso, entraron en el hospital. Se dirigieron a la recepción, donde una enfermera algo rellena, llena de maquillaje hasta en la pupila, con unos labios rojos mal pintados, con una sonrisa inmensa a pesar de tener unas ojeras de no haber dormido nada.

-Max… Max McGregor por favor-dijo Beth con un hilo de voz. La señora la miro sonriente y clavo sus ojos azulones en el ordenador. Sus dedos gruesos comenzaron a teclear rápidamente el nombre, y, apenas cinco segundos después, volvió a mirarles.

-está en la UCI. Planta menos uno. Habitación quince. Si se dan prisa creo que aun está abierto el plazo de visitas para…-la señora no pudo acabar la frase, pues Harry y Beth ya estaban en camino. Cogieron el ascensor y bajaron a la planta menos uno. Miraron a la derecha del pasillo, donde pudieron ver a los padres de Beth sentados en unas sillas grisáceas como improvisación a una sala de espera.

-¡mama, papa!-exclamo Beth, andando ligeramente, casi corriendo. Sus padres voltearon la cabeza y la vieron, y levantándose de las sillas que chirriaron de una manera escandalosa, y la abrazaron.

-ahora no puedes entrar cielo-jane cogió a su hija por la mandíbula. Podía ver como contenía las lágrimas en sus ojos- acaban de cerrar las visitas ahora mismo, pero puedes verle por esa ventana de ahí. Hola Harry.

-hola señora McGregor-saludo educadamente Harry con una sonrisa de tranquilidad.  Jane le sonrió y volvió a mirar a su hija.

-acércate a la ventana y lo verás.

Beth suspiró y así lo hizo. Se acerco a la ventana lentamente pero se detuvo. Giro la cabeza y miro a Harry. La estaba mirando preocupado. Lo podía ver en sus ojos.

-acércate conmigo, Harry- le suplicó Beth. Harry meneó la cabeza y así lo hizo, agarrándola por los hombros. Ambos se acercaron a la ventana que les separaba de Max. Ahí estaba, tumbado en aquella cama, con un montón de tubos y máquinas pitando constantes a su alrededor. Toda la habitación era blanca, las sábanas, las paredes, todo. Beth miro a su hermano. Estaba con los ojos cerrados y con una fina línea dibujada en sus labios. Le entraban ganas de atravesar el cristal y abrazarle. Beth volvió a recordar la imagen de su hermano tirado en el suelo, inconsciente. Como Niall corrió hacia ella para consolarla, como estuvo dos días sin ver a nadie. Una gotita de agua recorrió su mejilla, bajando lentamente hasta caer a las manos de Harry. Este se dio cuenta la abrazo, besándola en la mejilla. ‘se pondrá bien. Max es fuerte, y lo sabes’ Harry le susurro eso en el oído, tranquilizando a Beth. Volvió a mirar a su hermano y cerró fuertemente los ojos, manteniendo firme el recuerdo de su hermano abrazándola en el baño. ‘te quiero Max’ dijo para sí. Beth se dio la vuelta y abrazó a Harry. Este le rodeo con sus músculos y la besó en el pelo. Beth notaba los rizos del pelo de Harry en su frente y su olor a colonia. Harry tenía algo que cuando la abrazaba se sentía muy segura. Como  el día en la montaña rusa. Se separó de el y se dirigió a sus padres, secándose las lágrimas.

-cualquier variación que tenga, tanto mala como buena, avisadme. -Beth les hablo firme a sus padres-por favor.

Jane y Robert abrazaron a su hija a la vez.

-y tu disfruta del verano lo mejor que puedas- Robert le agarro de las manos-piensa que él aquí está bien cuidado.

-todo irá bien, pequeña-le dijo jane a su hija. Beth asintió y los abrazo un momento más. Después se fue con Harry hacia el ascensor. Cuando entraron y se cerraron las puertas, ambos se miraron. Harry pudo ver en la expresión de Beth lo mal que estaba. La trajo hacia él.

-se que no es agradable verlo así-comenzó a decirle-pero piensa que está bien aquí.

Beth se separó ligeramente de él y lo miro. El estaba intentando sonreír, para que Beth se relajara.

-no quiero decirte lo típico que se dice en estos casos-Harry le rozo el pelo-que se pondrá bien, bla, bla. Pero tenemos que confiar.

Beth consiguió sonreír por primera vez de verdad desde que había entrado en el hospital. Salieron del hospital lentamente, llegando hacia la furgoneta de Louis. Se podía ver a todos cotilleando por las ventanas esperando a que Harry y Beth llegasen. Cuando llegaron, Harry abrió la puerta, dejando pasar a Beth primero.

-¿co…cómo está?-pregunto con un hilo de voz Mary. Beth alzo la vista para mirar a todos. La miraban fijamente, esperando una respuesta, una confirmación de algo. Beth no sabía como describir el estado de su hermano.

-esta.-decidió que esa sería una respuesta bastante acertada. Se sentó en su sitio y se acercó a Niall, cuando llegaran a Whitehouse quería estar sola con él. Irse a algún lugar donde pudiesen estar solos para hablar. Para desahogarse. Para llorarle. Para que él la abrazara y para que la besase. Para que Beth pudiese sentirse algo mejor. Y eso solo podía hacerlo Niall.